El presidente Javier Milei defendió la continuidad del programa económico y descartó cualquier cambio para las elecciones de 2027. Durante una exposición académica y política en la Universidad Torcuato Di Tella, rechazó relajar las políticas fiscal y monetaria ante las advertencias por la caída de la actividad y los pedidos de moderar el ajuste.
El mandatario aseguró que no recurrirá al gasto público con fines electorales y cuestionó a quienes proponen flexibilizar el equilibrio fiscal. "Esto tiene consecuencia también en la política electoral. Hay gente que me dice: 'No, no, hay que relajar el equilibrio fiscal, hay que relajar la política monetaria'. Dos pelotudeces del tamaño de una casa", afirmó.
Milei defendió el equilibrio fiscal y rechazó el gasto electoral
El Presidente justificó su postura con argumentos morales y de credibilidad económica. Advirtió que abandonar la disciplina presupuestaria pondría en riesgo la reputación construida por su gestión y planteó que financiar un déficit con deuda, emisión o impuestos tendría consecuencias que considera inadmisibles.
"¿Voy a hacer déficit fiscal? Ustedes no saben el quilombo que es sostener el equilibrio fiscal, las presiones que tienen todo el tiempo, todo el mundo quiere gastar... ¿Con qué lo financio? Con deuda, es inmoral. Con emisión monetaria, inflación, es inmoral. Suba de impuestos, es inmoral. Me están pidiendo que sea una mierda de tipo. No voy a hacer eso".
También descartó implementar un estímulo económico o un "plan platita" para captar votos. "Hay que ser muy idiota para que creer, dado mis valores morales, que al populismo se le gana haciendo populismo; es de una imbecilidad total. Si ese es el caso, perdimos", sostuvo. Luego agregó: "No voy a hacer populismo para ganar una elección. Haré lo que tengo que hacer porque no hay un sustituto para la buena política, no hay sustituto para una política que sea justa".
Críticas a empresarios, Cavallo y la prensa
La exposición también incluyó cuestionamientos a referentes del sector industrial. Milei volvió a criticar a Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate y Aluar, tras la desvinculación de 920 operarios, ocurrida antes de los debates legislativos sobre reformas laborales. Además, reiteró sus objeciones al CEO de Techint, Paolo Rocca, por el costo de los insumos siderúrgicos.
El jefe de Estado arremetió asimismo contra el exministro de Economía Domingo Cavallo, a quien calificó de "impresentable". Le reprochó medidas como la estatización de pasivos privados de 1982, el Plan Bonex de 1989 y el Corralito de 2001, y contrastó esas decisiones con el saneamiento del balance del Banco Central a precios de mercado que atribuye a su gobierno.
Milei también reiteró sus descalificaciones hacia la prensa y las empresas encuestadoras, a las que acusó de operar con información falsa tras la suspensión de la pauta oficial.
El alineamiento internacional de Milei
En materia internacional, el Presidente ratificó su alineamiento geopolítico con Estados Unidos e Israel y elogió a Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
Durante la disertación, además, recurrió al mito de Filoctetes en la Guerra de Troya para ilustrar sus planteos éticos. En ese tramo, confundió reiteradamente al héroe Odiseo con el nombre "Eliseo".
