Carmen Barbieri declaró como testigo en el juicio contra el cirujano plástico Aníbal Lotocki por el homicidio simple con dolo eventual de Rodolfo Christian Zárate y las lesiones sufridas por otras dos pacientes. La conductora describió su vínculo con Sandra Viviana Domínguez y contó que la asistió después de una intervención en 2015.

“Lotocki era un caballero, un encantador. Ella le creía a Aníbal. Lo que él decía para ella era palabra santa”, afirmó Barbieri. Domínguez, de 57 años, había declarado dos semanas antes y relatado que se atendió con el cirujano en 2010 y 2015, y que su amiga “le salvó la vida”.

El testimonio de Carmen Barbieri sobre Sandra Domínguez

“Con Sandra Domínguez somos amigas hace cuarenta años, hace tanto tiempo que ya pasó a ser parte de la familia”, expresó Barbieri. Según contó, su amiga se realizó varias intervenciones con Lotocki: algunas operaciones, retoques y procedimientos para corregir consecuencias de cirugías anteriores.

La conductora recordó que Domínguez quería aumentarse los glúteos y que ella no estaba de acuerdo. También explicó que el cirujano tenía una clínica cerca de su casa y que su amiga solía pasar por allí cuando se sentía mal, dolorida o preocupada. En esas ocasiones, le mostraba bultos que, según Barbieri, Lotocki decía que iba a retirar.

“Un día me mostró y me dice ‘me hierve la cola’, miro y tenía unas venas que eran varices, yo sé que son varices, le digo estas venas son terroríficas, decile que tenés varices, que se pueden sacar, que te las saque”, relató sobre las secuelas que observó tras la operación de glúteos.

“Yo pensé que se moría en mi casa”

Barbieri también describió cómo recibió a Domínguez después de una intervención en 2015. “Estaba vendada, tenía mucha sangre, varias veces tuve que limpiarla, cambiar las sábanas, cambiar los apósitos. Por suerte tengo un botiquín, una infección no tuvo, pero podría haberse muerto. Yo pensé que se moría en mi casa”, declaró.

La conductora manifestó preocupación por el estado de salud de su amiga y señaló: “Ella está tomando remedios oncológicos por más que no tiene leucemia, aunque puede llegar a tener”. En la misma jornada declaró María, empleada de Barbieri, quien fue a buscar a Domínguez a la clínica. Dijo que la encontró “agarrada a un árbol en la puerta” porque no podía sostenerse de pie.

“Casi se muere, salió adelante, no sé si por una inyección o por Dios”, contó María sobre un medicamento que le aplicaron en la clínica por recomendación de “una amiga trans” que, según dijo, había atravesado una situación similar después de una cirugía de glúteos y piernas.

Las operaciones y complicaciones que denunció Domínguez

En su declaración, Domínguez había contado que se realizó una cirugía de glúteos en 2010 y que al año siguiente volvió a intervenirse por un bulto “del tamaño de un pomelo grande”. “Era un bulto que me picaba mucho, muy grande que empezó a afectarme la epidermis. Me explicó que cuando sacó la cánula le chorreó producto, él siempre se veía disponible para solucionar los problemas que me traía su operación, por eso es que yo seguí atendiéndome a lo largo de los años”, dijo.

La denunciante sostuvo que Lotocki intentó romper el bulto con una cánula y anestesia local, pero no lo consiguió. Luego, según su relato, le propuso usar un bisturí colocado en la cánula y realizó el procedimiento sin anestesia. “Lo hizo sin anestesia, lo que me provocó mucho dolor, rotura de venas y muchísimo sangrado”, recordó. Aseguró que el bulto persistió, aunque en menor medida.

Más adelante, Domínguez se operó las piernas para que quedaran proporcionadas con los glúteos. Dijo que pidió que no le aplicaran “ese polvo” por lo que le había ocurrido antes, pero que Lotocki le ofreció inflarle las piernas con un método de plasma rico en plaquetas. Según denunció, el cirujano le dijo que le pondría “un poquito de este polvito”, pero ella no fue informada sobre qué sustancia le inyectó. Tras esa operación, afirmó, sangró y no pudo quedarse en la clínica, por lo que llamó a Barbieri para pedir ayuda.

La defensa solicitó una nueva pericia médica

En el juicio, la defensa de Lotocki pidió a los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo, del Tribunal Oral en lo Criminal 17, una nueva pericia sobre la muerte de Rodolfo Christian Zárate, de 50 años.

Los abogados Christian Pérez Sasso, Claudio Lifschitz y José Luis Mariani, quien también defiende a la instrumentadora quirúrgica Florencia Krzeczek, solicitaron que el estudio quede a cargo del Cuerpo Médico Forense y tenga un objeto acotado. Propusieron especialistas en cirugía plástica y reparadora vinculados con cuerpos académicos de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata, además de expertos en cardiología y patologías para los aspectos que excedan esa especialidad.

La fiscal de juicio, María Luz Castany, rechazó el pedido por considerarlo “extemporáneo” y “reiterativo”.