El sarampión continúa siendo una amenaza para la Argentina debido a la reaparición de casos en distintos países y al riesgo de que el virus ingrese a través de viajeros. La vacunación y el reconocimiento temprano de los síntomas son medidas centrales para prevenir contagios y posibles brotes.

Se trata de una infección respiratoria provocada por un virus, que suele causar fiebre, tos, secreción nasal y una erupción que puede extenderse por todo el cuerpo. Afecta principalmente a los niños y, en algunos casos, puede ser letal.

Síntomas del sarampión y evolución de la erupción

Los primeros signos suelen ser tos seca, secreción nasal, fiebre alta y ojos rojos. También pueden aparecer las manchas de Koplik: pequeñas marcas rojizas con el centro blanco o azulado que se forman en el interior de la boca.

La erupción suele tener un aspecto parcheado y un color rojo o rojizo. Por lo general, comienza en la frente y se extiende hacia abajo por la cara y el cuello, antes de alcanzar el resto del cuerpo, incluidos los brazos y los pies.

Cómo se contagia el virus del sarampión

El sarampión es sumamente contagioso: el 90 por ciento de las personas no vacunadas que entran en contacto con el virus puede contraer la infección. Se transmite cuando una persona enferma tose o estornuda y dispersa gotitas con el virus en el aire.

Quien tiene sarampión puede contagiar desde unos dos días antes de la aparición de los síntomas hasta cuatro días después de que surge la erupción. Por eso, ante señales compatibles con la enfermedad, es importante buscar atención médica y evitar exponer a otras personas.

Vacuna contra el sarampión y grupos que deben consultar

La vacunación es la principal medida de prevención. En general, los lactantes cuentan con protección durante los primeros seis meses de vida por la inmunidad que reciben de sus madres. La mayoría de los niños recibe la vacuna contra el sarampión como parte de la triple vírica, que también protege contra las paperas y la rubéola, o de la vacuna MMRV, que suma protección contra la varicela.

La vacuna MMRV se administra entre los 12 y los 15 meses y nuevamente entre los cuatro y los seis años. En general, la vacuna contra el sarampión no se aplica antes de los 12 meses, aunque durante una epidemia puede indicarse para niños de entre seis y 11 meses.

La vacuna no debería administrarse a mujeres embarazadas, niños con tuberculosis activa sin tratamiento, leucemia u otros cánceres, ni a personas con el sistema inmunitario deprimido. Tampoco se recomienda para niños con antecedentes de reacciones alérgicas graves a la gelatina o al antibiótico neomicina, por el riesgo de una reacción grave. La indicación debe consultarse con profesionales de la salud.

Tratamiento y posibles complicaciones

Como el sarampión es causado por un virus, no tiene un tratamiento específico y la infección debe seguir su curso. El diagnóstico rápido, el reposo y la hidratación, con abundante ingesta de líquidos, son fundamentales. Los síntomas suelen durar alrededor de dos semanas.

Los niños con sarampión deben ser vigilados de cerca. Entre las posibles complicaciones se encuentran la otitis, la diarrea, la neumonía y la encefalitis, una infección grave del cerebro. Algunas complicaciones pueden requerir antibióticos u hospitalización.

El riesgo de importación de casos en la Argentina

Gracias a la vacunación, la Argentina logró eliminar la circulación del virus del sarampión. El último caso autóctono o endémico se registró en el año 2000. Sin embargo, la situación epidemiológica internacional y el tránsito de viajeros desde y hacia países con brotes generan riesgo de importación de casos y de nuevos brotes si ingresa una persona enferma o que esté incubando la enfermedad.

En 2018 se notificaron más de 12.000 casos en la Región Europea, con grandes brotes en Rumania, Italia, Ucrania, Alemania, Francia, Bélgica, la Federación Rusa, Grecia y Bulgaria, entre otros países.

Ese mismo año, 12 países de la Región de las Américas notificaron casos confirmados y Brasil y Venezuela informaron defunciones. Hasta la segunda semana epidemiológica de 2019, seis países reportaron casos confirmados ocurridos entre diciembre de 2018 y enero de 2019: Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos y Venezuela.

En Venezuela, entre 2017 y 2018, se notificaron 9.101 casos sospechosos, de los cuales 6.395 fueron confirmados: 727 en 2017 y 5.668 en 2018. En Brasil, durante 2018 y principios de 2019, se confirmaron 10.274 casos y 12 defunciones. Los casos se registraron en 11 unidades federales: Amazonas, Bahía, Distrito Federal, Pará, Pernambuco, Rio Grande do Sul, Rio de Janeiro, Rondônia, Roraima, São Paulo y Sergipe.

Ante el riesgo de que el virus vuelva a circular, es fundamental que la población tenga la vacunación al día.