La posible visita del papa León XIV a la Argentina suma relevancia en la agenda política, religiosa y social. El sacerdote Francisco "Paco" Olveira consideró que el contexto internacional modificó el escenario en el que llegaría el Pontífice y afirmó: "La justicia social es el centro del Evangelio y creo que este Gobierno está bastante preocupado por la visita".
Olveira sostuvo que el Papa podría referirse a la justicia social desde su propio lenguaje y cuestionó que el Gobierno libertario pudiera capitalizar políticamente el viaje. "Estoy seguro de que León XIV va a hablar de justicia social, con su estilo y su lenguaje eclesiástico. Es un jefe de Estado, la Iglesia no tendría que ser un país ni tener un jefe de Estado, pero esa es otra discusión", expresó.
El mensaje de León XIV y la justicia social
Para el sacerdote, una intervención papal en defensa de los sectores más vulnerables podría contrastar con las políticas de la administración de Javier Milei. También planteó que la visita debería ayudar a recuperar la esperanza colectiva y alentar la participación frente a las dificultades económicas y sociales.
Olveira señaló una contradicción entre el discurso oficial que cuestiona la justicia social y los principios cristianos. "Si quieren sacarle la palabra política, que se la saquen. Si hay un presidente que dice que la justicia social es una aberración y el Evangelio proclama 'felices los que trabajan por la justicia', no importa cómo quieran llamarlo; está claro que ahí hay un mensaje de confrontación", afirmó.
Las críticas a las políticas sociales del Gobierno
El sacerdote relacionó sus expectativas sobre el mensaje papal con la situación de distintas instituciones sociales. Como ejemplo, mencionó que el cotolengo Don Orione inició un segundo juicio contra el Estado por una deuda de 900 millones de pesos en medicamentos.
Además, cuestionó las políticas nacionales en educación y discapacidad, y sostuvo que las decisiones económicas deben evaluarse por su impacto en quienes necesitan mayor protección. "Esto no tiene absolutamente nada que ver con la tradición judeocristiana", dijo.
"El centro de la tradición judía es cuidar al huérfano y a la viuda, que son símbolos de las personas desvalidas, de quienes no pueden cuidarse por sí mismas. El centro del Evangelio es anunciar buenas noticias a los pobres. La única buena noticia para un pobre es que deje de serlo", remarcó Olveira.
También citó la encíclica Magnifica Humanitas al plantear que la opción por las personas vulnerables implica tomar partido. "León XIV, en su encíclica Magnifica Humanitas, dice: 'Hay que ponerse al lado de las víctimas'. Si tengo que tomar partido por las víctimas, también tengo que ponerme en contra del victimario. Ojalá podamos darnos cuenta de quién es el victimario, de quiénes son los victimarios en nuestra patria", expresó.
La expectativa de una movilización popular
Ante la posibilidad de que el Papa encabece una misa en el Monumento de los Españoles, Olveira manifestó su deseo de que la convocatoria derive en una protesta frente a la Casa Rosada. "Esto ya es más un deseo personal, una cuestión política directa: ojalá que, después de la misa en el Monumento de los Españoles, los millones de personas que estén allí vayan hasta la Casa Rosada a pedir un juicio político popular, a decir 'váyanse', a expresar que esto no se soporta más", afirmó.
El sacerdote también cuestionó los modelos políticos que vinculó con la derecha y el autoritarismo, y contrapuso el individualismo con una visión comunitaria. "Antes que la propiedad privada está el destino universal de los bienes. La propiedad privada existe, pero no es inviolable ni constituye un absoluto", sostuvo.
Una visita que trascienda lo religioso
Olveira consideró que la presencia de León XIV puede interpelar a toda la sociedad, más allá de la comunidad católica, y promover una esperanza activa frente a las dificultades económicas y sociales. Según planteó, no se trata de aguardar pasivamente, sino de impulsar una respuesta colectiva.
El sacerdote relacionó esa idea con barrios vulnerables como Barrio Esperanza y Papa Francisco, cuyos nombres surgieron de reclamos por la tierra y la transformación social. En ese sentido, describió la esperanza como un motor común para modificar la realidad.
"Ojalá la visita alimente la esperanza de quienes están desanimados y les permita creer que las cosas pueden cambiar. Lula dio vuelta la historia, Trump no es infinito y algún día vamos a terminar con el genocidio en Palestina. Hay muchísimas otras cosas que necesitan nuestra patria y nuestro mundo", concluyó.
