La Cancillería de Brasil convocó a María Emilia Cortés, encargada de negocios de la Argentina en Brasilia, para pedir explicaciones sobre el presunto papel del Gobierno de Javier Milei en la salida de Flávio Bolsonaro desde Misiones rumbo a Estados Unidos en un avión privado.
La reunión se realizó este jueves en el Palacio de Itamaraty y duró menos de media hora. Cortés fue recibida por João Marcelo Galvão de Queiroz, jefe del Departamento del Mercosur de la Cancillería brasileña.
El pedido de Brasil y la tensión diplomática
Cortés quedó a cargo de la Embajada argentina en Brasil después de que el embajador Daniel Raimondi fuera expulsado tras los insultos de Milei al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Fuentes de la Cancillería señalaron que no habrá un comunicado oficial ni una declaración del Palacio del Planalto. Según indicaron, la decisión busca evitar que el episodio gane visibilidad en medio del deterioro de las relaciones entre ambos países.
El vínculo bilateral quedó reducido al nivel de encargados de negocios luego de que Milei calificara a Lula de "presidiario" y "ladrón" durante un acto. Ese nivel de representación fue señalado como un piso histórico en la relación diplomática.
La denuncia penal presentada en Comodoro Py
En paralelo al reclamo brasileño, en la Argentina se presentó una denuncia penal en Comodoro Py contra Milei y otros funcionarios. La presentación investiga una presunta colaboración de organismos públicos en la salida de Bolsonaro, quien tenía prohibido abandonar Brasil mientras era investigado en una causa por lavado de dinero.
La salida de Bolsonaro rumbo a Estados Unidos
Tras perder el balotaje en Brasil y mientras afrontaba una investigación judicial, el dirigente de derecha dejó el país y viajó a Estados Unidos en un avión privado. Horas antes, la Justicia brasileña le había solicitado que entregara su pasaporte a la Policía y le había impuesto una prohibición de salida del territorio nacional, en el marco de una causa por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.
Pese a esas medidas, Bolsonaro habría cruzado la frontera hacia la provincia de Misiones. Luego de que Migraciones autorizara su ingreso a la Argentina, partió desde el Aeropuerto de Puerto Iguazú en un vuelo privado con destino a Miami, donde obtuvo asilo del gobierno de Donald Trump.
