El fútbol amateur también guarda historias en las que el orgullo, la picardía y el azar se imponen a cualquier planteo táctico. Una de las más recordadas ocurrió en el Estadio Municipal de Santa Rosa, durante un partido entre los Profesores de Educación Física y los Ingenieros Agrónomos.

El encuentro era cerrado y el marcador seguía sin goles. Los profesores necesitaban sumar para mantenerse en la pelea por el campeonato, así que la dupla técnica integrada por Horacio González y Roberto Zamudio decidió mover el banco y buscar un revulsivo.

El cambio que Oscar Di Benedetto no quiso aceptar

Los entrenadores convocaron a Lorenzo Díaz, colaborador municipal y reconocido karateca, para comunicarle la decisión al número 10. La instrucción fue clara: debía salir y dejarle su lugar a Juan. Díaz caminó hasta la línea lateral y le avisó al juez de línea, mientras señalaba al jugador.

El futbolista se acercó con paso firme. Era Oscar Di Benedetto, entonces director de Deportes de la Municipalidad de Santa Rosa. Al ver que lo llamaban para salir, respondió con una frase que quedó en el recuerdo del torneo: "Yo no salgo... soy el Director".

El gol de cabeza que definió el partido en Santa Rosa

Ante la negativa, nadie insistió demasiado. La situación tenía un detalle que volvía más complicada la tarea de Díaz: durante la semana, Di Benedetto era su jefe directo en la Dirección de Deportes municipal. Ni siquiera su experiencia en karate parecía una garantía para discutir la orden en plena cancha.

La decisión terminó con un desenlace inesperado. Pocos minutos después, los profesores ejecutaron un tiro de esquina y Di Benedetto se elevó en el área para conectar un cabezazo que envió la pelota contra el ángulo. El partido concluyó 1 a 0 y los Profesores de Educación Física se quedaron con una victoria clave.

Di Benedetto dejó el campo con el pecho inflado y una sonrisa dirigida a González y Zamudio, quienes habían intentado reemplazarlo. Aquella vez, el número 10 no solo desobedeció el cambio: también marcó el gol que selló el triunfo.