Mendoza comenzó a erogar agua desde el embalse Valle Grande, en San Rafael, con un caudal de 32 metros cúbicos por segundo. La apertura de las compuertas, sin embargo, no garantiza que el recurso llegue al cauce del río Atuel ni que alcance territorio de La Pampa.

La incertidumbre se mantiene pese a las intensas lluvias registradas en el sur mendocino durante octubre. La provincia todavía cuenta con capacidad de almacenamiento en sus embalses, por lo que podría retener el agua y evitar que avance hacia territorio pampeano.

Lluvias extraordinarias en San Rafael y dudas sobre el caudal del Atuel

En el departamento de San Rafael, el promedio histórico de precipitaciones para octubre es de 38 milímetros. Durante el último mes, en cambio, los registros variaron entre 140 y más de 170 milímetros, según la localidad, muy por encima de los valores habituales.

La erogación desde Valle Grande podría generar algún movimiento en el cauce del Atuel, aunque no está claro qué proporción del caudal llegará efectivamente al río. Las autoridades mendocinas podrían volver a utilizar el agua para riego tras las precipitaciones recientes.

“Ahora sí, abrieron las compuertas de Valle Grande erogando 32 m/s, caudal que quizás sólo llegue al río un poco o quizás nada ya que deben volver a regar después de las lluvias de hace días. El Departamento de San Rafael tiene un promedio para Octubre de 38 milímetros, los registros fueron desde 140 milímetros hasta más de 170 según la localidad. De todas maneras todavía tienen capacidad de embalse como para no largar agua hacia La Pampa aunque podemos tener una pequeña crecida de unos pocos días debido a lluvias como la del mes pasado si el Niño vuelve parecido”, escribió en sus redes sociales Enrique Thomas, exintendente de Puelches y dirigente por los recursos hídricos pampeanos.

Los embalses de San Rafael atraviesan un escenario de niveles elevados, mientras los ríos Diamante y Atuel presentan caudales por encima de sus promedios históricos, según la información difundida por medios locales.

El reclamo de La Pampa por el agua del río Atuel

La situación vuelve a poner en primer plano el histórico conflicto hídrico entre Mendoza y La Pampa. Aunque las precipitaciones fueron superiores a las habituales y los embalses conservan capacidad, Mendoza mantiene el control del recurso y no libera caudales que permitan recuperar el escurrimiento del Atuel en territorio pampeano.

También existe la posibilidad de una pequeña crecida durante algunos días como consecuencia de las lluvias recientes. Su evolución dependerá, entre otros factores, de cómo se comporte el fenómeno de El Niño y de si vuelve a presentarse con características similares.

Mientras Mendoza registra lluvias abundantes y mantiene reservas en sus embalses, La Pampa sigue a la espera de que el agua vuelva a correr por el Atuel. El escenario mantiene vigente el reclamo provincial por el acceso a un recurso compartido y por el cumplimiento de sus derechos sobre el río.