El juicio a Felicitas Alvite, de 23 años, conocida como «La Toretto», entró en su etapa final. La defensa de la joven, acusada de atropellar y matar a un motociclista en abril de 2024 en La Plata, desistió de los últimos testigos y el tribunal dio por cerrada la incorporación de pruebas.

El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de La Plata, integrado por los jueces Silvia Hoerr, Analía Carrillo y Claudio Bernard, dispuso un cuarto intermedio hasta el 24 de noviembre, fecha en que se realizarán los alegatos de las partes.

En esa misma audiencia, Alvite y su amiga Valentina Velázquez, también imputada en la causa, podrían hacer uso de la palabra por última vez antes del veredicto.

Los alegatos definirán la acusación contra Alvite

Durante los alegatos se conocerá si los acusadores mantienen la imputación de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión. La defensa, en tanto, podría sostener que se trató de un hecho culposo, es decir, sin intención, una figura de menor gravedad y con una pena más baja.

La acusación planteó durante el debate que Alvite y Velázquez comprendían que su conducta podía derivar en una situación fatal, pero que no hicieron nada para evitarlo.

La declaración de la psiquiatra y el planteo de la defensa

La audiencia del jueves fue la última con testimonios. Declararon, entre otros, un exnovio de Alvite, quien describió cómo conducía, y la psiquiatra María Cecilia Rodríguez, de la Asesoría Pericial de La Plata. La profesional entrevistó a la acusada entre mayo y diciembre de 2024, cuando permanecía en una alcaidía del Servicio Penitenciario.

La perito afirmó que, durante las entrevistas, Alvite «se mostraba incómoda por estar detenida con gente que no era de su condición social» y que «no mostró signos de angustia por el motivo que la llevó a su detención». También explicó: «Estaba deprimida por la situación de malestar que le generaba estar detenida con gente de distinta condición social».

Según relató Rodríguez, Alvite le contó que había comenzado una carrera universitaria y que quería trabajar como promotora de redes sociales para marcas internacionales. La muerte de Walter Armand, de 35 años, afectaba su imagen y, según la experta, «todo eso la angustiaba».

Las declaraciones provocaron un tenso intercambio con el equipo de la defensa, encabezado por Flavio Gliemmo. Los abogados cuestionaron las conclusiones de la profesional y, al finalizar el testimonio, pidieron que fuera recusada como perito. El tribunal rechazó el planteo y su declaración quedó incorporada al proceso.

El testimonio de la acusada y de la familia de la víctima

El juicio oral por la muerte del motociclista comenzó el lunes. Alvite declaró y se quebró: pidió disculpas a la familia de la víctima y dijo que nunca quiso atravesar una situación como esa. También expresó su pesar por el sufrimiento causado al entorno de Armand.

El miércoles declaró Milton Armand, hermano de la víctima, quien relató el impacto de la muerte en su familia y en su madre. Ante los jueces, afirmó que ella «mira todos los días el video y no puede creer lo que paso».

Tras su exposición, Milton Armand se quebró y su madre se retiró de la sala, conmovida. Durante el testimonio, Alvite mantuvo la mirada hacia el suelo y no pudo mirar al hermano de la víctima.

Un perito analizó la conducción y las maniobras

En el debate también declaró Andrés Raggio, ingeniero mecánico y perito de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. El especialista explicó si Alvite podía estar corriendo una picada con el auto de Velázquez y si, durante el recorrido, realizó acciones riesgosas que podían anticipar un desenlace trágico, sin modificar su conducta.

Alvite continúa con prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario, mientras el proceso se encamina a los alegatos y al veredicto.