La histórica planta Papelera del Sur cerrará sus puertas en Tornquist y desvinculará a 160 trabajadores. La decisión fue comunicada a la representación gremial durante una reunión en Bahía Blanca y generó conmoción, angustia e incertidumbre en la localidad bonaerense.
La fábrica llevaba más de medio siglo de actividad ininterrumpida y era la única productora de cartulina encapada del país. Para una comunidad pequeña, también representaba la principal fuente de empleo privado y calificado.
El impacto del cierre de Papelera del Sur en Tornquist
Tras regresar al distrito, el secretario general del Sindicato de Papeleros local, Gustavo Lanaro, encabezó una asamblea gremial y describió el impacto de la noticia entre los empleados: “Ahora estoy cayendo. Cuando veo a toda esta gente acá, como que nos damos cuenta de la cagada que nos hicieron”.
Ante sus compañeros, el dirigente expresó la preocupación de quienes viven en la localidad y tienen allí a sus familias: “Somos personas que nacimos acá, que queremos seguir viviendo acá y que tenemos nuestras familias acá. No sabemos qué mierda vamos a hacer”.
Lanaro también advirtió sobre las consecuencias que la medida tendrá en la economía local: “Estamos medio helados. Básicamente a Tornquist esto le va a hacer un desastre. Es toda gente que elige vivir acá, es la única fábrica grande y los sueldos nuestros también van a ser un golpe duro para el pueblo”.
Indemnizaciones y despidos de 160 trabajadores
Los representantes de la empresa se comprometieron a pagar las indemnizaciones completas durante el mes. La liquidación incluiría dos meses de preaviso, aguinaldo proporcional y un adicional del 15%. Sin embargo, Lanaro sostuvo que ese compromiso no disipa la preocupación: “Que te digan que te van a pagar todo no te deja tranquilo, porque el problema sigue siendo que te quedás sin trabajo”.
Los registros del Ministerio de Trabajo bonaerense indican que la decisión alcanza a 160 personas: 110 están bajo convenio colectivo y 50, fuera de convenio. La cifra coincide con los datos sindicales y municipales, aunque durante etapas anteriores del conflicto circularon estimaciones de hasta 200 empleados.
Importaciones y siete meses sin actividad regular
El deterioro de la actividad se había expresado en suspensiones reiteradas y reducciones salariales durante los últimos dos años. Según autoridades laborales y testimonios de operarios, las máquinas llevaban siete meses sin funcionar regularmente y el personal concurría únicamente para realizar tareas de mantenimiento.
Los representantes gremiales señalaron la apertura comercial como un factor determinante del cierre. Afirmaron que la llegada de cartulina importada desde países como Brasil y China volvió imposible competir en costos.
Intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense
El Municipio de Tornquist manifestó su “más enérgico repudio y profunda preocupación” por la decisión del Grupo HZ. En su comunicado, vinculó el cierre con el deterioro del sector manufacturero y con las medidas macroeconómicas de la gestión nacional.
Ante la falta de una notificación formal previa de la empresa, el Ministerio de Trabajo provincial intervino de oficio. La cartera envió delegados a Tornquist y convocó a una audiencia urgente entre las autoridades de la compañía y los representantes gremiales para analizar los pasos legales pertinentes.