La Justicia Federal de Misiones archivó en menos de 48 horas la denuncia por el supuesto ingreso y egreso ilegal de Flávio Bolsonaro a la Argentina. La decisión se basó en informes de Interpol y de la Dirección Nacional de Migraciones, que no detectaron irregularidades en sus movimientos.

El fiscal federal de Puerto Iguazú, Fabián Ramírez, concluyó que no existió delito y desestimó la presentación. La fiscal revisora Silvia Gutiérrez confirmó la resolución y dispuso el archivo definitivo de ese tramo de la denuncia.

La investigación por el uso de recursos públicos sigue abierta

El cierre de la pesquisa migratoria no alcanzó a otra parte de la denuncia, que continúa bajo análisis en los tribunales federales de Comodoro Py. Se investiga si hubo un uso irregular de vehículos, personal u otros recursos estatales para facilitar la salida de Bolsonaro hacia Estados Unidos.

La presentación fue realizada por la diputada Marcela Pagano, exintegrante del bloque de La Libertad Avanza. Además de cuestionar los movimientos migratorios del dirigente brasileño, la denuncia planteó la posible participación de funcionarios y organismos argentinos en el operativo.

Ramírez remitió ese tramo a la fiscal de Comodoro Py Paloma Ochoa. La funcionaria pidió a la jueza federal María Eugenia Capuchetti medidas preliminares de prueba, entre ellas la obtención de fotografías y videos del aeropuerto internacional de Puerto Iguazú. Hasta el momento, no presentó un requerimiento de instrucción para abrir formalmente una causa penal ni formuló imputaciones contra el asesor presidencial Santiago Caputo u otros funcionarios.

Qué informaron Interpol y Migraciones sobre Flávio Bolsonaro

En su dictamen, Ramírez señaló que Interpol consultó sus bases de datos y no encontró restricciones, requerimientos ni órdenes de captura internacionales vigentes contra Flávio Nantes Bolsonaro. El organismo también informó que no había antecedentes de restricciones internacionales anteriores.

Migraciones indicó que Bolsonaro ingresó desde Brasil el 27 de octubre de 2026, a las 22.37, por el Puente Internacional Tancredo Neves. Según el mismo registro, salió del país a las 23.52 desde el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú, en un vuelo privado con destino a Ecuador.

De acuerdo con esos horarios, permaneció una hora y quince minutos en territorio argentino antes de continuar su viaje hacia Estados Unidos. La aeronave era un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly, que estaba en Puerto Iguazú desde el lunes al mediodía.

Por qué se archivó la denuncia en Misiones

El fiscal sostuvo que Bolsonaro tenía aptitud legal y documental para ingresar, transitar y salir de la Argentina. También consideró acreditado que no hubo irregularidades en los procedimientos migratorios ni en la actuación del personal de los organismos de control que intervinieron dentro de su jurisdicción.

Por esos motivos, desestimó la denuncia, registrada bajo el legajo Coirón numero 194241/2026, por inexistencia de delito y dispuso su archivo conforme al artículo 248 del Código Procesal Penal Federal. La fiscal revisora Gutiérrez confirmó la decisión, con lo que quedó cerrado el capítulo referido a la supuesta ilegalidad de los movimientos migratorios.

La rapidez del trámite se vincula con la aplicación en Misiones del sistema procesal penal acusatorio. Bajo ese régimen, los fiscales pueden desestimar denuncias sin una resolución judicial, con los controles previstos por la ley.

Las pruebas que podrían analizarse en Comodoro Py

Ramírez consideró que varias medidas solicitadas para reconstruir el operativo no eran necesarias para determinar si Bolsonaro había ingresado y salido ilegalmente. Calificó esas diligencias como "enteramente inconducentes, innecesarias y superfluas".

Entre los pedidos figuraban los registros peatonales y vehiculares del Centro de Frontera y las grabaciones de sus cámaras de seguridad. También se había solicitado información a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y a la Administración Nacional de Aviación Civil sobre bitácoras, manifiestos de pasajeros, cámaras y comunicaciones vinculadas con el vuelo.

Los requerimientos incluían documentación de la aeronave LV-JQW y registros de la empresa de turismo Iguaçu Dallas Travel, que habría participado en los traslados terrestres. Aunque el fiscal consideró que esos elementos no eran necesarios para la pesquisa migratoria, podrían aportar información sobre un eventual uso irregular de bienes públicos. La fiscal Ochoa deberá evaluar cuáles resultan pertinentes para la investigación preliminar en Comodoro Py.

Uno de los puntos pendientes es la posible participación de Santiago Caputo, asesor del presidente Javier Milei, en el operativo que permitió la salida de Bolsonaro desde Puerto Iguazú. La reconstrucción del traslado mencionada en la presentación indica que Caputo habría viajado en una Toyota Hiace blanca conducida por Orlando Ignacio Palacios, asesor de la Secretaría General del Ente Binacional Yacyretá. El vehículo era acompañado por una camioneta Ford Ranger.