En una extensa sesión, el Senado de la Nación aprobó y giró a la Cámara de Diputados tres proyectos con impacto institucional y económico: la reforma a la Ley de Salud Mental, un régimen de beneficios fiscales para medianas empresas y un marco regulatorio para el mercado voluntario de créditos de carbono.
Las iniciativas, impulsadas por La Libertad Avanza y bancadas aliadas, avanzaron en medio de cuestionamientos opositores. Entre las principales objeciones estuvieron el traslado de responsabilidades sanitarias a las provincias sin partidas presupuestarias, la creación de regímenes tributarios con condiciones diferentes y el efecto de la desregulación económica sobre la industria local.
Reforma de la Ley de Salud Mental: votación y críticas
El debate de mayor tensión política se produjo pasadas las 22, cuando el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental fue aprobado por 42 votos afirmativos y 21 negativos. Rechazaron la iniciativa integrantes de los bloques Justicialista, Independencia y Convicción Federal.
El texto, que incorporó cambios luego de objeciones de provincias y bloques dialoguistas, permite las internaciones involuntarias por decisión de un solo médico ante un riesgo grave para la vida o la integridad física de la persona o de terceros. La comunicación posterior de la medida quedará a cargo de la Justicia.
La presidenta de la comisión de Salud, Ivana Arrascatea, de La Libertad Avanza, sostuvo que la reforma busca "llegar a tiempo" al "pasar del riesgo inminente al riesgo grave, mirando la historia completa del paciente".
La oposición reclamó recursos para la atención sanitaria
Desde Convicción Federal, el senador Guillermo Andrada, firmante de un dictamen de minoría, cuestionó los fundamentos de la iniciativa: "¿La Ley de Salud Mental fracasó por sus principios? No, fracasó por lo que no hay, recursos que deben ser aplicados a esa ley. El modelo comunitario no fue acompañado por los recursos que le corresponden".
El senador Gerardo Zamora, del Frente Cívico y Social de Santiago del Estero, también advirtió sobre las nuevas obligaciones para las jurisdicciones del interior: "Con esta reforma se le cargan a las provincias nuevas tareas, no se prevén los recursos. ¿Vamos a discutir leyes cómo se financia la salud? Sin recursos no hay salud, no hay federalismo y no hay salud".
El radical Maximiliano Abad expresó reparos por "la permanencia indefinida de hospitales monovalentes: los manicomios". La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, respondió que los centros especializados "no son manicomios" y afirmó que "esta internación involuntaria es excepcionalidad ya que el objetivo es trabajar en la prevención".
Incentivos fiscales para medianas empresas
Antes, el Senado había dado media sanción al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) con 60 votos a favor y dos en contra, correspondientes a los senadores santacruceños José Carambia y Natalia Gadano. La propuesta contempla beneficios como la amortización acelerada en Ganancias y la devolución anticipada del IVA para empresas medianas que comprometan inversiones superiores a 12 millones de dólares.
Aunque el proyecto obtuvo respaldo transversal en la votación general, legisladores opositores cuestionaron su alcance dentro del esquema económico del Gobierno. El jefe del bloque Justicialista, José Mayans, señaló: "Con un régimen de incentivos no basta. Este proyecto de ley tiene buenas intenciones, pero el problema es más profundo. Con el concepto de la economía libre, donde nuestra industria debe competir en forma desleal, no existe sistema que la incentive a instalarse".
El senador chaqueño Jorge Capitanich puso el foco en el costo para las cuentas públicas: "estamos generando múltiples regímenes de inversión con asimetrías desde el punto de vista de sus valores, con impacto fiscal y sin considerar el cupo fiscal dentro de los respectivos presupuestos".
Créditos de carbono y estabilidad fiscal por 30 años
La tercera iniciativa aprobada establece reglas para proyectos de reducción de emisiones y créditos de carbono. El marco regulatorio recibió 60 votos afirmativos y dos negativos, fija una estabilidad fiscal de 30 años para tributos nacionales y habilita la comercialización de títulos sin autorización previa.
Durante el debate, Capitanich planteó la necesidad de establecer compensaciones por el impacto ambiental: "Si tenemos capacidad de generar mecanismos de financiamiento es con el objetivo de convertirnos en acreedores ambientales; que todos los que aumentan los gases de efecto invernadero que destruyen el ambiente efectivamente tengan que pagar la compensación".
Tras su aprobación en la Cámara alta, los tres proyectos fueron remitidos a Diputados, donde continuará el tratamiento legislativo.
