La Voz
El primer debate en el recinto en la Legislatura de Córdoba se convirtió este miércoles en un encontronazo entre oficialistas y opositores cargado de chicanas políticas, tras el discurso del domingo pasado del gobernador Martín Llaryora y en un tono preelectoral.
La pelea fuerte entre el bloque de Hacemos Unidos por Córdoba y los opositores fue esta vez por el primer proyecto del año enviado por el Ejecutivo, el que planteó que cada apertura de sesiones se realice por los próximos 10 años en alguna localidad del norte, sur y oeste, dentro del plan de desarrollo productivo regional que impulsa el Gobierno provincial.
Esto que había sido anunciado por el gobernador como uno de los proyectos que enviaría a la Legislatura tuvo un comienzo con peleas en el recinto que pusieron a la vista que opositores y oficialistas dieron inicio a una puja preelectoral que se traducirá en cada debate.

El proyecto del Ejecutivo consiguió finalmente los votos de los 34 legisladores oficialistas y el apoyo de la aliada política Karina Bruno (PRO), además del bloque de los radicales disidentes Dante Rossi y Sebastián Peralta (Construyendo Córdoba) y del monobloque de Graciela Bisotto.
Además de dos legisladores del PRO, Oscar Agost Carreño e Ignacio Salas, que acompañaron después de que se incorporaran cambios en la iniciativa original. El radicalismo votó dividido porque cuatro legisladores departamentales decidieron aprobarlo ya que el proyecto alcanza a sus regionales, además de la capitalina Ariela Szpanin.
El resto fueron fuertes cuestionamientos por parte del juecismo, la UCR en su mayoría, Encuentro Vecinal y el liberal Gregorio Hernández Maqueda.
“La oposición comenzó el proceso electoral”
Facundo Torres, jefe de la bancada del oficialismo, junto con el presidente de la Legislatura, el justicialista Juan Manuel Llamosas, salieron al cruce al advertir que la oposición había dado inicio a un año preelectoral. También el socialista Matías Chamorro y el justicialista Antonio Russo defendieron del proyecto.
“Comenzó la oposición el proceso electoral para tratar de no tener la suerte esquiva de cada elección y poder llegar al Gobierno provincial. Hay que ver el sentido de esta ley, la que busca que este recinto no sea el testigo durante 10 años, sino mostrar claramente que entendemos la Provincia, que es fundamental el federalismo… busca llevar la Legislatura a los distintos puntos”, expresó Torres. “Dejen de encontrarle el pelo al huevo”, se quejó.
Mientras que Llamosas advirtió: “No me sorprende, hay una intencionalidad política, comenzaron con el año electoral ya desde parte de la oposición… Hoy vemos una oposición enojada, pareciera que ellos odian a Córdoba cuando votan, no la eligen, nosotros la amamos”, dijo el exintendente de Río Cuarto.
Desde el sector opositor acusaron al oficialismo de “falta grave” al considerar que se trata de un “avasallamiento” sobre los poderes, ya que afirmaron que el Legislativo tiene la potestad de convocar a sesionar, sin que sea una ley enviada por el Ejecutivo.
La discusión sólo de este tema demandó casi tres horas. Una puja en la que justicialistas, radicales y juecistas se hicieron acusaciones y volvieron a cruzarse por las críticas del gobernador a la oposición.
“Es de gravedad lo que está pasando”
Walter Nostrala, presidente del bloque del Frente Cívico, fue uno de los más duros al aprovechar el debate para hacer mención a la polémica por la compra de drones, que los tribunos del juecismo “observaron”. A horas de que se realizara este miércoles un allanamiento en el Tribunal de Cuentas, el legislador opositor aseguró que el oficialismo “quiere amedrentar”.
“Es de gravedad lo que está sucediendo en la Provincia. Quisieron hacer una licitación amañada, un traje a medida, denuncian en la Justicia. Nos quieren amedrentar, pero no lo van a lograr. Córdoba fue un ejemplo en la Justicia y lo están tirando a la basura”, dijo Nostrala al salir en defensa de la “observación” sobre la compra de drones realizada por los tribunos juecistas Beltrán Corvalán y María Fernanda Leiva.
Esto generó que el oficialismo le gritara que volviera al tema de debate y hubo un cruce con la legisladora Karen Acuña. “Los fiscales se tienen que dar cuenta de que esto es un papelón. Lo importante es controlar los gastos públicos”, insistió Nostrala. “Nos parece muy bien que vayamos al interior a sesionar, pero es la Legislatura la que determina, no es el emperador Llaryora”, lanzó. También desde el juecismo, Viviana Martoccia y Walter Gispert salieron a rechazar el proyecto.
