Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) reclamó públicamente al presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, que aclare si las declaraciones de uno de los directores de la entidad, Andrés Costamagna, representan una posición institucional o fueron expresiones personales.
El planteo fue formalizado en un comunicado firmado por el titular de CRA, Carlos Castagnani, luego de una entrevista en la que Costamagna formuló, según la entidad, expresiones “agraviantes, descalificatorias y carentes del respeto” que debe prevalecer entre organizaciones del sector agropecuario.
CRA cuestionó que el director de la Rural le atribuyera una supuesta conducta de “desinformar”, “comunicar erróneamente” y sostener una posición de “negacionismo extremo”. También objetó sus referencias a la “irresponsabilidad de sus dirigentes”.
El reclamo de CRA a la conducción de la Sociedad Rural
Castagnani sostuvo que el episodio excede una diferencia de criterios, habitual en la actividad gremial, porque incluye descalificaciones públicas contra una entidad y sus autoridades. Por eso, le pidió a Pino que informe expresamente si las declaraciones de Costamagna representan la postura de la SRA.
El presidente de CRA agregó que, si la conducción de la Rural no comparte esos dichos, debería expresarlo públicamente y pedirle al director una rectificación en los mismos términos y por los medios en que fueron realizadas las declaraciones.
“Las diferencias de enfoque y de estrategias gremiales deben dirimirse con argumentos y dentro de un marco de respeto institucional”
La entidad advirtió que este tipo de episodios puede deteriorar el vínculo entre organizaciones con responsabilidades ante sus asociados y el conjunto de la sociedad.
La disputa entre CRA y la SRA por la representación rural
El cruce se suma a una disputa de varios meses por la representación territorial de los productores agropecuarios. En CRA observan con preocupación la estrategia de la Sociedad Rural para ampliar su presencia en el interior y establecer vínculos directos con entidades que ya forman parte de la estructura confederada.
Al 5 de octubre, la SRA había incorporado a su Consejo Federal unas 137 entidades de base. Alrededor de 63 de ellas también pertenecían a CRA. La superposición de representaciones alimenta las diferencias entre las conducciones y evidencia una competencia por el vínculo directo con los productores.
Las diferencias por la vacunación contra la aftosa
Otro foco de tensión fue la reforma del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa. Pino defendió la posibilidad de que los productores eligieran libremente quién vacuna sus rodeos, mientras que CRA rechazó esa alternativa por considerar que podría debilitar el esquema sanitario sostenido por las fundaciones rurales, muchas de ellas vinculadas con su estructura territorial.
Las diferencias también se manifestaron en octubre, cuando la Sociedad Rural de La Paz, en Entre Ríos, resolvió abandonar el Consejo Federal de la SRA y denunció “reiterados atropellos institucionales” por parte de la conducción nacional. La entidad cuestionó los contactos directos con sociedades rurales locales sin respetar las estructuras provinciales.
En la misma línea se había pronunciado el vicepresidente primero de CRA, José Colombatto, quien reclamó fortalecer la representación gremial desde el territorio. Aunque ambas organizaciones siguen compartiendo la Mesa de Enlace, los últimos episodios muestran que las diferencias ya abarcan más que las estrategias de representación y las políticas agropecuarias. El pedido de Castagnani a Pino suma un nuevo capítulo a una relación atravesada por tensiones.
