El Gobierno de Javier Milei decidió desplazar al personal civil que trabaja en la Quinta de Olivos y anunció que la Casa Militar asumirá todas las tareas de la residencia presidencial, además de sus funciones habituales de seguridad.

La medida implica que la Casa Militar quedará a cargo de actividades que hasta ahora realizaban trabajadores civiles, entre ellas la cocina y el mantenimiento de los espacios verdes, como el corte de pasto.

Desde la Presidencia justificaron la decisión en la necesidad de reforzar la seguridad ante lo que definieron como una «escalada de inseguridad a nivel global». También señalaron el contexto de la visita del papa León XIV como parte de las razones del operativo.

La reorganización de las tareas en la residencia presidencial se da en el marco de una decisión que contempla el desplazamiento del personal civil y la centralización de las funciones bajo la Casa Militar.

La medida generó distintas versiones sobre sus motivos, mientras que el Gobierno sostiene públicamente sus argumentos vinculados con la seguridad y la reorganización del funcionamiento de la Quinta de Olivos.

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