En el radicalismo, los cinco legisladores que acompañaron no pidieron la palabra. En cambio, los que rechazaron apuntaron a que, al sólo contemplarse algunas zonas elegidas para iniciar la apertura de sesiones, no se tenía así en cuenta a las 427 localidades cordobesas. En ese sentido se expresaron Mauricio Jaimes, Carlos Briner, Miguel Nicolás y Alejandra Ferrero, quienes apuntaron a un avance sobre las facultades del Poder Legislativo.
“Es una ley arbitraria ya que fija sólo pocas localidades, y donde llegan con subsidios en desmedro de otras, donde llegan con toda la logística con un gasto extraordinario. Basta de demagogia y mentira. No necesitamos una ley para conocer el interior y sus problemas. Dejen de gastar al vicio y manden los funcionarios a trabajar”, expresó Jaimes.
“¿Realmente hace falta esta ley?»
“Hay que tener sentido común, el federalismo está en nuestra Constitución, ¿realmente hace falta esta ley?”, ironizó Briner. “No hace falta esta ley, esto es una mentira”, dijo Nicolás. “Gobernar no es improvisar: gestionan probando y ensayando, sin eficiencia ni aciertos, y mientras prometen futuro no garantizan un presente con dignidad. Córdoba en decadencia”, sumó Ferrero.
También el liberal Hernández Maqueda expresó: “Se van a tener que bancar estas palabras porque ustedes nos pusieron en este debate inútil, con un discurso del gobernador como emperador”. Y apuntó al ministro Manuel Calvo y al radical devenido en funcionario provincial Orlando Arduh por usar los fondos en un reparto territorial. Mientras que Gerardo Grosso (Encuentro Vecinal) apuntó a que se trata de un proyecto “improcedente e inútil que pone en riesgo desde el punto de vista republicano”.
“Tiene que haber austeridad”
Agost Carreño apuntó que acompañó porque en el despacho se incorpora el artículo 4 que establece un control de los gastos en la organización de estas sesiones en el interior.
“Insistí en que sea un mandato de austeridad. Por lo que se aceptó el planteo para que la organización y desarrollo de la sesión inaugural sea realizada conforme a criterios de austeridad, racionalidad del gasto y optimización de los recursos públicos, debiendo priorizar el uso de infraestructura existente”, precisó.
El primer debate en el recinto en la Legislatura de Córdoba se convirtió este miércoles en un encontronazo entre oficialistas y opositores cargado de chicanas políticas, tras el discurso del domingo pasado del gobernador Martín Llaryora y en un tono preelectoral.La pelea fuerte entre el bloque de Hacemos Unidos por Córdoba y los opositores fue esta vez por el primer proyecto del año enviado por el Ejecutivo, el que planteó que cada apertura de sesiones se realice por los próximos 10 años en alguna localidad del norte, sur y oeste, dentro del plan de desarrollo productivo regional que impulsa el Gobierno provincial.Esto que había sido anunciado por el gobernador como uno de los proyectos que enviaría a la Legislatura tuvo un comienzo con peleas en el recinto que pusieron a la vista que opositores y oficialistas dieron inicio a una puja preelectoral que se traducirá en cada debate.El proyecto del Ejecutivo consiguió finalmente los votos de los 34 legisladores oficialistas y el apoyo de la aliada política Karina Bruno (PRO), además del bloque de los radicales disidentes Dante Rossi y Sebastián Peralta (Construyendo Córdoba) y del monobloque de Graciela Bisotto.Además de dos legisladores del PRO, Oscar Agost Carreño e Ignacio Salas, que acompañaron después de que se incorporaran cambios en la iniciativa original. El radicalismo votó dividido porque cuatro legisladores departamentales decidieron aprobarlo ya que el proyecto alcanza a sus regionales, además de la capitalina Ariela Szpanin. El resto fueron fuertes cuestionamientos por parte del juecismo, la UCR en su mayoría, Encuentro Vecinal y el liberal Gregorio Hernández Maqueda.“La oposición comenzó el proceso electoral”Facundo Torres, jefe de la bancada del oficialismo, junto con el presidente de la Legislatura, el justicialista Juan Manuel Llamosas, salieron al cruce al advertir que la oposición había dado inicio a un año preelectoral. También el socialista Matías Chamorro y el justicialista Antonio Russo defendieron del proyecto.