Gimnasia festejó otra vez con el último aliento. Como en los últimos empates ante Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia, en el estadio Tomás Adolfo Ducó se alzó con un triunfo ante Huracán por 2-1 que le permite alcanzar, con 22 puntos, a los líderes de la zona B y afirmarse en la zona de clasificación a la Copa Sudamericana en la tabla anual. El Globo había mejorado en el segundo tiempo, el arquero visitante Castillo salvó cuatro veces la caída su valla y se quedó sin nada sobre la hora.
El Globo no aprovechó la corriente de El Niño. Tuvo un comienzo de partido de un Huracán de grado 5 pero en 15 minutos pasó a grado 1 y se diluyó. A los 4 minutos, Blondel dejó a Waller mano a mano con Castillo y el toque de zurda con destino de gol pegó en el palo. Después, a los 14 minutos, Caicedo tocó para Waller, el uruguayo otra vez quedó cara a cara con el arquero colombiano, que atoró bien y desvió el remate que también iba camino a la red. Después, el local se pinchó, se desinfló.
En paralelo, creció el Lobo de la mano de los Nachos, Fernández y Miramón. Pero llegó al gol porque en tiempos en los que se protestan todos los fallos arbitrales, los jugadores de Huracán se quedaron reclamando una falta sobre Gil, perdieron una pelota en la salida y desatendieron las marcas. Entonces, Silva Torrejón envió un centro al borde del área chica donde estaba solo Nacho Fernández y de cabeza estampó el 1-0.
Después del gol, con un equipo muy ordenado en la cancha, Gimnasia manejó el juego sin inconvenientes e incluso pudo haber aumentado. El nerviosismo y la impotencia se adueñó de los hombres del Globo, que recién reaccionó en la parte final.
El arranque del segundo tiempo tuvo una situación muy curiosa. Los dos equipos salieron en horario. Pero tuvieron que esperar varios minutos porque la terna arbitral no aparecía. Los jugadores sintieron el frío de la noche ventosa e incluso muchos mostraron cierto fastidio por la ausencia de Nicolás Ramírez y compañía, que finalmente aparecieron sin dar demasiadas explicaciones.
Un solo error tuvo el arquero colombiano Castillo en el segundo tiempo. Quiso dominar una pelota área (tenía la opción de mandarla al córner), se le escapó, apareció Ibáñez, lo chocó y luego de la revisión en campo, Ramírez marcó el penal, que Caicedo transformó en empate. Antes y después, evitó cuatro veces el gol de Huracán. En cambio, Gimnasia había tenido una sola jugada clara, un remate de Conti que se fue por arriba del travesaño. Sin embargo, cuando el empate era una fija, una mala entrega local terminó en una falta de Blondel sobre Max, Nacho Fernández tiró un centro pasado, apareció Conti y selló la victoria.
