Instituto abrió el calendario del fútbol cordobés en 2026 con su gente acompañando a pleno en el estadio Monumental de Alta Córdoba. Fue una noche de verano para recibir a Vélez, con un clima bárbaro en las calles del barrio. El resultado fue un 0-1 que dolió, y en el que pasó mucho en ese minuto a minuto de la hinchada albirroja.

Ese fue el contexto de la previa para la hinchada de Instituto, que ovacionó a su equipo. En la previa, los hinchas lamentaron la situación de Gastón Lodico. “Una pena que no esté para jugar”, se quejó uno de los hinchas consultados por La Voz. El Gato está en un tira y afloje con la dirigencia por la renovación del contrato, y eso terminó en su exclusión para el partido con Vélez.

En esa previa, otra de las notas salientes fue la del grupo de hinchas que ofrecía vino gratis. Sí, gratis. “Hoy se lo damos gratis a quien venga acá y después haremos esto: cada vez que haga un gol Jara… más vino gratis… jajaja”, contaron en un reel en la cuenta de Instagram de La Voz. El marco en el estadio fue como en las mejores jornadas, con más de 20 mil almas y pocos lugares disponibles.

Obviamente, la gente le metió el cancionero a pleno, con ese listado de canciones que hace que todo hincha de Instituto sea más hincha de Instituto. Y, lo de siempre, familias. Muchas familias. A lo Instituto. Y se vino el partido… y todo el mundo esperaba que fuera con final feliz.

El primer tiempo fue parejísimo. La jugada del penal que había cobrado Andrés Merlos y luego anuló a instancias del VAR fue lo más destacado. Jara recibió aplausos. Los arranques de Córdoba también. En la platea, rodeados del público, estaban Jorge Carranza y Federico Bessone, los hombres fuertes del área del fútbol profesional del club. Lamentaron esa jugada, pero se mostraron calmos.

En el segundo tiempo, otra vez Jara fue quien movilizó los aplausos. El ex-Belgrano corrió y metió como si no tuviera 37 años. Y contagió. El gooooouuuu de la noche fue un zurdazo de Sosa que dio en el travesaño.

Y así, el jueves se iba terminando y el Monumental esperaba un grito de gol. Como fuera. Ese anhelo estuvo cerca de cumplirse cuando Jara descargó para Luna. La pena fue que el 10 no pudo darle la “rosca” necesaria a su derechazo. Ese gol tampoco llegó porque el arquero colombiano de Vélez tapó un cabezazo. Y la gente lo lamentó. Porque Instituto merecía más. Pero no pasó. El gol sobre la hora destruyó todo ese clima de aprobación. Al final, hubo tenues silbidos.

​Instituto abrió el calendario del fútbol cordobés en 2026 con su gente acompañando a pleno en el estadio Monumental de Alta Córdoba. Fue una noche de verano para recibir a Vélez, con un clima bárbaro en las calles del barrio. El resultado fue un 0-1 que dolió, y en el que pasó mucho en ese minuto a minuto de la hinchada albirroja.Ese fue el contexto de la previa para la hinchada de Instituto, que ovacionó a su equipo. En la previa, los hinchas lamentaron la situación de Gastón Lodico. “Una pena que no esté para jugar”, se quejó uno de los hinchas consultados por La Voz. El Gato está en un tira y afloje con la dirigencia por la renovación del contrato, y eso terminó en su exclusión para el partido con Vélez.En esa previa, otra de las notas salientes fue la del grupo de hinchas que ofrecía vino gratis. Sí, gratis. “Hoy se lo damos gratis a quien venga acá y después haremos esto: cada vez que haga un gol Jara… más vino gratis… jajaja”, contaron en un reel en la cuenta de Instagram de La Voz. El marco en el estadio fue como en las mejores jornadas, con más de 20 mil almas y pocos lugares disponibles. View this post on Instagram Obviamente, la gente le metió el cancionero a pleno, con ese listado de canciones que hace que todo hincha de Instituto sea más hincha de Instituto. Y, lo de siempre, familias. Muchas familias. A lo Instituto. Y se vino el partido… y todo el mundo esperaba que fuera con final feliz.El primer tiempo fue parejísimo. La jugada del penal que había cobrado Andrés Merlos y luego anuló a instancias del VAR fue lo más destacado. Jara recibió aplausos. Los arranques de Córdoba también. En la platea, rodeados del público, estaban Jorge Carranza y Federico Bessone, los hombres fuertes del área del fútbol profesional del club. Lamentaron esa jugada, pero se mostraron calmos.En el segundo tiempo, otra vez Jara fue quien movilizó los aplausos. El ex-Belgrano corrió y metió como si no tuviera 37 años. Y contagió. El gooooouuuu de la noche fue un zurdazo de Sosa que dio en el travesaño.Y así, el jueves se iba terminando y el Monumental esperaba un grito de gol. Como fuera. Ese anhelo estuvo cerca de cumplirse cuando Jara descargó para Luna. La pena fue que el 10 no pudo darle la “rosca” necesaria a su derechazo. Ese gol tampoco llegó porque el arquero colombiano de Vélez tapó un cabezazo. Y la gente lo lamentó. Porque Instituto merecía más. Pero no pasó. El gol sobre la hora destruyó todo ese clima de aprobación. Al final, hubo tenues silbidos.  La Voz

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