Una pregunta sobre una colecta para un refugio de perros de Adrogué derivó en una discusión entre Santiago Maratea y la periodista China Ansa durante el programa PH, el sábado. Según el material aportado, la producción interrumpió la grabación durante veinte minutos; Ansa lloró y pidió disculpas. La pregunta había sido sugerida por la producción.
En el intercambio, Ansa le consultó qué se recriminaría si fuera donante. Maratea respondió «gracias». Cuando ella repreguntó por el refugio, él contestó: «¿Vos sos periodista?» y «no nos hagamos los inocentes».
El porcentaje y los honorarios
El contrato del fideicomiso de Independiente establecía que Maratea recibiría el 5 por ciento de lo recaudado para esa campaña. También contemplaba honorarios mensuales superiores a los diez millones de pesos, fijados en dólares y por un plazo de seis meses. El material estima que el total de esos honorarios rondaría los 60 millones de pesos, además del porcentaje.
La IGJ calificó esos honorarios como «exorbitante», según el texto. Maratea había explicado que era fiduciario «en todas las colectas». El material señala que, en otras campañas, no habría contratos que fijaran esa comisión.
Observaciones sobre el fideicomiso
La IGJ declaró el fideicomiso «ineficaz e irregular» y pidió la designación de un interventor. Su titular afirmó: «Vimos que había mal olor» y «a nosotros no nos presentaron ningún contrato». También sostuvo que «hay una opacidad que llama muchísimo la atención».
Según el material, el fideicomiso fue inscripto en Neuquén, mientras que Maratea tenía una fundación propia registrada en la Ciudad de Buenos Aires que no fue utilizada. También indica que los 800 millones de pesos recaudados se encontraban en Mercado Pago, que no es una entidad financiera reconocida por el Banco Central, y que los intereses no fueron documentados. El texto afirma que no hay balances de las colectas y que una campaña para comprar un jugador, anunciada para diciembre de 2024, no se realizó.
Documentación y preguntas pendientes
El material menciona facturas del refugio, una escritura a nombre de su dueña y transferencias propias. También atribuye a Maratea esta oferta: «Yo te pago los abogados para que vos me denuncies a mí».
Las diferencias entre la documentación mencionada y las observaciones sobre el fideicomiso dejan abiertas preguntas sobre el registro de los fondos, los intereses y la rendición de cuentas de las colectas. El material sostiene que los datos fueron contrastados con documentos, resoluciones oficiales y registros de archivo.
