Una ola de ciberataques contra supermercados de Europa alteró los sistemas de refrigeración de establecimientos en Italia, Bélgica, Suecia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y otros países. Los episodios se registraron entre el domingo y el lunes y provocaron pérdidas de alimentos.
En distintos locales, las temperaturas de cámaras frigoríficas y congeladores aumentaron de manera inesperada. En algunos casos, los sistemas fueron manipulados a distancia hasta alcanzar valores cercanos a los 50 grados, lo que obligó a retirar productos de la venta y desechar mercadería.
Italia convocó a organismos de inteligencia
Ante la gravedad de los incidentes, el Gobierno italiano convocó a una reunión de emergencia con autoridades de inteligencia y especialistas de la Agencia Nacional de Ciberseguridad para evaluar el alcance de los ataques y definir medidas preventivas.
En Sicilia se detectaron casos en supermercados de Catania y Palermo. Los responsables de los establecimientos confirmaron pérdidas económicas por la alteración de los sistemas de refrigeración.
Tras analizar la situación, las autoridades italianas informaron que el impacto en el país fue limitado y que, hasta el momento, no identificaron riesgos para la salud pública relacionados con los alimentos afectados.
Investigación sobre los ataques en Europa
Los episodios generaron preocupación en la Unión Europea porque los ataques se dirigieron contra equipos vinculados con la conservación de alimentos, y no contra cuentas bancarias o sistemas administrativos. Las autoridades consideran preocupante la posibilidad de intervenir a distancia instalaciones esenciales para supermercados y empresas distribuidoras.
Los investigadores buscan determinar quiénes están detrás de los ataques y si una organización coordinada fue responsable de los incidentes en distintos países. En Bélgica y Suecia, varias cadenas debieron retirar productos de las góndolas y reemplazar mercadería.
Sistemas desactualizados y antecedentes
Especialistas advirtieron que algunos equipos afectados utilizaban programas informáticos desactualizados o presentaban fallas de seguridad que pudieron facilitar las intrusiones. Los incidentes se suman a ataques similares registrados semanas atrás en Francia, donde cientos de establecimientos sufrieron problemas en sus cámaras frigoríficas.
El caso volvió a poner en discusión la seguridad de los sistemas conectados a internet y sus posibles consecuencias sobre la conservación y comercialización de alimentos. Mientras continúan las investigaciones, los organismos europeos mantienen la vigilancia y recomiendan reforzar las medidas de seguridad para prevenir nuevos ataques.
