El viceministro de Economía, José Luis Daza, admitió que la recuperación de la actividad está por debajo de lo que esperaba el Gobierno de Javier Milei y pidió paciencia para que se concreten las inversiones anunciadas. Durante el 16 Foro ABECEB, sostuvo que la Argentina tiene una oportunidad económica de gran magnitud, aunque buena parte de las expectativas todavía depende de proyectos que no se tradujeron en desembolsos efectivos ni en un crecimiento extendido de la producción.
“Yo esperaba un crecimiento más alto”, reconoció Daza ante empresarios. También describió el nivel de actividad como “muy bajo” y señaló que los resultados obtenidos hasta ahora son inferiores a los previstos por el equipo económico. Sin embargo, planteó que el proceso debe evaluarse en un horizonte más amplio y no solo a partir de los indicadores de corto plazo.
Daza pidió paciencia ante la recuperación económica
El funcionario sostuvo que la llegada de capitales y el potencial de los recursos naturales pueden ocupar un lugar central en la reorganización de la economía mundial. “Hay una impaciencia muy grande en ver los resultados de lo que estamos haciendo. Estamos recién empezando”, afirmó.
Además, señaló que “se están empezando a reacomodar muchas de las variables que determinan que la economía volverá a crecer”. El pedido de paciencia se da en un contexto de dificultades para mostrar avances concretos en producción, empleo e inversión, variables centrales en la justificación oficial del ajuste y las reformas aplicadas desde diciembre de 2023.
RIGI: solo se ejecutó el 4 por ciento de los proyectos
Uno de los ejes de la exposición fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), presentado por el Gobierno como una herramienta para atraer capitales extranjeros. Daza afirmó que el proceso de inversión ya comenzó, aunque reconoció que la mayoría de las iniciativas anunciadas todavía no está en etapa de ejecución.
“El proceso de inversión ya arrancó. De lo que ya hay en carpeta en el RIGI, se invirtió solo el 4%; el 96% restante está por delante. Estamos en la etapa de preparar el terreno”.
Las cifras expuestas por el viceministro reflejan la distancia entre los proyectos anunciados y los recursos que efectivamente llegaron a la economía. La presentación de una iniciativa, su aprobación administrativa y el desembolso de capital son etapas distintas y no necesariamente se concretan en los mismos plazos.
Proyectan inversiones por 200.000 millones de dólares
De acuerdo con Daza, hay alrededor de 75.000 millones de dólares en proyectos aprobados bajo el RIGI y otros 200.000 millones de dólares en iniciativas en carpeta. El funcionario proyectó que el país podría recibir inversiones por unos 200.000 millones de dólares durante los próximos diez años, impulsadas principalmente por las oportunidades en energía y minería.
El volumen de proyectos todavía no permite determinar el impacto que tendrán sobre el conjunto de la economía. Buena parte de las iniciativas se concentra en actividades extractivas y de explotación de recursos naturales, por lo que también está en discusión su integración con la industria nacional, su capacidad para generar empleo y los encadenamientos productivos que podrían impulsar en las distintas regiones.
El esquema de incentivos también abre interrogantes sobre el costo fiscal de los beneficios, las divisas que permanecerán en el país y la capacidad de los proyectos para dinamizar otras actividades. El RIGI contempla beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios de largo plazo para grandes inversiones, además de condiciones orientadas a ofrecer estabilidad normativa a los capitales que ingresen al régimen.
La actividad económica perdió impulso en el tercer trimestre
La apuesta oficial es que la expansión de la energía, la minería y otros sectores vinculados con los recursos naturales genere divisas, alivie las restricciones externas y sostenga el crecimiento. Sin embargo, aún debe demostrar que puede mejorar la actividad de los sectores ligados al mercado interno, que concentran una parte significativa del empleo.
Los últimos datos disponibles del INDEC mostraron que la economía perdió impulso durante el tercer trimestre, con una evolución desfavorable en actividades de peso para la producción y el empleo, como la industria manufacturera, el comercio y la construcción. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto registró una caída interanual del 1,7%.
