Marisol Rojas (familiar de los abuelos) y el abogado Gastón González expusieron el caso. RADIO 5
La mujer expuso que el sistema de Niñez de Santa Rosa y General Pico le cortó la revinculación familiar al nene de 4 años y busca avanzar con su adopción. «Si no acompañan la adopción, no lo ven más», aseguró Marisol Rojas que le adviertieron.
Marisol Rojas, abuela de Mateo, un niño de 4 años que se encuentra bajo tutela del Estado, aseguró que su familia viene «luchando hace tres años» para obtener la tenencia del pequeño y denunció graves irregularidades en la intervención de los organismos de Niñez de Santa Rosa y General Pico. Según sostuvo, desde el sistema les cortaron la revinculación con el niño y les habrían advertido que si no «acompañaban» su adopción, no volverían a verlo.
«Nosotros no estamos enojados, estamos dolidos por Mateo», expresó Rojas, al relatar la situación que atraviesa su nieto, quien actualmente se encuentra alojado en un hogar.
La mujer explicó que la familia intenta desde hace tiempo que el niño pueda vivir con sus abuelos, en el marco de un proceso atravesado por cambios constantes y decisiones que, según dijo, no priorizaron el derecho del niño a una vida familiar.
«Venimos luchando por la tenencia de nuestro nieto Mateo con la dirección de Niñez de Santa Rosa y General Pico. Hace tres años que está en un dispositivo», remarcó.
En ese sentido, detalló que el niño estuvo primero en una familia de contención, pero luego esa alternativa se interrumpió. «Estuvo en una familia de contención, a la familia de contención se le quemó. De ahí salió, lo mandan a un hogar», contó.
Rojas sostuvo que, a la par de ese recorrido institucional, el Estado interrumpió el vínculo con su familia ampliada. «A nosotros nos cortan la revinculación con Mateo», denunció.
Denuncias cruzadas y violencia
La abuela relató que la situación comenzó cuando el niño fue retirado del cuidado de su madre, tras una denuncia del padre. «A la mamá se lo sacan porque el papá hace una denuncia porque Mateo estaba golpeado», afirmó.
Sin embargo, aseguró que el propio sistema ya contaba con antecedentes que advertían sobre un contexto de violencia. Según explicó, existía documentación previa donde la madre había denunciado situaciones de agresión hacia ella y hacia el niño.
«El mismo sistema ya tenía un papel donde la mamá denunciaba violencia hacia Mateo y hacia ella. Cuando se lo retiran a la mamá, se lo entregan a ese papá donde hay un papel donde dice que él era golpeador», señaló.
De acuerdo al relato, el padre quedó a cargo por unos meses, hasta que Mateo tuvo un episodio grave de salud. «El papá lo tuvo unos meses y lo manda a terapia intensiva en Santa Rosa, en el UCI. Y ahí se lo quitan también al papá», dijo.
«Desde el primer día»
Marisol remarcó que los abuelos no se desentendieron nunca del niño y que acompañaron todo el proceso, pese a vivir lejos del lugar donde se tramita el caso.
«Nosotros del primer día que Mateo estuvo en terapia estuvimos presentes, jamás miramos para otro lado», sostuvo.
También explicó la dificultad que implica para ellos el traslado constante: «Nosotros vivimos en 25 de Mayo, estamos a casi 600 kilómetros de General Pico».
La abuela relató que durante un tiempo pudieron ver al niño, pero que esa situación cambió abruptamente. «Lo vimos durante un año. Después cortaron la revinculación hace un año y medio», indicó, y aseguró que no recibieron una explicación concreta.
Rojas señaló que lograron ser escuchados por una jueza, quien pidió informes y requisitos que —según afirmó— no fueron completados por el propio sistema.
«La jueza pide nueve o diez puntos: que vengan a mi casa, que hagan una socioambiental, que vengan psicólogas… no hicieron nada de eso», afirmó.
Incluso, aseguró que la familia tuvo que presentar por su cuenta un informe socioambiental pago para sumar pruebas ante la Justicia.
Pero el punto más grave del testimonio fue una frase que —según dijo— les transmitieron desde el área de Niñez: «Si ustedes no acompañan a Mateo en la adopción, ustedes no lo ven más», sostuvo.
Para Marisol Rojas, eso fue una amenaza directa. «Nosotros lo llamamos extorsión y cumplieron con sus palabras. No nos dejaron más a Mateo», denunció.
El Estado pidió la adopción y la familia apelará
La mujer aseguró que actualmente el organismo de Niñez ya solicitó que Mateo sea declarado en situación de adoptabilidad. «Ellos ya pidieron que Mateo salga a la adopción», afirmó.
Según sostuvo, los informes oficiales son desfavorables para la familia y advirtió que no encuentran instancias reales para revertir el proceso. «Los informes que ellas hacen son todos malos. No hay un informe bueno», cuestionó.
Ante ese panorama, adelantó que la familia buscará escalar el reclamo judicial. «Si tenemos que ir a la Corte de Justicia, vamos a ir, porque Mateo tiene una familia», sostuvo.
También acusó al sistema de «abuso de poder» y de tratar los casos como estadísticas. «Abusan del poder. Para ellos son números», expresó.
Finalmente, Marisol Rojas remarcó que el niño no está solo y que, más allá del trámite judicial, existe un núcleo afectivo que quiere recibirlo.
«No es justo lo que está viviendo Mateo. Mateo tiene cuatro añitos. Él tiene una familia. Él tiene abuelos y tiene tíos», cerró.
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