El actor Antonio Grimau murió a los 82 años, según informó la Asociación Argentina de Actores. Con una carrera de más de seis décadas, se destacó en cine, televisión y teatro, una disciplina que definió como su gran pasión.

La entidad expresó su pesar por la muerte del intérprete y recordó su aporte a la cultura nacional:

Con pesar, despedimos al actor Antonio Grimau. A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino. Abrazamos con afecto a sus familiares, amistades y colegas en este momento de tristeza.

Antonio Grimau y sus comienzos en el teatro

Su primer contacto con la actuación llegó a los 16 años, cuando se presentó a una audición para integrar un elenco del teatro Charles Chaplin, en el barrio porteño de Almagro. La convocatoria ofrecía un papel en una obra de Bertolt Brecht y marcó el inicio de un recorrido que se prolongó durante más de 60 años.

Grimau recordó que en su casa su madre y sus tres hermanas escuchaban radioteatro. Ese universo de voces, música e historias despertó su curiosidad. Aunque todavía no había terminado el secundario y no tenía intención de seguir estudiando, la experiencia en el Chaplin le abrió un camino inesperado.

De pronto se me abrió un mundo impensado, yo no sabía qué iba a encontrar ni qué iba a buscar tampoco. Y me encontré con el teatro, el acceso a la música clásica, a los libros, a la cultura. Eso me salvó la vida. Tenía 16 años y me quedé cuatro años en el Chaplin.

Por qué eligió el nombre artístico Antonio Grimau

En su primera actuación utilizó su nombre real, Antonio Reboliini. Sin embargo, durante esa misma obra encontró la inspiración para adoptar el apellido artístico Grimau, a partir de una canción sobre Julián Grimau, fusilado durante la Guerra Civil Española.

Porque en el Chaplin se escuchaban canciones de la Guerra Civil Española y hay una sobre la historia de Julián Grimau, que fue fusilado, y por todo lo que significó y por cómo me suena Grimau con Antonio, quedó.

En 2010, el actor atravesó uno de los momentos más dolorosos de su vida: la muerte de su hijo Lucas, a los 36 años. En esa etapa, contó que encontró sostén en el trabajo y en el cariño del público.

Fue seguir actuando y el afecto de la gente. Por eso hablo del teatro como salvador, siempre está volviendo a rescatarme de las cosas tan lastimeras que a veces tiene la vida.