Tras una intensa edición, con algunos contratiempos por parte del clima y con movimientos sobre la marcha que sumaron un día extra a las 11 noches originalmente programadas, el Festival de Jesús María cerró su edición 60 con la satisfacción de haber alcanzado el objetivo de superarse a sí mismo.

Es que, tras una edición récord en 2025, con 211 mil entradas vendidas, 2026 no se quedó atrás. Si bien todavía restan confirmar números finales, en la madrugada de este martes el presidente de la comisión organizadora, Juan López adelantó que se superó en aproximadamente 10 mil entradas lo hecho el año pasado, por lo que se estiman unas 220 mil entradas vendidas.

En diálogo con este medio, el titular de la comisión directiva del festival que más récords de convocatoria tiene en su haber (ya era presidente en 2023, la que ahora es la tercera edición con más tickets vendidos, con 203 mil) lo pone en palabras simples pero contundentes.

“Es una consecuencia del trabajo de la comisión, que se ve reflejado en lo que la convocatoria y en todo lo planificado previamente. Y cuando tuvimos algunos inconvenientes, en planificar y resolver sobre el acto”, destaca.

Diego Granadé, de La Konga, junto a Nahuel Pennisi: un encuentro que resume el espíritu actual del festival. (La Voz).

Leer al público

Para lograr este fin, López subraya el trabajo realizado en conjunto con la Municipalidad de Jesús María, con quienes desarrollan encuestas para poder entender el comportamiento de un público que, en los últimos años, ha visto no sólo un incremento en términos de volumen, sino un descenso marcado en su promedio de edad.

“La realidad es que el público entre 17 y 40 años es el mayoritario, como así también, que la mayoría de la gente se informa a través de lo que son redes entonces en base a eso viramos el timón y hemos año trabajado en eso para seguir fidelizando al público que nos elige”, señala.

El trabajo realizado en la cuenta de Instagram del festival, con 566 mil seguidores, y en la cuenta de TikTok, con 138 mil, es elocuente en esa misma línea. También, el hecho de que este año el festival haya lanzado su propio streaming, conducido por dos creadores de contenido digital.

Algo similar sucede con la grilla artística, que en los últimos años ha incorporado con fuerza artistas vinculados a la cumbia, el cuarteto y otros géneros más “actuales” como el reguetón o el pop. En 2026, esa tendencia se hizo aún más marcada con la decisión de dejar de lado la idea de una “noche extra” apuntada a un segmento más juvenil para pasar a tener una programación más equilibrada entre la música de raíz y otros estilos.

Soledad, cantando bajo la lluvia en el Festival de Doma y Folklore en Jesús María: uno de los momentos definitivos de esta edición. (La Voz).

En ese sentido, López no le escapa a la polémica suscitada tras el show de Raly Barrionuevo el último sábado, cuando el de Frías se mostró incómodo con el tiempo otorgado para su show. De hecho, en diálogo con el streaming oficial, el cantautor llegó a plantear sus dudas sobre la pertinencia de su propuesta para un festival que durante la madrugada se convierte en un gigantesco boliche a cielo abierto.

“Son opiniones que se escuchan también y que se toma nota para trabajar y evitar el malestar de los artistas como Raly y todos aquellos que por ahí pueden haber manifestado el poco tiempo en relación a años anteriores”, comenta López. “La programación siempre es muy dinámica, ese día puntual habíamos tenido atrasos en la parte previa, y eso provoca que a todos los artistas la hayamos tenido que cortar un poco de tiempo. No podemos tener el festival en marcha hasta las 8 de la mañana”, aduce.

Sobre lo ocurrido, añade: “Ese sábado, por la gran convocatoria que tuvimos, sobre la marcha hicimos un cambio de la grilla para poder abrir antes el campo y que la gente estuviese cómoda y todo eso va generando algunas cuestiones que derivan en estos malestares”. Y lejos de toda polémica, reconoce: “Le pedimos las disculpas correspondientes y esperamos contar con ellos el año que viene y que se pueda eh trabajar de forma más ordenada”.

DesaKTa2, uno de los grupos cuarteteros que ranqueó en lo más alto de la preferencia del público del festival. (La Voz).

La vuelta de las 10 noches

“No es que por hacer mayor cantidad de noche vamos a aumentar la convocatoria”, expresa el presidente al argumentar el porqué de una decisión a tono con la historia. En 2027, el festival se realizará entre el 8 y el 17 de enero. A diferencia de los últimos años, serán 10 noches, las mismas que se mencionan en Jesús María cantará, la zamba que hace las veces de himno del gran evento del norte cordobés.

