Soledad Villamil expresó su preocupación por el escenario social y económico y sostuvo que las políticas actuales responden a un modelo que, a su entender, excede a quienes lo ejecutan y afecta pilares centrales de la comunidad.
La actriz y cantante consideró que las medidas no son una iniciativa aislada y las vinculó con antecedentes de la historia argentina. “Creo que está siendo un plan económico que ya conocemos, que ya lo conocimos, que viene de la dictadura”, afirmó.
En ese sentido, describió el rumbo económico como una forma de distribuir los recursos que deja a la mayoría afuera: “no repartir la riqueza que genera este país o repartirla de una manera recontra discrecional para unos, dejando a la mayoría afuera”.
Soledad Villamil cuestionó el ajuste en educación, salud y cultura
Villamil también puso en duda los argumentos utilizados para justificar los recortes estatales y remarcó sus consecuencias sobre la educación pública, la salud pública y la cultura.
“Me da bronca cuando dicen: bueno, se necesitaba un ajuste. ¿Sí? Hablemos, abramos un poco el tema, ¿no? ¿Qué tipo de ajuste se necesitaba? O si se necesitaba un ajuste, ¿por dónde?”, planteó. Además, cuestionó que el costo recaiga sobre los sectores más vulnerables: “No debe ser la única manera congelar el bono de los jubilados”, sentenció.
La crisis de la producción audiovisual y el empleo cultural
Al referirse al sector cultural y del entretenimiento, la artista describió un panorama crítico, con una actividad que, según expresó, atraviesa un proceso de “secar la plaza” y deja una “sensación de desierto”. También diferenció la situación de otras crisis, como la de 2001, y dijo que, al mirar el conjunto, se observan “zonas arrasadas”.
La actriz puso el foco en la caída de la producción de cine y televisión. Advirtió que el sector audiovisual “está ya hace mucho tiempo muy hackeado con toda la falta de apoyo”, tras la interrupción de los esquemas de subsidio al cine.
Villamil atribuyó el retiro de las herramientas estatales de fomento a “una política de una ignorancia impresionante” y sostuvo que esa mirada desconoce la importancia productiva y estratégica de la actividad. Según señaló, la industria audiovisual puede generar empleo genuino, producir riqueza y proyectar la cultura argentina en el mundo.
Menos rodajes y dificultades para acceder a espectáculos
Frente a ese potencial, lamentó que el sector experimente una “picada total” y que “son muy pocas las personas que en este momento pueden estar trabajando”. La caída, indicó, alcanza tanto a los elencos actorales como a los equipos técnicos y a los trabajadores de los distintos oficios vinculados.
La desaceleración de la producción se suma a una baja en el consumo de obras teatrales y espectáculos musicales en vivo. Villamil señaló que las dificultades de la vida cotidiana limitan el acceso de la población a los bienes culturales.