“Comenzó la oposición el proceso electoral para tratar de no tener la suerte esquiva de cada elección y poder llegar al Gobierno provincial. Hay que ver el sentido de esta ley, la que busca que este recinto no sea el testigo durante 10 años, sino mostrar claramente que entendemos la Provincia, que es fundamental el federalismo… busca llevar la Legislatura a los distintos puntos”, expresó Torres. “Dejen de encontrarle el pelo al huevo”, se quejó.Mientras que Llamosas advirtió: “No me sorprende, hay una intencionalidad política, comenzaron con el año electoral ya desde parte de la oposición… Hoy vemos una oposición enojada, pareciera que ellos odian a Córdoba cuando votan, no la eligen, nosotros la amamos”, dijo el exintendente de Río Cuarto.Desde el sector opositor acusaron al oficialismo de “falta grave” al considerar que se trata de un “avasallamiento” sobre los poderes, ya que afirmaron que el Legislativo tiene la potestad de convocar a sesionar, sin que sea una ley enviada por el Ejecutivo.La discusión sólo de este tema demandó casi tres horas. Una puja en la que justicialistas, radicales y juecistas se hicieron acusaciones y volvieron a cruzarse por las críticas del gobernador a la oposición.“Es de gravedad lo que está pasando”Walter Nostrala, presidente del bloque del Frente Cívico, fue uno de los más duros al aprovechar el debate para hacer mención a la polémica por la compra de drones, que los tribunos del juecismo “observaron”. A horas de que se realizara este miércoles un allanamiento en el Tribunal de Cuentas, el legislador opositor aseguró que el oficialismo “quiere amedrentar”.“Es de gravedad lo que está sucediendo en la Provincia. Quisieron hacer una licitación amañada, un traje a medida, denuncian en la Justicia. Nos quieren amedrentar, pero no lo van a lograr. Córdoba fue un ejemplo en la Justicia y lo están tirando a la basura”, dijo Nostrala al salir en defensa de la “observación” sobre la compra de drones realizada por los tribunos juecistas Beltrán Corvalán y María Fernanda Leiva.Esto generó que el oficialismo le gritara que volviera al tema de debate y hubo un cruce con la legisladora Karen Acuña. “Los fiscales se tienen que dar cuenta de que esto es un papelón. Lo importante es controlar los gastos públicos”, insistió Nostrala. “Nos parece muy bien que vayamos al interior a sesionar, pero es la Legislatura la que determina, no es el emperador Llaryora”, lanzó. También desde el juecismo, Viviana Martoccia y Walter Gispert salieron a rechazar el proyecto.En el radicalismo, los cinco legisladores que acompañaron no pidieron la palabra. En cambio, los que rechazaron apuntaron a que, al sólo contemplarse algunas zonas elegidas para iniciar la apertura de sesiones, no se tenía así en cuenta a las 427 localidades cordobesas. En ese sentido se expresaron Mauricio Jaimes, Carlos Briner, Miguel Nicolás y Alejandra Ferrero, quienes apuntaron a un avance sobre las facultades del Poder Legislativo.“Es una ley arbitraria ya que fija sólo pocas localidades, y donde llegan con subsidios en desmedro de otras, donde llegan con toda la logística con un gasto extraordinario. Basta de demagogia y mentira. No necesitamos una ley para conocer el interior y sus problemas. Dejen de gastar al vicio y manden los funcionarios a trabajar”, expresó Jaimes.“¿Realmente hace falta esta ley?»“Hay que tener sentido común, el federalismo está en nuestra Constitución, ¿realmente hace falta esta ley?”, ironizó Briner. “No hace falta esta ley, esto es una mentira”, dijo Nicolás. “Gobernar no es improvisar: gestionan probando y ensayando, sin eficiencia ni aciertos, y mientras prometen futuro no garantizan un presente con dignidad. Córdoba en decadencia”, sumó Ferrero.También el liberal Hernández Maqueda expresó: “Se van a tener que bancar estas palabras porque ustedes nos pusieron en este debate inútil, con un discurso del gobernador como emperador”. Y apuntó al ministro Manuel Calvo y al radical devenido en funcionario provincial Orlando Arduh por usar los fondos en un reparto territorial. Mientras que Gerardo Grosso (Encuentro Vecinal) apuntó a que se trata de un proyecto “improcedente e inútil que pone en riesgo desde el punto de vista republicano”.“Tiene que haber austeridad”Agost Carreño apuntó que acompañó porque en el despacho se incorpora el artículo 4 que establece un control de los gastos en la organización de estas sesiones en el interior. “Insistí en que sea un mandato de austeridad. Por lo que se aceptó el planteo para que la organización y desarrollo de la sesión inaugural sea realizada conforme a criterios de austeridad, racionalidad del gasto y optimización de los recursos públicos, debiendo priorizar el uso de infraestructura existente”, precisó.

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