El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, cuestionó el modelo económico del Gobierno nacional y defendió el papel del Estado provincial en el desarrollo productivo. Durante una conferencia de prensa en el marco de La Pampa Negocios 360, sostuvo que el sector privado necesita reglas claras, estabilidad y políticas públicas que ayuden a reducir los riesgos de inversión.

Uno de sus principales planteos fue que la expansión de Vaca Muerta genere oportunidades para la industria argentina y no dependa exclusivamente de la importación de bienes y servicios.

Vaca Muerta y el impulso a la industria nacional

“Vaca Muerta no puede ser que solamente tenga la posibilidad de importar equipos, servicios e insumos porque las prerrogativas impositivas la benefician”, sostuvo Ziliotto. En ese sentido, consideró que “debería modificarse el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para incorporar un régimen de proveedores que permita fortalecer a las empresas industriales argentinas”.

El gobernador afirmó que el desarrollo energético debe convertirse en una oportunidad para el conjunto de la economía. “Es necesario que Vaca Muerta derrame hacia la industria nacional”, expresó, y vinculó ese objetivo con uno de los principales problemas del país: el desempleo.

Rutas e infraestructura para mejorar la competitividad

Ziliotto también cuestionó la política de infraestructura del Gobierno de Javier Milei y advirtió que el deterioro de las rutas eleva los costos logísticos y perjudica la competitividad empresarial. “Vaca Muerta necesita rutas. No alcanza solamente con el RIGI”, señaló.

Para competir en un mercado globalizado, sostuvo, las empresas necesitan infraestructura adecuada para producir y trasladar sus bienes. En ese contexto, contrastó la inversión nacional en infraestructura, que ubicó en el 0,4 por ciento del Producto Bruto Interno, con el 2 por ciento que, según indicó, Argentina necesitó históricamente para sostener su desarrollo.

Diálogo político y respeto institucional

Aunque marcó diferencias con el rumbo económico nacional, el mandatario aseguró que la Provincia mantiene el respeto institucional hacia el Gobierno. “El presidente tiene la misma representatividad popular que tengo yo, porque para eso nos eligieron”, expresó.

Además, reclamó recuperar el diálogo político y la construcción de acuerdos. “La única forma de salir adelante es construir consensos a partir del disenso”, sostuvo. También cuestionó la falta de debate y planteó que el Congreso debe preservar sus facultades y su función de discutir las políticas públicas.

El rol del Estado provincial en la economía

Durante la conferencia, Ziliotto reivindicó el modelo de gestión de La Pampa y la participación estatal en sectores estratégicos. Mencionó al Banco de La Pampa, la empresa provincial de telecomunicaciones, Pampetrol y la infraestructura de provisión de agua vinculada al río Colorado como ejemplos de intervención pública en actividades productivas y de servicios.

También destacó que las empresas públicas vinculadas con la energía, las telecomunicaciones y el sistema financiero tienen superávit, y remarcó que están sujetas a mecanismos de control institucional. “Creo que lo mejor que nos puede pasar en la función pública es el control”, afirmó, al subrayar la participación de la oposición en directorios y organismos de fiscalización.

Para el gobernador, la división de poderes, los organismos de control y la previsibilidad administrativa son activos de La Pampa y condiciones que pueden generar confianza entre quienes evalúan invertir.

Empleo e incentivos para la producción en La Pampa

En otro tramo, Ziliotto sostuvo que “la generación de empleo debe ser el objetivo central de las políticas públicas” y defendió los incentivos para las empresas que amplían su actividad y contratan trabajadores.

Al referirse al nodo productivo y logístico proyectado en 25 de Mayo, explicó que la Provincia se hará cargo de proveer los servicios y la infraestructura que requieran los proyectos, aunque también podrá haber participación privada.

El mandatario defendió además una política provincial que convierte la nómina salarial de los trabajadores registrados en crédito fiscal para las empresas. “Nosotros queremos que esté abierta la ventanilla de la producción y no la de la asistencia social. Es una cuestión ideológica, pero también de eficiencia”, afirmó.

Según argumentó, acompañar al sector privado para generar empleo resulta menos costoso que sostener la asistencia a una persona desocupada, además de evitar las consecuencias sociales de la falta de trabajo. Como cierre, planteó que el desarrollo provincial requiere una asociación estratégica entre el Estado y las empresas: “El sector privado necesita reglas de juego claras, que perduren en el tiempo, y que haya un Estado que lo ayude a minimizar el riesgo de una inversión”.