El colesterol es una sustancia grasa y cerosa que forma parte de las membranas celulares y que el organismo necesita para funcionar. Sin embargo, cuando sus niveles en sangre son elevados, puede acumularse en las arterias y formar placas que las estrechan u obstruyen, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por eso, quienes tienen el colesterol alto buscan mejorar su alimentación para cuidar la salud. En ese camino, los especialistas recomiendan limitar las grasas trans, presentes en algunos productos ultraprocesados y frituras industriales, y moderar los alimentos con azúcares añadidos, como refrescos, bollería industrial y postres.

Azúcares y grasas trans: qué conviene limitar

Según expertos de la Sociedad Española de Arteriosclerosis, "un consumo elevado de azúcar favorece el aumento de los triglicéridos en sangre, la obesidad y la resistencia a la insulina, condiciones que suelen acompañarse de niveles altos de lipoproteínas aterogénicas".

También advierten que "ciertos aceites de origen vegetal hidrogenados, como los que se usan en comidas rápidas y productos precocinados, son otra fuente importante de grasas trans que afectan negativamente el perfil lipídico".

Cinco alimentos que pueden ayudar a controlar el colesterol

Una alimentación equilibrada puede incluir opciones que contribuyen al cuidado cardiovascular. Los nutricionistas señalan que, ante un nivel elevado de colesterol LDL, no se trata solamente de dejar de comer huevos: hay otros alimentos que pueden incorporarse a la dieta.

1. Avena: contiene betaglucano, una fibra soluble que puede ayudar a reducir el colesterol LDL cuando se consume en cantidades suficientes.

2. Legumbres: lentejas, garbanzos y judías aportan fibra y nutrientes que las convierten en aliadas de la salud cardiovascular.

3. Frutos secos: las nueces y las almendras son algunas de las alternativas recomendadas, en cantidades razonables y preferentemente crudas o tostadas, sin sal.

4. Aceite de oliva virgen extra: puede utilizarse para preparar comidas en reemplazo de grasas menos saludables, como la mantequilla.

5. Pescado: sardinas, caballa y salmón aportan omega 3, un nutriente de interés para la salud cardiovascular y el control de los triglicéridos.

La alimentación no reemplaza el tratamiento médico

Incorporar estos alimentos a una dieta poco equilibrada "no sirve de nada", advierten los especialistas. La recomendación es mejorar el conjunto de la alimentación y construir hábitos sostenibles que contribuyan a proteger la salud a largo plazo.

Además, si un médico indicó medicación para el colesterol, no se debe suspender por empezar a consumir avena o nueces. El cuidado de los niveles de colesterol no depende de un alimento milagroso, sino de un abordaje integral y del seguimiento de las indicaciones profesionales.