El riesgo país superó los 930 puntos este viernes y llegó a su nivel más alto en doce meses, en una jornada marcada por la caída de los bonos soberanos argentinos. El indicador había perforado los 900 puntos durante la mañana y tocado las 895 unidades, pero luego revirtió la tendencia y volvió a subir.
El riesgo país trepó 1,2 por ciento y alcanzó un máximo anual
El índice elaborado por JP Morgan avanzó 11 unidades, equivalente a un alza del 1,2 por ciento. Para encontrar un registro similar hay que remontarse a octubre de 2025, antes de las elecciones legislativas.
En noviembre, el indicador acumula una suba del 19 por ciento, mientras que en lo que va del año el incremento supera el 64 por ciento.
Caen los bonos argentinos y el mercado local permanece cerrado
Los títulos soberanos registraron bajas en todas sus especies, con el AE38D a la cabeza: cayó un 1,4 por ciento. Las cotizaciones corresponden a Wall Street.
La Bolsa de Buenos Aires no operó porque los bancos permanecen cerrados por el Día del Bancario. El mercado local retomará su actividad el miércoles 11 de noviembre.
En el mercado cambiario, la única referencia disponible es el dólar blue, que cotiza a 1.535 pesos para la compra y 1.555 pesos para la venta.
Las dudas de los inversores sobre la economía argentina
La suba del riesgo país se produce en un contexto en el que los inversores mantienen dudas sobre cómo el Gobierno sostendrá el rumbo económico. Entre sus inquietudes aparece el deterioro de variables que inciden en la microeconomía.
El riesgo país es un indicador de JP Morgan que mide cuánto más rendimiento deben ofrecer los bonos de un país frente a títulos considerados libres de riesgo, como los del Tesoro de Estados Unidos. Se expresa en puntos básicos: cada 100 puntos equivalen a un punto porcentual adicional de tasa de interés.
En términos concretos, refleja la percepción del mercado sobre la capacidad de un Estado para cumplir con sus compromisos de deuda. Un registro más alto implica una mayor evaluación de riesgo y puede encarecer el acceso al financiamiento internacional. En cambio, una baja suele asociarse con una mejora en la confianza de los inversores y con menores costos potenciales de endeudamiento.
