Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta, testificó el miércoles por primera vez ante un jurado en un tribunal de la ciudad de Los Ángeles. El proceso judicial busca determinar si el diseño de Instagram y de YouTube genera adicción y daños severos en la salud mental infantil de forma deliberada.

Durante su declaración testimonial, que se extendió por más de tres horas, el empresario tecnológico defendió las prácticas de seguridad de su corporación.

El foco en la edad de los usuarios

El argumento principal de la defensa de Zuckerberg consistió en responsabilizar a los propios internautas por vulnerar las restricciones del sistema informático.

“Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”, argumentó el ejecutivo de 41 años.

Mark Suckerberg, CEO de Meta. (AP/Archivo)

El directivo reiteró ante la Justicia que la política oficial de su compañía prohíbe de manera estricta y clara el acceso a menores de 13 años.

Como contrapartida, los abogados querellantes expusieron un documento interno del año 2018 que cuestiona de forma directa esta postura institucional.

Según esta prueba documental, unos 4 millones de usuarios activos de Instagram en Estados Unidos poseían una edad inferior a la mínima exigida.

Rechazo a las acusaciones de adicción

Al ser consultado sobre el diseño de las plataformas, el líder de Meta rechazó las acusaciones sobre la intencionalidad comercial de crear adicción tecnológica.

Zuckerberg sostuvo bajo juramento que los trabajos científicos existentes no han logrado demostrar fehacientemente que las redes sociales causen daños mentales.

El abogado demandante, Mark Lanier, le consultó de manera expresa si las personas tienden a utilizar más un producto cuando este resulta adictivo.

Ante esta requisitoria legal, el jefe de la empresa evitó dar una afirmación general y respondió ante el jurado: “No creo que eso sea aplicable aquí”.

Un caso testigo de alcance masivo

El litigio central tiene como querellante a una joven de 20 años, identificada formalmente en el expediente bajo las iniciales K.G.M..

La demandante afirma que comenzó a utilizar estas redes sociales antes de los diez años, lo cual agravó sus cuadros crónicos de depresión y pensamientos suicidas.

La primera audiencia contó con la presencia en la sala de decenas de padres que responsabilizan a las empresas tecnológicas por la muerte de sus hijos.

Debido al peso tecnológico del debate, la jueza federal Carolyn B. Kuhl advirtió al público presente que no permitiría el uso de gafas inteligentes durante las sesiones.

El juicio en California está programado para extenderse durante al menos seis semanas y funcionará como un modelo jurisprudencial para el resto del país.

El eventual veredicto de los jurados sentará un precedente judicial clave para la resolución de otras 1.500 demandas similares vigentes en los tribunales estadounidenses.

​Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta, testificó el miércoles por primera vez ante un jurado en un tribunal de la ciudad de Los Ángeles. El proceso judicial busca determinar si el diseño de Instagram y de YouTube genera adicción y daños severos en la salud mental infantil de forma deliberada.Durante su declaración testimonial, que se extendió por más de tres horas, el empresario tecnológico defendió las prácticas de seguridad de su corporación.El foco en la edad de los usuariosEl argumento principal de la defensa de Zuckerberg consistió en responsabilizar a los propios internautas por vulnerar las restricciones del sistema informático.“Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”, argumentó el ejecutivo de 41 años.El directivo reiteró ante la Justicia que la política oficial de su compañía prohíbe de manera estricta y clara el acceso a menores de 13 años.Como contrapartida, los abogados querellantes expusieron un documento interno del año 2018 que cuestiona de forma directa esta postura institucional.Según esta prueba documental, unos 4 millones de usuarios activos de Instagram en Estados Unidos poseían una edad inferior a la mínima exigida.Rechazo a las acusaciones de adicciónAl ser consultado sobre el diseño de las plataformas, el líder de Meta rechazó las acusaciones sobre la intencionalidad comercial de crear adicción tecnológica.Zuckerberg sostuvo bajo juramento que los trabajos científicos existentes no han logrado demostrar fehacientemente que las redes sociales causen daños mentales.El abogado demandante, Mark Lanier, le consultó de manera expresa si las personas tienden a utilizar más un producto cuando este resulta adictivo.Ante esta requisitoria legal, el jefe de la empresa evitó dar una afirmación general y respondió ante el jurado: “No creo que eso sea aplicable aquí”.Un caso testigo de alcance masivoEl litigio central tiene como querellante a una joven de 20 años, identificada formalmente en el expediente bajo las iniciales K.G.M..La demandante afirma que comenzó a utilizar estas redes sociales antes de los diez años, lo cual agravó sus cuadros crónicos de depresión y pensamientos suicidas.La primera audiencia contó con la presencia en la sala de decenas de padres que responsabilizan a las empresas tecnológicas por la muerte de sus hijos.Debido al peso tecnológico del debate, la jueza federal Carolyn B. Kuhl advirtió al público presente que no permitiría el uso de gafas inteligentes durante las sesiones.El juicio en California está programado para extenderse durante al menos seis semanas y funcionará como un modelo jurisprudencial para el resto del país.El eventual veredicto de los jurados sentará un precedente judicial clave para la resolución de otras 1.500 demandas similares vigentes en los tribunales estadounidenses.  La Voz

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