Gladys “La Bomba Tucumana” confirmó el cierre de su local de empanadas ubicado en el barrio porteño de Recoleta, después de poco más de dos años de actividad. La cantante atribuyó la decisión a las dificultades económicas que atraviesa el país y cuestionó duramente las políticas del gobierno de Javier Milei.
El emprendimiento gastronómico, denominado “La Bomba Empanadas Tucumanas”, había abierto sus puertas en agosto de 2024. La artista había invertido sus ahorros con la ilusión de llevar los sabores tradicionales de su provincia a Buenos Aires.
A través de una publicación en Instagram, Gladys comunicó la noticia con profunda tristeza y reconoció que se trataba de una decisión que nunca hubiera querido tomar.
“Hoy me toca despedirme de un sueño, y lo hago con el corazón partido”, expresó la intérprete de música tropical, quien aseguró que la difícil situación económica terminó haciendo imposible sostener el comercio.
Duras críticas al gobierno de Javier Milei
La cantante apuntó directamente contra las políticas económicas del Gobierno nacional y manifestó su preocupación por las consecuencias del cierre, especialmente para los empleados que perdieron sus puestos de trabajo.
En su descargo, sostuvo que detrás del emprendimiento quedaron años de esfuerzo, ilusiones y trabajadores a quienes aprecia profundamente, y consideró que ellos resultaron entre los principales perjudicados por la situación económica y las decisiones oficiales.
Los costos que hicieron imposible continuar
El cierre no fue una decisión repentina. Durante septiembre, Gladys ya había advertido públicamente que estaba evaluando la continuidad del negocio debido al incremento de los gastos.
En distintas entrevistas explicó que, pese a mantener ventas, los ingresos no alcanzaban para afrontar los costos de funcionamiento, entre ellos los salarios, el alquiler, las obligaciones impositivas y los insumos necesarios para elaborar las empanadas.
La artista también había expresado su desilusión con el rumbo económico del país, al señalar que había confiado en las expectativas de recuperación cuando decidió invertir sus ahorros en el emprendimiento.
Una despedida cargada de tristeza
En su mensaje final, Gladys agradeció a los clientes que acompañaron el proyecto desde su inauguración y destacó el cariño recibido durante los más de dos años de funcionamiento.
La cantante aseguró que se retira con una profunda tristeza, aunque con la tranquilidad de haber realizado todos los esfuerzos posibles para mantener abierto el negocio.
Finalmente, dejó abierta la esperanza de que algún día pueda retomar su proyecto gastronómico.
El cierre de su local en Recoleta marca el final de una iniciativa personal que había comenzado con grandes expectativas y que, según explicó la propia artista, no pudo superar las dificultades económicas actuales.
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