Para López, concentrar la grilla en menos noches es un factor para reducir costos y para alimentar la demanda de un público que quiere ver a diferentes artistas. “Eso nos lleva a decir el mejor formato es volver a las a las 10 noches que históricamente ha tenido Jesús María”, subraya.

En una de las cabeceras del anfiteatro José Hernández, el segundo escenario que tuvo su prueba piloto en este 2026. (La Voz).

En ese sentido, la posibilidad de contar con un segundo escenario (una prueba piloto que se hizo este año) suma a la hora de pensar en un festival con tiempos de armado y logística más apretados.

“La idea es justamente poder trabajarlo más tiempo. Este año el escenario alternativo estaba ubicado sobre el sector oeste, sobre el túnel. Eso nos permite que, por ejemplo, el artista que está en el escenario principal pueda estar más tiempo ¿Por qué? Porque no nos demandaría tener que cortar, desarmar la banda de ese artista y continuar con otro”, explica López.

Sensaciones

A la hora de un balance más íntimo, López asegura que le genera una “gran felicidad” lo que el festival es capaz de generar en un público que, cada vez más, busca vivir la experiencia que supone Jesús María y su mística.

“Se apostó a eso, que el público sea un festival transversal para todo para todo el público y este año creo que se ha logrado eso y nos genera el desafío de seguir trabajando para seguir a afianzando esa posición y que esto no sea una moda pasajera, sino que sea un crecimiento sostenido como se viene realizando en estos últimos años”, reflexiona el presidente.

A la hora de ponerle un concepto a la edición 60, López no duda en calificarla de “extraordinaria”, calificativo que adjudica especialmente al trabajo “colaborativo y comunitario de las más de 1.500 personas que estuvieron colaborando”.

El presidente Javier Milei en el Festival de Jesús María. (@LLibertadAvanza)

“Eso va a ser lo que va a quedar en mi mente por mucho tiempo: ver incluso la pertenencia de los jinetes cuando tuvimos problemáticas con la lluvia, con todo el mundo agarrando un estropajo para sacar el agua”, ilustra sobre lo ocurrido el jueves 15, cuando llovieron cerca de 120 milímetros en apenas un par de horas. Y añade: “Eso demuestra lo que se quiere el festival y lo que significa para muchos”.

Además, el titular destaca la visita “histórica” del presidente Javier Milei, el tercero en pasar por el festival después de Néstor Kirchner y Mauricio Macri. “Tenemos otros grandes festivales de provincia nunca tuvieron la dicha de que un presidente electo los acompañara. Eso me da más orgullo porque eligieron el interior del interior y eligieron Jesús María para saludar y estar en nuestra fiesta. Es una satisfacción y un orgullo inmenso”.

