El cuartel de Bomberos Voluntarios de Macachín despidió del servicio activo a María Isabel Aravena, conocida como Marisa, quien accedió al beneficio provincial de retiro y pensión después de más de 20 años de labor.

La institución destacó que su salida representa un momento especial: Aravena es la primera mujer del cuartel en acceder a este beneficio, un hecho que marca un hito en la historia de la entidad.

El retiro de Marisa Aravena y la ley de bomberos voluntarios

La prestación que recibió está contemplada en una ley impulsada por el macachinense Albino Mota Pinillos, quien presidía la Asociación de Bomberos Voluntarios cuando promovió la iniciativa.

En La Pampa, el derecho se encuentra regulado por la Ley Provincial 1.877, sancionada en abril de 2000, y sus modificaciones posteriores, establecidas por las leyes 2.571 y 3.025. La normativa crea un sistema de pensiones graciables y de retiro para bomberos voluntarios que reúnen los años de servicio requeridos y reconoce su labor solidaria como una carga pública.

Qué establece el régimen previsional para bomberos de La Pampa

La legislación garantiza una pensión mensual otorgada por el Estado pampeano a quienes dedicaron una parte importante de su vida al servicio comunitario. Las reformas también actualizaron los montos y regularon la compatibilidad con otros beneficios previsionales y el acceso a la cobertura de la obra social previsional.

En un mensaje publicado en redes sociales, el cuartel homenajeó a Aravena y repasó los años de trabajo compartido:

“Fueron más de 20 años de guardias, emergencias, sacrificios, aprendizajes y momentos compartidos. Más de 20 años de llevar con orgullo el uniforme y de demostrar que ser bombera es mucho más que una tarea: es una vocación que nace del corazón, marcado camino a las nuevas generaciones de mujeres bomberos”.

La institución también expresó su reconocimiento en la despedida del servicio activo:

“Te despedimos del servicio activo con orgullo, admiración y muchísimo cariño. Porque los años pasan, las etapas cambian, pero las huellas que dejamos en una institución permanecen para siempre”.