El gobierno de Cuba oficializó una situación crítica en su infraestructura aeroportuaria al advertir a las aerolíneas internacionales que el país se ha quedado sin combustible de aviación.

La medida, comunicada a través de un mensaje oficial tipo Notam (Aviso a aviadores), señala que el déficit de “jet fuel” afecta a todos los aeropuertos internacionales de la isla y tendrá vigencia, en principio, hasta el 11 de marzo.

Este colapso logístico ocurre en simultáneo con la peor crisis energética en la historia reciente del país caribeño. La Unión Eléctrica (UNE) pronosticó para este martes un récord de apagones que dejará sin servicio al 64% del territorio de manera simultánea.

Cuba sumida en una crisis total. (AP)

Colapso aéreo y aerolíneas en retirada

La falta de insumos básicos obligó a las principales compañías aéreas a tomar medidas drásticas de emergencia. Air Canada, la principal línea del país norteamericano y clave para el turismo en la isla, anunció la suspensión inmediata de sus servicios a los destinos cubanos.

La empresa comenzó un operativo para repatriar a cerca de 3.000 ciudadanos canadienses que se encuentran varados, utilizando vuelos especiales que llegan a Cuba cargados con combustible propio para poder regresar sin reabastecerse.

Por su parte, las aerolíneas europeas buscaron alternativas logísticas para no cortar la conexión. Iberia y Air Europa informaron que sus rutas Madrid-La Habana incluirán ahora una parada técnica obligatoria en República Dominicana para el repostaje.

El aviso de las autoridades cubanas afecta a las terminales más importantes, incluyendo el aeropuerto José Martí de La Habana y el Juan Gualberto Gómez de Varadero.

Cuba sumida en una crisis total. (AP)

Tensión diplomática y reclamos internacionales de artistas

La estrategia de “asfixia” aplicada por Washington ha generado reacciones en la comunidad internacional. En España, los socios del gobierno de Pedro Sánchez (Sumar, Podemos y partidos regionalistas) exigieron al Ejecutivo que se plante ante EE.UU. y denuncie las medidas de coerción.

Consideran que la política de la Casa Blanca es una “injerencia sistemática” que vulnera los principios de las Naciones Unidas y agrava la crisis humanitaria.

En Estados Unidos, figuras de la cultura también alzaron la voz. Actores como Susan Sarandon y Mark Ruffalo, junto al músico Roger Waters, firmaron una carta dirigida a Trump pidiendo detener el “cruel asalto”.

“Trump está tratando de provocar una hambruna en Cuba. No es diplomacia, es una forma de terrorismo”, sentencia la misiva apoyada por organizaciones progresistas.

Roger Waters contra Trump.

Récord histórico de apagones

Mientras los aviones dejan de aterrizar, la población enfrenta un escenario de oscuridad casi total. La demanda eléctrica nacional se ubica en los 3.100 megavatios (MW), pero la capacidad de generación apenas alcanza los 1.134 MW.

Esto genera un déficit de casi 2.000 MW, provocando que seis de cada diez hogares cubanos no tengan luz en el horario pico de la tarde-noche.

Según datos de la UNE, seis de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o falta de mantenimiento. Además, la generación distribuida (motores) lleva cuatro semanas completamente parada por falta de diésel.

El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció la gravedad de la situación y señaló que el país debe prepararse para una “economía de guerra”, instando al ahorro extremo.

Cuba sumida en una crisis total. (AP)

Golpe letal al turismo y auxilio ruso

El turismo, motor vital para la captación de divisas, sufre las consecuencias directas de la crisis energética. Cadenas hoteleras como la española Meliá confirmaron el cierre provisional de tres instalaciones y el traslado de huéspedes a otros centros operativos para optimizar recursos.

En medio de la incertidumbre, Rusia salió al rescate diplomático y logístico. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación de “crítica” y confirmó que Moscú busca vías para ayudar a su aliado caribeño.

Actualmente, hay unos 4.000 turistas rusos en la isla. Las autoridades de ese país aseguraron que sus vuelos se efectúan con normalidad, sugiriendo un puente logístico independiente al de las aerolíneas occidentales.

