El régimen interino de Delcy Rodríguez excarceló este miércoles a Marino Antonio Mendoza Fuentes, chofer de la Embajada Argentina en Venezuela, que permanecía detenido sin pruebas desde el 12 de diciembre de 2024, según confirmó su familia a Clarín.

La liberación se produjo sin que hasta el momento se hayan difundido imágenes oficiales de Mendoza Fuentes, quien había sido arrestado en su domicilio del barrio La Pastora, en Caracas.

Mendoza Fuentes fue detenido cuatro días después del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien ingresó por vía terrestre desde Colombia a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo Víctor.

Mientras Gallo permanece detenido en la cárcel de El Rodeo, Mendoza Fuentes estuvo alojado en El Helicoide, un centro de detención y tortura administrado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

Venezuela liberó al chofer de la Embajada Argentina

Durante su cautiverio, Mendoza Fuentes enfrentó varios cargos, entre ellos el de terrorismo. En El Helicoide cumplió 40 años, según relataron sus familiares.

Su madre, Maricela Fuentes, quien se define como parte del chavismo, realizó reiterados y públicos pedidos por su liberación, al igual que su pareja.

Su rol en la Embajada Argentina

Mendoza Fuentes trabajó con varios embajadores argentinos en Caracas, quienes, según su entorno, siempre destacaron su desempeño.

Asistió al ex encargado de negocios durante el gobierno de Mauricio Macri, Eduardo Porretti, y fue quien cuidaba al perro pastor alemán del diplomático. También trabajó con el embajador Oscar Laborde, durante la gestión de Alberto Fernández.

Además, prestó servicios al embajador Gabriel Volpi, jefe de la misión que asiló a cinco colaboradores de María Corina Machado, y a su sucesor, Andrés Mangiarotti, quien permaneció poco tiempo en el país por la virtual ruptura de relaciones diplomáticas.

Reclamos diplomáticos y otros detenidos

La familia de Mendoza Fuentes había reclamado la intervención de la Cancillería argentina, que en su momento rechazó la detención, al tratarse de un empleado local del Estado argentino.

Tras su liberación, continúan como presos argentinos conocidos en Venezuela el gendarme Nahuel Gallo, el empresario Roberto Baldo —también detenida su esposa venezolana española—, el abogado Germán Giuliani y Gustavo Gabriel Rivara, quien, según denuncian activistas, se encuentra en delicado estado de salud física y mental.

Hasta el momento, el Gobierno argentino no emitió una comunicación oficial sobre la liberación de Mendoza Fuentes.

​El régimen interino de Delcy Rodríguez excarceló este miércoles a Marino Antonio Mendoza Fuentes, chofer de la Embajada Argentina en Venezuela, que permanecía detenido sin pruebas desde el 12 de diciembre de 2024, según confirmó su familia a Clarín.La liberación se produjo sin que hasta el momento se hayan difundido imágenes oficiales de Mendoza Fuentes, quien había sido arrestado en su domicilio del barrio La Pastora, en Caracas.Mendoza Fuentes fue detenido cuatro días después del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien ingresó por vía terrestre desde Colombia a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo Víctor.Mientras Gallo permanece detenido en la cárcel de El Rodeo, Mendoza Fuentes estuvo alojado en El Helicoide, un centro de detención y tortura administrado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).Venezuela liberó al chofer de la Embajada ArgentinaDurante su cautiverio, Mendoza Fuentes enfrentó varios cargos, entre ellos el de terrorismo. En El Helicoide cumplió 40 años, según relataron sus familiares.Su madre, Maricela Fuentes, quien se define como parte del chavismo, realizó reiterados y públicos pedidos por su liberación, al igual que su pareja.Su rol en la Embajada ArgentinaMendoza Fuentes trabajó con varios embajadores argentinos en Caracas, quienes, según su entorno, siempre destacaron su desempeño.Asistió al ex encargado de negocios durante el gobierno de Mauricio Macri, Eduardo Porretti, y fue quien cuidaba al perro pastor alemán del diplomático. También trabajó con el embajador Oscar Laborde, durante la gestión de Alberto Fernández.Además, prestó servicios al embajador Gabriel Volpi, jefe de la misión que asiló a cinco colaboradores de María Corina Machado, y a su sucesor, Andrés Mangiarotti, quien permaneció poco tiempo en el país por la virtual ruptura de relaciones diplomáticas.Reclamos diplomáticos y otros detenidosLa familia de Mendoza Fuentes había reclamado la intervención de la Cancillería argentina, que en su momento rechazó la detención, al tratarse de un empleado local del Estado argentino.Tras su liberación, continúan como presos argentinos conocidos en Venezuela el gendarme Nahuel Gallo, el empresario Roberto Baldo —también detenida su esposa venezolana española—, el abogado Germán Giuliani y Gustavo Gabriel Rivara, quien, según denuncian activistas, se encuentra en delicado estado de salud física y mental.Hasta el momento, el Gobierno argentino no emitió una comunicación oficial sobre la liberación de Mendoza Fuentes.  La Voz

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