La Fundación Chadileuvú consideró positiva la resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que reactivó el proceso judicial por el reclamo de La Pampa sobre el río Atuel. Para su vicepresidente, Héctor Gómez, el punto central es la propuesta de crear la Comisión Interjurisdiccional del Río Atuel (CIRA), con alcance sobre toda la cuenca.
Gómez, sin embargo, expresó dudas sobre la posibilidad de que el nuevo organismo se concrete y funcione. También calificó de llamativo el plazo de 20 días otorgado para que las partes informen si alcanzaron acuerdos en el ámbito de la comisión existente y sostuvo que Mendoza no tendría voluntad de negociar.
La CIRA y el manejo de toda la cuenca del río Atuel
El dirigente ambientalista recordó que el tema judicial llevaba tiempo sin avances y mencionó que, hace más de seis años, la Corte había ordenado a Mendoza dejar escurrir un caudal mínimo de 3,2 metros cúbicos por segundo. Según señaló, esa sentencia no se cumplió.
“Parece que viven en un mundo aparte, en un país distinto, donde las disposiciones legales, las sentencias de la Suprema Corte de Justicia, por lo visto, consideran que no tienen que ser acatadas por ellos”
Para Gómez, el cambio de la Comisión Interjurisdiccional del Atuel Inferior (CIAI) por una comisión que abarque el río en su totalidad es la novedad más importante de la resolución. “Esto es importante porque al haber un comité de cuenca que abarque todo el río, le permitiría a ese comité de cuenca tener conocimiento y manejar algunos aspectos del uso del agua en toda la cuenca del río Atuel”, argumentó.
Las dudas sobre un acuerdo entre La Pampa y Mendoza
Gómez consideró que Mendoza no aceptará que La Pampa y el Estado nacional participen en el manejo del agua del Atuel en los diques. Además, advirtió que la creación formal de la CIRA no garantizaría resultados si el organismo no funciona de manera efectiva.
“Una cosa es que se conforme el comité y otra cosa es que funcione. Como la CIAI que existe, pero en realidad no funciona. Son reuniones técnicas, donde finalmente no hay ningún cambio en la situación del río”
Si bien expresó su deseo de que la nueva comisión mejore la situación, Gómez reconoció que la Fundación Chadileuvú tiene pocas expectativas. “Nosotros somos bastante pesimistas, porque conocemos a los mendocinos y conocemos sus manías con respecto a este tema. Está bien esto que está pasando, pero nosotros tenemos muchas dudas de que esto llegue a mejorar realmente la situación”, manifestó.
El plazo judicial y la posibilidad de aplicar multas
Sobre los 20 días establecidos por la Corte para que las partes comuniquen si hubo avances en la CIAI, Gómez dijo que el plazo le resultaba “un poco llamativo” y afirmó que no tenía información sobre la existencia de un consenso.
A su juicio, la resolución podría impulsar a la Nación, La Pampa y Mendoza a retomar las conversaciones sobre la base de datos técnicos. No obstante, afirmó que la provincia cuyana “no quiere llegar a ningún tipo de acuerdo” y sostuvo que considera al Atuel un río propio, pese a que se trata de un curso interprovincial.
Consultado sobre qué debería hacer la Corte si Mendoza continúa sin cumplir la sentencia, Gómez calificó el incumplimiento como “absolutamente insólito, ilegal y grave”. Aunque aclaró que no es abogado, mencionó como alternativa que el máximo tribunal imponga multas que aumenten por cada día de demora.
El caudal mínimo no alcanzaría para reparar el daño ambiental
Gómez recordó que el caudal de 3,2 metros cúbicos por segundo, fijado por la Corte en 2020 para el límite entre La Pampa y Mendoza, es provisorio y no se cumplió. También advirtió que ese volumen, aun si se garantizara de forma permanente, no bastaría para reparar el impacto ambiental acumulado.
“Son 80 años sin río, los cauces están salinizados, invadidos por tamariscos. Para solucionar el problema de fondo tendría que correr un caudal mayor durante un tiempo muy prolongado. Eso ayudaría a que el Atuel llegue, supongamos, hasta la confluencia con lo que era el río Salado, a la altura de Paso de los Algarrobos. De esta manera, los humedales del Atuel podrían quedar con más cantidad de agua de forma permanente y recuperarse lentamente. El daño es muy grande”
