El Bioparque de La Plata confirmó este miércoles la muerte de Tomy, el chimpancé de 49 años del exzoológico local que vivía en el predio. Las autoridades señalaron que cuando ingresaron al recinto externo para seguir con la rutina diaria encontraron sin vida al animal, que no presentaba complicaciones de salud ni enfermedades y estaba bajo seguimiento permanente de equipos profesionales.

Según informó el medio local 0221, el hallazgo se dio después de las 13, cuando el personal se acercó a alimentarlo. Fue ahí que notaron que Tomy no respondía y notificaron al Servicio Veterinario, que constató su fallecimiento. Durante la mañana, el comportamiento del chimpancé fue habitual: comió con naturalidad y sus cuidadores no registraron actitudes extrañas.

El chimpancé, que pertenecía a la especie Pan troglodytes, había nacido en 1977 y llegó al entonces Zoológico de La Plata el 8 de enero de 1980, con apenas tres años, luego de integrar el Circo Tihany. Tomy vivió toda su vida en el espacio y dejó una huella imborrable, a tal punto que su cuidador de siempre intentó declararlo “sujeto de derecho”.

Tomy y su cuidador, Martín Davids, dentro del recinto destinado a los chimpancés del Zoo de La Plata

La iniciativa surgió tras la muerte de Judy, otra chimpancé del bioparque, en 2019. Las autoridades no pudieron recuperar sus cenizas, con lo cual iniciaron el planteo judicial para que Tomy pueda tener un trato digno incluso después de su muerte.

Damián Diéguez, trabajador del exzoológico, fue quien tomó el mando del mayor cuidado de Tomy y el encargado de desarrollar al animal a lo largo del tiempo. Se convirtió en su cuidador focal y se ganó sul cariño, quien lo acompañó hasta este miércoles. En una entrevista con el medio citado, el empleado destacó que la presencia humana cumplía un rol central en la vida del chimpancé y que todos los días lo veía y pasaba horas con él.

Otra persona muy importante en la vida de Tomy fue Martín Davids, quien lo acompañó durante más de 40 años. Su vínculo comenzó a principios de la década de 1980 y consolidaron su relación con el correr del tiempo. ”Martín viene a ser su padre; Tomy lo considera su padre putativo“, declaró Diéguez.

Davids se volvió un pilar fundamental para la vida de Tomy: en una ocasión, el animal se escapó de su ambiente en el predio y el cuidador logró que vuelva a su lugar.

Las dificultades para socializar, al no haber estado nunca en contacto con animales de su misma especie, llevaron a episodios de extrema violencia que sufrió Tomy. Uno fue en 2004, cuando otros chimpancés lo atacaron y otro ocurrió un año después, en 2005, cuando fue agredido y su vida corrió peligro, y, como consecuencia, debió ser sometido a una intervención quirúrgica tras sufrir lesiones graves.

​No tenía problemas de salud y estaba bajo seguimiento permanente; estuvo acompañado toda su vida por Martín David, su excuidador  

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