La economía cubana ya venía golpeada, con una contracción del PBI del 5% en 2025 y una caída acumulada superior al 15% desde 2020.

El “asedio petrolero” y el factor geopolítico

El detonante de esta parálisis es el recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. La Casa Blanca ordenó un “asedio petrolero” tras la intervención en Venezuela ocurrida a principios de año.

El pasado 29 de enero, una orden presidencial estadounidense amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministre combustible a la isla, lo que frenó los envíos de proveedores tradicionales.

México, que fue uno de los principales suministradores de crudo en 2025, optó por suspender los envíos de petróleo ante la presión de Washington, limitándose a enviar ayuda humanitaria con alimentos y productos de higiene.

La vida cotidiana: entre el carbón y la “Opción Cero”

En los barrios de La Habana, la crisis se traduce en una lucha diaria por la subsistencia. Ante la falta de gas y electricidad, muchas familias han vuelto a cocinar con carbón y leña en las veredas y patios.

“Nos ayudamos entre vecinos en esta incertidumbre”, relató Elizabeth Contreras, una jubilada que improvisó una cocina comunitaria para alimentar a tres familias de su cuadra.

Cuba sumida en una crisis total. (AP)

El gobierno ha comenzado a mencionar la “Opción Cero”, un término que remite a los años 90 tras la caída de la Unión Soviética, y que implica un plan de resistencia con nulo suministro de combustible exterior.

Si bien algunos expertos señalan que el PBI actual es menos débil que en el “Período Especial” de los 90, la sensación térmica social es de agotamiento. “La economía nunca se recuperó del todo y esto se siente peor para muchos”, explicó Michael Bustamante, de la Universidad de Miami.

Un futuro incierto

El panorama para las próximas semanas es sombrío. El aviso de falta de combustible aéreo sigue vigente hasta marzo, y no hay señales de flexibilización en las sanciones norteamericanas.

Con un sistema eléctrico colapsado y el aislamiento aéreo en marcha, Cuba enfrenta el desafío de evitar un estallido social mientras sus reservas estratégicas tocan fondo.

