La Voz

En medio de una extensa sesión en el Senado de la Nación, la senadora Alejandra Vigo confirmó el voto positivo de su bloque al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, aunque marcó objeciones puntuales y advirtió que la iniciativa, por sí sola, no garantiza una reactivación significativa del empleo.

La Cámara alta debatió durante más de diez horas una ley clave para el oficialismo, que aseguró contar con los 38 votos necesarios para obtener la media sanción luego de introducir más de 20 modificaciones al texto original.

Los cambios apuntaron a destrabar apoyos de gobernadores y sectores gremiales, mientras en las inmediaciones del Congreso se desarrollaban protestas sindicales contra la iniciativa.

“No garantiza una gran reactivación, pero ayuda”

Durante su intervención, Vigo, representante de Córdoba por el bloque Provincias Unidas, sostuvo que la reforma “vale el tiro si da cierta previsibilidad jurídica”, al considerar que ese aspecto es central para fomentar la inversión y la creación de empleo formal.

“Sabemos que esta ley no es una que nos pueda garantizar tanta reactivación en el empleo, pero ayuda”, afirmó la senadora, al tiempo que remarcó que la sociedad argentina reclama más trabajo registrado y mejores condiciones para que las pequeñas y medianas empresas puedan contratar personal.

En ese sentido, señaló que hubiera sido “muy importante poder diferenciar la realidad laboral entre las pymes y las grandes empresas”, una de las principales críticas que expuso al texto aprobado en general.

Los puntos que Vigo rechazó

Aunque confirmó su respaldo al proyecto en términos generales, la legisladora cordobesa adelantó su voto negativo en artículos específicos, como el Fondo de Asistencia Laboral, la derogación de estatutos especiales y la implementación del banco de horas, al considerar que esos mecanismos no resultan claros ni equilibrados.

“Esta ley no resuelve el problema de fondo”, admitió Vigo, pero destacó que varios de sus puntos son “bastante buenos y claros” en un contexto donde crece el trabajo informal y se vuelve necesario atraer inversiones para dinamizar la economía.

Un llamado al diálogo del Gobierno

En el cierre de su discurso, Vigo reclamó un rol activo del Poder Ejecutivo como árbitro en las relaciones laborales y pidió mayor diálogo con todos los sectores. “El Gobierno tiene que sentarse con todos para analizar y terminar de cerrar lo que falta”, expresó.

“Todos queremos una Argentina donde el trabajo dignifique a cada familia y donde se puedan recuperar los salarios”, concluyó la senadora, en una postura que acompañó la reforma laboral como una herramienta parcial, pero necesaria, dentro de un proceso más amplio de cambios en el mercado de trabajo.

​En medio de una extensa sesión en el Senado de la Nación, la senadora Alejandra Vigo confirmó el voto positivo de su bloque al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, aunque marcó objeciones puntuales y advirtió que la iniciativa, por sí sola, no garantiza una reactivación significativa del empleo.La Cámara alta debatió durante más de diez horas una ley clave para el oficialismo, que aseguró contar con los 38 votos necesarios para obtener la media sanción luego de introducir más de 20 modificaciones al texto original.Los cambios apuntaron a destrabar apoyos de gobernadores y sectores gremiales, mientras en las inmediaciones del Congreso se desarrollaban protestas sindicales contra la iniciativa.“No garantiza una gran reactivación, pero ayuda”Durante su intervención, Vigo, representante de Córdoba por el bloque Provincias Unidas, sostuvo que la reforma “vale el tiro si da cierta previsibilidad jurídica”, al considerar que ese aspecto es central para fomentar la inversión y la creación de empleo formal.“Sabemos que esta ley no es una que nos pueda garantizar tanta reactivación en el empleo, pero ayuda”, afirmó la senadora, al tiempo que remarcó que la sociedad argentina reclama más trabajo registrado y mejores condiciones para que las pequeñas y medianas empresas puedan contratar personal.En ese sentido, señaló que hubiera sido “muy importante poder diferenciar la realidad laboral entre las pymes y las grandes empresas”, una de las principales críticas que expuso al texto aprobado en general.Los puntos que Vigo rechazóAunque confirmó su respaldo al proyecto en términos generales, la legisladora cordobesa adelantó su voto negativo en artículos específicos, como el Fondo de Asistencia Laboral, la derogación de estatutos especiales y la implementación del banco de horas, al considerar que esos mecanismos no resultan claros ni equilibrados.“Esta ley no resuelve el problema de fondo”, admitió Vigo, pero destacó que varios de sus puntos son “bastante buenos y claros” en un contexto donde crece el trabajo informal y se vuelve necesario atraer inversiones para dinamizar la economía.Un llamado al diálogo del GobiernoEn el cierre de su discurso, Vigo reclamó un rol activo del Poder Ejecutivo como árbitro en las relaciones laborales y pidió mayor diálogo con todos los sectores. “El Gobierno tiene que sentarse con todos para analizar y terminar de cerrar lo que falta”, expresó.“Todos queremos una Argentina donde el trabajo dignifique a cada familia y donde se puedan recuperar los salarios”, concluyó la senadora, en una postura que acompañó la reforma laboral como una herramienta parcial, pero necesaria, dentro de un proceso más amplio de cambios en el mercado de trabajo.  ​

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