La fiscal federal Paloma Ochoa solicitó medidas preliminares en la causa que investiga el rol del presidente Javier Milei y de otros funcionarios en el ingreso y la salida de Flávio Bolsonaro de la Argentina. Entre los requerimientos figuran informes a organismos públicos y registros de cámaras de seguridad.

Ochoa pidió información a la Dirección Nacional de Migraciones y solicitó las imágenes del paso fronterizo con Brasil y de la pista del aeropuerto de Puerto Iguazú. La investigación busca establecer si hubo colaboración estatal para facilitar el traslado del excandidato brasileño hacia Estados Unidos.

El recorrido de Flávio Bolsonaro por la Argentina

Migraciones confirmó que Bolsonaro y su familia ingresaron al país el martes a las 22.50, por el paso del Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones. Dos horas y media después, el grupo abordó un vuelo privado en el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, para continuar luego hacia Miami, Estados Unidos.

Las denuncias quedaron a cargo del Juzgado Federal N.º 5, que conduce María Eugenia Capuchetti. Fueron presentadas por el diputado de Encuentro Federal Esteban Paulón y el exlegislador porteño Gabriel Solano, quienes piden determinar si la Justicia conocía las restricciones que pesaban sobre Bolsonaro y si, pese a ellas, se permitió su ingreso y salida del país.

Las denuncias contra Milei y otros funcionarios

Tras perder el balotaje en Brasil frente a Lula da Silva, Bolsonaro debía entregar su pasaporte por orden de la Justicia Federal brasileña, que también le había prohibido salir del país. Además, enfrenta una investigación judicial por presunto lavado de dinero.

Paulón denunció penalmente a Milei, al canciller Pablo Quirno y al asesor presidencial Santiago Caputo por el presunto delito de encubrimiento agravado. En su presentación sostuvo que, sin la estructura brindada por el Gobierno, «hubiera sido imposible» concretar la maniobra. La denuncia busca esclarecer si existió una red de colaboración dentro del Estado argentino.

Solano también denunció a Milei por el presunto encubrimiento de la salida de Bolsonaro y lo acusó de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos.

«Denuncié penalmente a Javier Milei por organizar un operativo para facilitar la fuga de Flávio Bolsonaro y evitar que rinda cuentas ante la Justicia de Brasil. El propio Gobierno terminó reconociendo que Bolsonaro y su familia estuvieron en la Argentina y salieron en un vuelo privado de Baires Fly, después de que la Casa Rosada negara su presencia».

En paralelo, funcionarios y dirigentes del Gobierno de Milei defendieron la participación de integrantes de la administración y de referentes oficialistas, entre ellos Caputo, en el episodio.