​El gobierno de Cuba oficializó una situación crítica en su infraestructura aeroportuaria al advertir a las aerolíneas internacionales que el país se ha quedado sin combustible de aviación.La medida, comunicada a través de un mensaje oficial tipo Notam (Aviso a aviadores), señala que el déficit de “jet fuel” afecta a todos los aeropuertos internacionales de la isla y tendrá vigencia, en principio, hasta el 11 de marzo.Este colapso logístico ocurre en simultáneo con la peor crisis energética en la historia reciente del país caribeño. La Unión Eléctrica (UNE) pronosticó para este martes un récord de apagones que dejará sin servicio al 64% del territorio de manera simultánea.Colapso aéreo y aerolíneas en retiradaLa falta de insumos básicos obligó a las principales compañías aéreas a tomar medidas drásticas de emergencia. Air Canada, la principal línea del país norteamericano y clave para el turismo en la isla, anunció la suspensión inmediata de sus servicios a los destinos cubanos.La empresa comenzó un operativo para repatriar a cerca de 3.000 ciudadanos canadienses que se encuentran varados, utilizando vuelos especiales que llegan a Cuba cargados con combustible propio para poder regresar sin reabastecerse.Por su parte, las aerolíneas europeas buscaron alternativas logísticas para no cortar la conexión. Iberia y Air Europa informaron que sus rutas Madrid-La Habana incluirán ahora una parada técnica obligatoria en República Dominicana para el repostaje.El aviso de las autoridades cubanas afecta a las terminales más importantes, incluyendo el aeropuerto José Martí de La Habana y el Juan Gualberto Gómez de Varadero.Tensión diplomática y reclamos internacionales de artistasLa estrategia de “asfixia” aplicada por Washington ha generado reacciones en la comunidad internacional. En España, los socios del gobierno de Pedro Sánchez (Sumar, Podemos y partidos regionalistas) exigieron al Ejecutivo que se plante ante EE.UU. y denuncie las medidas de coerción.Consideran que la política de la Casa Blanca es una “injerencia sistemática” que vulnera los principios de las Naciones Unidas y agrava la crisis humanitaria.En Estados Unidos, figuras de la cultura también alzaron la voz. Actores como Susan Sarandon y Mark Ruffalo, junto al músico Roger Waters, firmaron una carta dirigida a Trump pidiendo detener el “cruel asalto”.“Trump está tratando de provocar una hambruna en Cuba. No es diplomacia, es una forma de terrorismo”, sentencia la misiva apoyada por organizaciones progresistas.Récord histórico de apagonesMientras los aviones dejan de aterrizar, la población enfrenta un escenario de oscuridad casi total. La demanda eléctrica nacional se ubica en los 3.100 megavatios (MW), pero la capacidad de generación apenas alcanza los 1.134 MW.Esto genera un déficit de casi 2.000 MW, provocando que seis de cada diez hogares cubanos no tengan luz en el horario pico de la tarde-noche.Según datos de la UNE, seis de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o falta de mantenimiento. Además, la generación distribuida (motores) lleva cuatro semanas completamente parada por falta de diésel.El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció la gravedad de la situación y señaló que el país debe prepararse para una “economía de guerra”, instando al ahorro extremo.Golpe letal al turismo y auxilio rusoEl turismo, motor vital para la captación de divisas, sufre las consecuencias directas de la crisis energética. Cadenas hoteleras como la española Meliá confirmaron el cierre provisional de tres instalaciones y el traslado de huéspedes a otros centros operativos para optimizar recursos.En medio de la incertidumbre, Rusia salió al rescate diplomático y logístico. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación de “crítica” y confirmó que Moscú busca vías para ayudar a su aliado caribeño.Actualmente, hay unos 4.000 turistas rusos en la isla. Las autoridades de ese país aseguraron que sus vuelos se efectúan con normalidad, sugiriendo un puente logístico independiente al de las aerolíneas occidentales.La economía cubana ya venía golpeada, con una contracción del PBI del 5% en 2025 y una caída acumulada superior al 15% desde 2020.El “asedio petrolero” y el factor geopolíticoEl detonante de esta parálisis es el recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. La Casa Blanca ordenó un “asedio petrolero” tras la intervención en Venezuela ocurrida a principios de año.El pasado 29 de enero, una orden presidencial estadounidense amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministre combustible a la isla, lo que frenó los envíos de proveedores tradicionales.México, que fue uno de los principales suministradores de crudo en 2025, optó por suspender los envíos de petróleo ante la presión de Washington, limitándose a enviar ayuda humanitaria con alimentos y productos de higiene.La vida cotidiana: entre el carbón y la “Opción Cero”En los barrios de La Habana, la crisis se traduce en una lucha diaria por la subsistencia. Ante la falta de gas y electricidad, muchas familias han vuelto a cocinar con carbón y leña en las veredas y patios.“Nos ayudamos entre vecinos en esta incertidumbre”, relató Elizabeth Contreras, una jubilada que improvisó una cocina comunitaria para alimentar a tres familias de su cuadra.El gobierno ha comenzado a mencionar la “Opción Cero”, un término que remite a los años 90 tras la caída de la Unión Soviética, y que implica un plan de resistencia con nulo suministro de combustible exterior.Si bien algunos expertos señalan que el PBI actual es menos débil que en el “Período Especial” de los 90, la sensación térmica social es de agotamiento. “La economía nunca se recuperó del todo y esto se siente peor para muchos”, explicó Michael Bustamante, de la Universidad de Miami.Un futuro inciertoEl panorama para las próximas semanas es sombrío. El aviso de falta de combustible aéreo sigue vigente hasta marzo, y no hay señales de flexibilización en las sanciones norteamericanas.Con un sistema eléctrico colapsado y el aislamiento aéreo en marcha, Cuba enfrenta el desafío de evitar un estallido social mientras sus reservas estratégicas tocan fondo.  La Voz

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