La Voz
A horas de una sesión decisiva en el Congreso, el Gobierno nacional confía en tener el camino allanado para avanzar con la reforma laboral. Diego Santilli, ministro del Interior, aseguró que el oficialismo cuenta con los avales necesarios para lograr la media sanción en la Cámara de Senadores.
En declaraciones radiales previas al debate, el funcionario se mostró determinante sobre el “poroteo” de legisladores. “Estoy convencido que tenemos número para quórum y número para sancionar la ley”, afirmó Santilli, despejando dudas sobre la capacidad de negociación del Ejecutivo.
La iniciativa, que busca modificar la estructura del empleo formal en Argentina, se tratará este miércoles en el recinto. Mientras tanto, la mesa política del Gobierno mantiene reuniones de último momento para pulir el texto final y definir los márgenes de negociación.
Cambios en vacaciones e indemnizaciones
Uno de los puntos centrales del proyecto es la flexibilización del régimen de licencias. Según detalló el ministro, la nueva normativa permitirá fraccionar el descanso anual. “Ahora vas a poder tomarte una semana en un momento, en acuerdo de partes”, explicó, calificando al sistema actual como obsoleto.
En cuanto a los despidos, el foco está puesto en las pequeñas y medianas empresas. La reforma propone la creación de un “Fondo de Asistencia Laboral”. Este instrumento tiene como objetivo garantizar el pago de indemnizaciones en tiempo y forma sin desfinanciar a las pymes.

“Un juicio laboral podía destruir a una pyme. Ahora, con este fondo, el trabajador cobra como corresponde”, argumentó Santilli en diálogo con Radio Mitre.
Fin a la “industria del juicio”
El Gobierno insiste en que la normativa vigente, caracterizada por la acumulación de multas, paraliza la contratación. El objetivo declarado es eliminar la litigiosidad que encarece las desvinculaciones.
“Estamos matando también ese lugar”, sentenció el titular de la cartera de Interior respecto a la llamada “industria del juicio”. Además, se trabaja en un proyecto paralelo para fijar una tasa única de actualización de sentencias laborales, buscando evitar la dispersión de criterios judiciales.
El argumento oficial apunta a que el miedo a contratar es una “bomba de tiempo” para los empresarios, especialmente en el interior del país, donde las realidades productivas difieren entre regiones como Santiago del Estero o Neuquén.
Negociaciones con gobernadores y respuesta a la oposición
Frente a las especulaciones sobre la presión a las provincias para conseguir votos, Santilli negó categóricamente el uso discrecional de fondos. “Los dos años con menor entrega de ATN son los del presidente Milei”, remarcó, descartando la existencia de una “nueva Banelco”.
El funcionario también respondió a las críticas del kirchnerismo y sectores gremiales que tildan a la ley de “esclavista”. “Son los que no quieren cambiar y te quieren dejar en la misma situación de pobreza”, contraatacó, señalando al gobierno anterior por la alta informalidad.
En la vereda opuesta, la resistencia es fuerte. Hugo Moyano, diputado y referente sindical, cuestionó la totalidad de la iniciativa: “De los 213 artículos de la reforma laboral, no puedo encontrar uno solo que beneficie al trabajador”, declaró.
Formalización y alivio fiscal
La meta económica detrás de la reforma es ampliar la base tributaria a través del empleo en blanco. Santilli proyectó que, por cada 400 mil trabajadores que se formalicen, el Estado recupera “el cien por ciento del impacto de ganancias”.
Sin embargo, incluso dentro del espectro dialoguista surgen advertencias. El senador Francisco Paoltroni alertó que la reforma laboral por sí sola no será suficiente si no se acompaña de un alivio fiscal real que incentive la inversión privada.
Con la sesión programada para mañana, el Senado se prepara para uno de los debates más calientes del año, donde se definirá el futuro de las relaciones laborales en el país.
A horas de una sesión decisiva en el Congreso, el Gobierno nacional confía en tener el camino allanado para avanzar con la reforma laboral. Diego Santilli, ministro del Interior, aseguró que el oficialismo cuenta con los avales necesarios para lograr la media sanción en la Cámara de Senadores.En declaraciones radiales previas al debate, el funcionario se mostró determinante sobre el “poroteo” de legisladores. “Estoy convencido que tenemos número para quórum y número para sancionar la ley”, afirmó Santilli, despejando dudas sobre la capacidad de negociación del Ejecutivo.La iniciativa, que busca modificar la estructura del empleo formal en Argentina, se tratará este miércoles en el recinto. Mientras tanto, la mesa política del Gobierno mantiene reuniones de último momento para pulir el texto final y definir los márgenes de negociación.Cambios en vacaciones e indemnizacionesUno de los puntos centrales del proyecto es la flexibilización del régimen de licencias. Según detalló el ministro, la nueva normativa permitirá fraccionar el descanso anual. “Ahora vas a poder tomarte una semana en un momento, en acuerdo de partes”, explicó, calificando al sistema actual como obsoleto.En cuanto a los despidos, el foco está puesto en las pequeñas y medianas empresas. La reforma propone la creación de un “Fondo de Asistencia Laboral”. Este instrumento tiene como objetivo garantizar el pago de indemnizaciones en tiempo y forma sin desfinanciar a las pymes.“Un juicio laboral podía destruir a una pyme. Ahora, con este fondo, el trabajador cobra como corresponde”, argumentó Santilli en diálogo con Radio Mitre.Fin a la “industria del juicio”El Gobierno insiste en que la normativa vigente, caracterizada por la acumulación de multas, paraliza la contratación. El objetivo declarado es eliminar la litigiosidad que encarece las desvinculaciones.“Estamos matando también ese lugar”, sentenció el titular de la cartera de Interior respecto a la llamada “industria del juicio”. Además, se trabaja en un proyecto paralelo para fijar una tasa única de actualización de sentencias laborales, buscando evitar la dispersión de criterios judiciales.El argumento oficial apunta a que el miedo a contratar es una “bomba de tiempo” para los empresarios, especialmente en el interior del país, donde las realidades productivas difieren entre regiones como Santiago del Estero o Neuquén.Negociaciones con gobernadores y respuesta a la oposiciónFrente a las especulaciones sobre la presión a las provincias para conseguir votos, Santilli negó categóricamente el uso discrecional de fondos. “Los dos años con menor entrega de ATN son los del presidente Milei”, remarcó, descartando la existencia de una “nueva Banelco”.El funcionario también respondió a las críticas del kirchnerismo y sectores gremiales que tildan a la ley de “esclavista”. “Son los que no quieren cambiar y te quieren dejar en la misma situación de pobreza”, contraatacó, señalando al gobierno anterior por la alta informalidad.En la vereda opuesta, la resistencia es fuerte. Hugo Moyano, diputado y referente sindical, cuestionó la totalidad de la iniciativa: “De los 213 artículos de la reforma laboral, no puedo encontrar uno solo que beneficie al trabajador”, declaró.Formalización y alivio fiscalLa meta económica detrás de la reforma es ampliar la base tributaria a través del empleo en blanco. Santilli proyectó que, por cada 400 mil trabajadores que se formalicen, el Estado recupera “el cien por ciento del impacto de ganancias”.Sin embargo, incluso dentro del espectro dialoguista surgen advertencias. El senador Francisco Paoltroni alertó que la reforma laboral por sí sola no será suficiente si no se acompaña de un alivio fiscal real que incentive la inversión privada.Con la sesión programada para mañana, el Senado se prepara para uno de los debates más calientes del año, donde se definirá el futuro de las relaciones laborales en el país.

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