​Tras una intensa edición, con algunos contratiempos por parte del clima y con movimientos sobre la marcha que sumaron un día extra a las 11 noches originalmente programadas, el Festival de Jesús María cerró su edición 60 con la satisfacción de haber alcanzado el objetivo de superarse a sí mismo.Es que, tras una edición récord en 2025, con 211 mil entradas vendidas, 2026 no se quedó atrás. Si bien todavía restan confirmar números finales, en la madrugada de este martes el presidente de la comisión organizadora, Juan López adelantó que se superó en aproximadamente 10 mil entradas lo hecho el año pasado, por lo que se estiman unas 220 mil entradas vendidas.En diálogo con este medio, el titular de la comisión directiva del festival que más récords de convocatoria tiene en su haber (ya era presidente en 2023, la que ahora es la tercera edición con más tickets vendidos, con 203 mil) lo pone en palabras simples pero contundentes. “Es una consecuencia del trabajo de la comisión, que se ve reflejado en lo que la convocatoria y en todo lo planificado previamente. Y cuando tuvimos algunos inconvenientes, en planificar y resolver sobre el acto”, destaca.Leer al públicoPara lograr este fin, López subraya el trabajo realizado en conjunto con la Municipalidad de Jesús María, con quienes desarrollan encuestas para poder entender el comportamiento de un público que, en los últimos años, ha visto no sólo un incremento en términos de volumen, sino un descenso marcado en su promedio de edad.“La realidad es que el público entre 17 y 40 años es el mayoritario, como así también, que la mayoría de la gente se informa a través de lo que son redes entonces en base a eso viramos el timón y hemos año trabajado en eso para seguir fidelizando al público que nos elige”, señala.El trabajo realizado en la cuenta de Instagram del festival, con 566 mil seguidores, y en la cuenta de TikTok, con 138 mil, es elocuente en esa misma línea. También, el hecho de que este año el festival haya lanzado su propio streaming, conducido por dos creadores de contenido digital.Algo similar sucede con la grilla artística, que en los últimos años ha incorporado con fuerza artistas vinculados a la cumbia, el cuarteto y otros géneros más “actuales” como el reguetón o el pop. En 2026, esa tendencia se hizo aún más marcada con la decisión de dejar de lado la idea de una “noche extra” apuntada a un segmento más juvenil para pasar a tener una programación más equilibrada entre la música de raíz y otros estilos.En ese sentido, López no le escapa a la polémica suscitada tras el show de Raly Barrionuevo el último sábado, cuando el de Frías se mostró incómodo con el tiempo otorgado para su show. De hecho, en diálogo con el streaming oficial, el cantautor llegó a plantear sus dudas sobre la pertinencia de su propuesta para un festival que durante la madrugada se convierte en un gigantesco boliche a cielo abierto.“Son opiniones que se escuchan también y que se toma nota para trabajar y evitar el malestar de los artistas como Raly y todos aquellos que por ahí pueden haber manifestado el poco tiempo en relación a años anteriores”, comenta López. “La programación siempre es muy dinámica, ese día puntual habíamos tenido atrasos en la parte previa, y eso provoca que a todos los artistas la hayamos tenido que cortar un poco de tiempo. No podemos tener el festival en marcha hasta las 8 de la mañana”, aduce.Sobre lo ocurrido, añade: “Ese sábado, por la gran convocatoria que tuvimos, sobre la marcha hicimos un cambio de la grilla para poder abrir antes el campo y que la gente estuviese cómoda y todo eso va generando algunas cuestiones que derivan en estos malestares”. Y lejos de toda polémica, reconoce: “Le pedimos las disculpas correspondientes y esperamos contar con ellos el año que viene y que se pueda eh trabajar de forma más ordenada”.La vuelta de las 10 noches“No es que por hacer mayor cantidad de noche vamos a aumentar la convocatoria”, expresa el presidente al argumentar el porqué de una decisión a tono con la historia. En 2027, el festival se realizará entre el 8 y el 17 de enero. A diferencia de los últimos años, serán 10 noches, las mismas que se mencionan en Jesús María cantará, la zamba que hace las veces de himno del gran evento del norte cordobés.Para López, concentrar la grilla en menos noches es un factor para reducir costos y para alimentar la demanda de un público que quiere ver a diferentes artistas. “Eso nos lleva a decir el mejor formato es volver a las a las 10 noches que históricamente ha tenido Jesús María”, subraya.En ese sentido, la posibilidad de contar con un segundo escenario (una prueba piloto que se hizo este año) suma a la hora de pensar en un festival con tiempos de armado y logística más apretados.“La idea es justamente poder trabajarlo más tiempo. Este año el escenario alternativo estaba ubicado sobre el sector oeste, sobre el túnel. Eso nos permite que, por ejemplo, el artista que está en el escenario principal pueda estar más tiempo ¿Por qué? Porque no nos demandaría tener que cortar, desarmar la banda de ese artista y continuar con otro”, explica López.SensacionesA la hora de un balance más íntimo, López asegura que le genera una “gran felicidad” lo que el festival es capaz de generar en un público que, cada vez más, busca vivir la experiencia que supone Jesús María y su mística.“Se apostó a eso, que el público sea un festival transversal para todo para todo el público y este año creo que se ha logrado eso y nos genera el desafío de seguir trabajando para seguir a afianzando esa posición y que esto no sea una moda pasajera, sino que sea un crecimiento sostenido como se viene realizando en estos últimos años”, reflexiona el presidente.A la hora de ponerle un concepto a la edición 60, López no duda en calificarla de “extraordinaria”, calificativo que adjudica especialmente al trabajo “colaborativo y comunitario de las más de 1.500 personas que estuvieron colaborando”.“Eso va a ser lo que va a quedar en mi mente por mucho tiempo: ver incluso la pertenencia de los jinetes cuando tuvimos problemáticas con la lluvia, con todo el mundo agarrando un estropajo para sacar el agua”, ilustra sobre lo ocurrido el jueves 15, cuando llovieron cerca de 120 milímetros en apenas un par de horas. Y añade: “Eso demuestra lo que se quiere el festival y lo que significa para muchos”.Además, el titular destaca la visita “histórica” del presidente Javier Milei, el tercero en pasar por el festival después de Néstor Kirchner y Mauricio Macri. “Tenemos otros grandes festivales de provincia nunca tuvieron la dicha de que un presidente electo los acompañara. Eso me da más orgullo porque eligieron el interior del interior y eligieron Jesús María para saludar y estar en nuestra fiesta. Es una satisfacción y un orgullo inmenso”.  La Voz

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