Dos jóvenes brasileños fueron detenidos en el centro de San Miguel de Tucumán, acusados del secuestro y asesinato de Tamir Nadav, un desarrollador de videojuegos estadounidense de 46 años. El hombre, de 20, y la mujer, de 19, tenían una notificación roja de Interpol y quedaron a disposición de la Justicia federal.

El operativo estuvo a cargo de agentes de la Policía Federal Argentina y fue monitoreado por el Ministerio de Seguridad Nacional. La captura se concretó luego de varias jornadas de vigilancia, en la esquina de 25 de Mayo y Marcos Paz. Los sospechosos fueron identificados como Angelina Olivera da Silva y Kauá Kazahaya de Arruda, y figuraban entre los prófugos de alto interés del Programa de Asistencia contra el Crimen Transnacional Organizado.

El crimen del desarrollador de videojuegos en Brasil

Nadav, nacido en Estados Unidos, vivía en Brasil desde 2021 y acumulaba más de dos décadas de experiencia en la industria de los videojuegos. Su cuerpo fue encontrado en septiembre en una vivienda del barrio Jardim Novo Horizonte I, en Maringá, estado de Paraná. Estaba en avanzado estado de descomposición, con las manos, los pies y el rostro atados, y sujeto a una cama.

Según la investigación brasileña, los dos jóvenes convivían con la víctima y habrían ocultado su desaparición. Cuando la exesposa de Nadav consultó por él, le habrían dicho que se había ido de viaje. Fuentes judiciales señalaron que el hombre llevaba aproximadamente dos semanas sin dar señales de vida cuando fue hallado.

La investigación y el pedido de extradición a Brasil

Los investigadores también sospechan que la pareja habría utilizado dinero de Nadav luego de su desaparición. Entre otras operaciones, habrían comprado dos relojes de lujo por 9.800 reales, con una transferencia desde la cuenta de la víctima en la aplicación PIX. La hipótesis es que la compra pudo haberse realizado para simular que seguía con vida.

Días después, los jóvenes dejaron la vivienda y huyeron. En la investigación se encontraron documentos y tarjetas bancarias a nombre de la mujer. Además, su registro escolar consignaba la dirección y el teléfono de la víctima. De acuerdo con la pesquisa, ambos habrían ingresado a la Argentina desde Paraguay a fines de septiembre.

El caso llegó al país a partir de un pedido de cooperación internacional canalizado por el Departamento Interpol de la Policía Federal, que advirtió sobre la posible presencia de los sospechosos en Tucumán. A partir de esa información, agentes de la División Unidad Operativa Federal de Tucumán realizaron tareas de campo y establecieron su paradero.

Tras la detención, ambos quedaron a disposición del Juzgado Federal número 2 de Tucumán, a cargo del juez Guillermo Díaz Martínez, con intervención de la Secretaría Penal IV. El magistrado dispuso avanzar con el trámite de extradición solicitado por la Primera Sala Penal del Tribunal de Justicia del Estado de Paraná. En Brasil, los acusados podrían enfrentar una pena máxima de 30 años de prisión.