Dos policías de Goya comenzarán a ser juzgados este martes por la muerte de Carlos Andrés Bartlett, quien fue atropellado por un patrullero y esposado durante un procedimiento. La acusación fiscal es por homicidio agravado por la condición funcional de los imputados, delito que prevé prisión perpetua. La Justicia convocó a 68 testigos y estima que el veredicto se conocerá a mediados de diciembre.
En el banquillo estarán el sargento Santiago Emiliano Molina y el cabo Sergio Matías Maciel, quienes prestaban servicio en la Comisaría Primera y llegan al debate bajo prisión domiciliaria. El juicio se realizará ante el Tribunal de Juicio de Goya.
Cómo fue el procedimiento policial en Goya
De acuerdo con la imputación, cerca de las 2.30 del 17 de noviembre de 2024, los efectivos fueron enviados al cruce de avenida Rolón y calle Ferré, luego de que vecinos alertaran sobre un hombre que caminaba con el torso desnudo y llevaba cuchillos.
Molina y Maciel llegaron en un patrullero Ford Ranger y encontraron a Bartlett, de 37 años, sobre la calle 9 de Julio, entre Ferré y Uruguay. Según la investigación, en un lapso de tres minutos y medio, uno de los móviles policiales lo embistió al menos dos veces. La víctima tenía antecedentes de consumo de drogas, un diagnóstico de bipolaridad y atravesaba brotes psicóticos. Testigos señalaron que esa madrugada parecía enfrentarse por momentos con personajes inexistentes.
Tras uno de los impactos, Bartlett cayó al suelo y quedó aturdido. No podía incorporarse por una lesión en una pierna, mientras casi media docena de policías observaba desde cierta distancia, según los testimonios incorporados a la causa.
La muerte de Bartlett y las acusaciones
Minutos después, el hombre fue esposado en la calle y colocado boca abajo. Uno de los policías le presionó la espalda con las rodillas. La ambulancia demoró y Bartlett murió antes de llegar al Hospital de Goya.
En su momento, el Ministerio de Seguridad de Corrientes informó que las lesiones detectadas por los médicos forenses no tenían entidad para provocar la muerte y que el fallecimiento se produjo por un “paro cardiorrespiratorio no traumático”.
El abogado de la familia, Federico Sandoval Benetti, sostuvo que Bartlett murió por politraumatismos y síndrome asfíctico. “A Andrés le colocan las esposas y lo mantuvieron retenido contra el asfalto presionándole el tórax, lo cual le impedía respirar”, afirmó.
Los delitos que se debatirán en el juicio
La fiscal María Eugenia Ballará, a cargo de la investigación, centró la acusación en los dos policías que viajaban en el patrullero que embistió a Bartlett. La funcionaria consideró probado que el hombre fue impactado al menos dos veces por Molina y Maciel y los acusó de homicidio agravado por la condición funcional de los imputados. Como alternativa, pidió que sean condenados por homicidio cometido en exceso del cumplimiento de un deber.
La querella adhirió a la principal calificación de la Fiscalía y, en forma subsidiaria, planteó el delito de “imposición de torturas agravadas por la muerte de la víctima”. Sandoval Benetti sostuvo que el patrullero embistió a Bartlett cinco veces y que el accionar fue intencional.
El tribunal estará integrado por los jueces Jorge Claudio Venialgo, Jorge Antonio Carbone y Ricardo Diego Carbajal. También se designó a un juez sustituto debido a la duración prevista del debate.
Quiénes representan a los acusados y a la querella
Molina será asistido por los abogados Ramón Roque Gelabert, Eduardo Mariano Gomes y Claudio Alejandro Núñez. Maciel contará con el defensor oficial Fernando Bufill.
Como querellantes adhesivos participarán los abogados Sofía Domínguez y Jorge Eduardo Isseta, en representación del Comité de Evaluación del Seguimiento y Aplicación de la Convención contra la Tortura.
La historia de Carlos Andrés Bartlett
Bartlett era el mayor de cinco hermanos y se crio en el barrio Virgen del Rosario de Goya. En la adolescencia comenzó a consumir drogas y, según relataron sus familiares, pasó por varias internaciones, aunque recaía. Tenía cinco hijos y colaboraba con la empresa de catering de su familia.
Sus problemas psiquiátricos comenzaron en 2020, posiblemente como consecuencia del consumo de drogas, de acuerdo con la información incorporada al caso.
Además, la Justicia tramita otra causa penal contra dos policías. Una de las imputadas es la oficial de servicio de la Comisaría Primera, quien no habría acudido al lugar porque estaba descansando. La otra es una oficial de una dependencia distinta que llegó como apoyo y, según la investigación, no intervino para impedir el procedimiento de Molina y Maciel.
