Brasil dejará de representar los intereses de Argentina en Venezuela. La decisión fue tomada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y comunicada en las últimas horas a la Cancillería argentina, que ya gestionó un reemplazo. Italia asumirá la representación ante el gobierno de Nicolás Maduro.

La medida se conoció el mismo día en que el Mercosur logró en Bruselas la aprobación política de su acuerdo con la Unión Europea, pero expuso con crudeza el deterioro del vínculo entre Buenos Aires y Brasilia.

Según fuentes diplomáticas, el detonante fue el malestar generado en el gobierno brasileño por un posteo del presidente Javier Milei en redes sociales.

El episodio que precipitó la decisión

El sábado pasado, Milei difundió un video con fragmentos de su discurso en la última cumbre del Mercosur, en el que respaldó la presión de Estados Unidos sobre el régimen venezolano. El material intercalaba imágenes de Lula da Silva y culminaba con una fotografía del mandatario brasileño junto a Nicolás Maduro, abrazados.

Ese cierre fue interpretado en Brasilia como una provocación directa. El fastidio presidencial aceleró una decisión que, según fuentes oficiales, Lula venía evaluando desde hacía semanas.

Un vínculo bilateral en su punto más bajo

La salida de Brasil de la representación argentina en Caracas es leída como un indicador del pésimo estado de la relación bilateral. En ámbitos diplomáticos coinciden en que es difícil encontrar un antecedente similar desde la restauración democrática en ambos países.

Brasil había asumido esa función el 1° de agosto de 2024, luego de que el gobierno de Maduro expulsara a los diplomáticos argentinos. La decisión buscó entonces preservar canales mínimos y fue presentada como un gesto de distensión hacia la gestión de Milei.

El trasfondo venezolano

Asunción. Lula no estará en Argentina el domingo 10 de diciembre pero envía a un canciller.

El conflicto se inscribe en la postura argentina de desconocer el resultado de las elecciones que mantuvieron a Maduro en el poder, negando el triunfo a su rival Edmundo González Urrutia. Esa posición derivó en un aumento de la presión chavista sobre la embajada argentina en Caracas, donde se refugiaron colaboradores de la dirigente opositora María Corina Machado.

Aunque Venezuela aceptó inicialmente que Brasil representara a la Argentina, en septiembre intentó revertir esa autorización. La relación entre Brasilia y Caracas también se tensó, especialmente cuando Lula se negó a invitar a Maduro a una cumbre de los BRICS en Kazán, en octubre de 2024.

Una relación personal atravesada por desconfianzas

El enfrentamiento entre Milei y Lula no es nuevo. El presidente argentino sostiene que el líder del Partido de los Trabajadores intervino en favor de Sergio Massa durante el ballotage de 2023, algo que Brasil negó de manera oficial.

Desde el otro lado, Lula expresó su malestar por los reiterados calificativos de “corrupto” que Milei le dedicó públicamente y por la participación del mandatario argentino en actos vinculados a Jair Bolsonaro.

Funcionarios de ambos países intentaron durante meses aislar las diferencias personales para evitar daños mayores. La relación bilateral es clave para el Mercosur y para proyectos estratégicos, como el abastecimiento de gas de Vaca Muerta al mercado brasileño.

​Brasil dejará de representar los intereses de Argentina en Venezuela. La decisión fue tomada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y comunicada en las últimas horas a la Cancillería argentina, que ya gestionó un reemplazo. Italia asumirá la representación ante el gobierno de Nicolás Maduro.La medida se conoció el mismo día en que el Mercosur logró en Bruselas la aprobación política de su acuerdo con la Unión Europea, pero expuso con crudeza el deterioro del vínculo entre Buenos Aires y Brasilia. Según fuentes diplomáticas, el detonante fue el malestar generado en el gobierno brasileño por un posteo del presidente Javier Milei en redes sociales.El episodio que precipitó la decisiónEl sábado pasado, Milei difundió un video con fragmentos de su discurso en la última cumbre del Mercosur, en el que respaldó la presión de Estados Unidos sobre el régimen venezolano. El material intercalaba imágenes de Lula da Silva y culminaba con una fotografía del mandatario brasileño junto a Nicolás Maduro, abrazados.Ese cierre fue interpretado en Brasilia como una provocación directa. El fastidio presidencial aceleró una decisión que, según fuentes oficiales, Lula venía evaluando desde hacía semanas.Un vínculo bilateral en su punto más bajoLa salida de Brasil de la representación argentina en Caracas es leída como un indicador del pésimo estado de la relación bilateral. En ámbitos diplomáticos coinciden en que es difícil encontrar un antecedente similar desde la restauración democrática en ambos países.Brasil había asumido esa función el 1° de agosto de 2024, luego de que el gobierno de Maduro expulsara a los diplomáticos argentinos. La decisión buscó entonces preservar canales mínimos y fue presentada como un gesto de distensión hacia la gestión de Milei.El trasfondo venezolanoEl conflicto se inscribe en la postura argentina de desconocer el resultado de las elecciones que mantuvieron a Maduro en el poder, negando el triunfo a su rival Edmundo González Urrutia. Esa posición derivó en un aumento de la presión chavista sobre la embajada argentina en Caracas, donde se refugiaron colaboradores de la dirigente opositora María Corina Machado.Aunque Venezuela aceptó inicialmente que Brasil representara a la Argentina, en septiembre intentó revertir esa autorización. La relación entre Brasilia y Caracas también se tensó, especialmente cuando Lula se negó a invitar a Maduro a una cumbre de los BRICS en Kazán, en octubre de 2024.Una relación personal atravesada por desconfianzasEl enfrentamiento entre Milei y Lula no es nuevo. El presidente argentino sostiene que el líder del Partido de los Trabajadores intervino en favor de Sergio Massa durante el ballotage de 2023, algo que Brasil negó de manera oficial.Desde el otro lado, Lula expresó su malestar por los reiterados calificativos de “corrupto” que Milei le dedicó públicamente y por la participación del mandatario argentino en actos vinculados a Jair Bolsonaro.Funcionarios de ambos países intentaron durante meses aislar las diferencias personales para evitar daños mayores. La relación bilateral es clave para el Mercosur y para proyectos estratégicos, como el abastecimiento de gas de Vaca Muerta al mercado brasileño.  La Voz

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