A más de 90 años de su muerte, Carlos Gardel continúa ocupando un lugar central en la historia de la música rioplatense y mundial. Su figura atraviesa generaciones, fronteras y estilos, pero también sigue alimentando una de las polémicas más persistentes de su legado: su nacionalidad.
Aunque está ampliamente documentado que pasó su infancia, adolescencia y juventud en la Argentina, durante décadas Uruguay y Francia también reclamaron haber sido su lugar de nacimiento. Esta semana, un hallazgo documental reavivó el debate y podría marcar un punto de inflexión en una discusión centenaria.
La Comisión Gardel Rioplatense, integrada por investigadores y gestores culturales de la Argentina y Uruguay, realizó en noviembre de 2025 un descubrimiento clave que recién fue dado a conocer este jueves por el semanario Búsqueda. Se trata de un documento oficial tramitado por el propio Gardel en 1920 que certifica su fecha y lugar de nacimiento.
El acta corresponde al folio 907 de un antiguo bibliorato del Consulado Uruguayo en Buenos Aires. Allí se consigna que Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1887 en Tacuarembó, Uruguay. El documento fue gestionado el 8 de octubre de 1920, cuando el cantante tenía 32 años, y detalla además que era hijo de Carlos y María Gardel, ambos uruguayos, que su profesión era artista y que su estado civil era soltero.

Este certificado funcionaba de manera provisoria como una partida de nacimiento y, según trascendió, habría sido utilizado para tramitar su ciudadanía argentina. El hallazgo habría sido realizado por una escribana uruguaya en el consulado de su país en Buenos Aires y se espera que el acta sea sometida a distintas pericias para determinar su autenticidad.
La versión que lo ubica como nacido en Uruguay comenzó a circular en 1920, cuando Gardel fue invitado a realizar una temporada teatral en España. Según algunas investigaciones, no podía obtener su pasaporte debido a antecedentes consignados en su certificado de buena conducta. Amparado por la legislación vigente, se presentó entonces en el consulado uruguayo con dos testigos que avalaron su nacimiento en Tacuarembó.
Por eso, el supuesto hallazgo de este documento resulta tan significativo. Sin embargo, se insiste en que el artista nunca quiso que su origen se convirtiera en una grieta. “Es inteligente la respuesta que dio en el Mundial 1930. Él sabía que cualquier cosa que divida no le servía ni le sumaba en su carrera. Y es por eso que no tiene detractores”, reflexionó Walter Santoro, presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel.
“Todos los países quieren tener aquello que triunfa, lo que tiene éxito. Lo que sí sabemos es que uno decide dónde vivir, pero no dónde nacer”, agregó el especialista. Y recordó una definición clave del propio Gardel: cuando quiso decir a dónde pertenecía, eligió Buenos Aires, la ciudad donde se construyó como artista, a la que le cantó y donde deseaba pasar sus últimos días.
A más de 90 años de su muerte, Carlos Gardel continúa ocupando un lugar central en la historia de la música rioplatense y mundial. Su figura atraviesa generaciones, fronteras y estilos, pero también sigue alimentando una de las polémicas más persistentes de su legado: su nacionalidad.Aunque está ampliamente documentado que pasó su infancia, adolescencia y juventud en la Argentina, durante décadas Uruguay y Francia también reclamaron haber sido su lugar de nacimiento. Esta semana, un hallazgo documental reavivó el debate y podría marcar un punto de inflexión en una discusión centenaria.La Comisión Gardel Rioplatense, integrada por investigadores y gestores culturales de la Argentina y Uruguay, realizó en noviembre de 2025 un descubrimiento clave que recién fue dado a conocer este jueves por el semanario Búsqueda. Se trata de un documento oficial tramitado por el propio Gardel en 1920 que certifica su fecha y lugar de nacimiento.El acta corresponde al folio 907 de un antiguo bibliorato del Consulado Uruguayo en Buenos Aires. Allí se consigna que Carlos Gardel nació el 11 de diciembre de 1887 en Tacuarembó, Uruguay. El documento fue gestionado el 8 de octubre de 1920, cuando el cantante tenía 32 años, y detalla además que era hijo de Carlos y María Gardel, ambos uruguayos, que su profesión era artista y que su estado civil era soltero.Este certificado funcionaba de manera provisoria como una partida de nacimiento y, según trascendió, habría sido utilizado para tramitar su ciudadanía argentina. El hallazgo habría sido realizado por una escribana uruguaya en el consulado de su país en Buenos Aires y se espera que el acta sea sometida a distintas pericias para determinar su autenticidad.La versión que lo ubica como nacido en Uruguay comenzó a circular en 1920, cuando Gardel fue invitado a realizar una temporada teatral en España. Según algunas investigaciones, no podía obtener su pasaporte debido a antecedentes consignados en su certificado de buena conducta. Amparado por la legislación vigente, se presentó entonces en el consulado uruguayo con dos testigos que avalaron su nacimiento en Tacuarembó.Por eso, el supuesto hallazgo de este documento resulta tan significativo. Sin embargo, se insiste en que el artista nunca quiso que su origen se convirtiera en una grieta. “Es inteligente la respuesta que dio en el Mundial 1930. Él sabía que cualquier cosa que divida no le servía ni le sumaba en su carrera. Y es por eso que no tiene detractores”, reflexionó Walter Santoro, presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel.“Todos los países quieren tener aquello que triunfa, lo que tiene éxito. Lo que sí sabemos es que uno decide dónde vivir, pero no dónde nacer”, agregó el especialista. Y recordó una definición clave del propio Gardel: cuando quiso decir a dónde pertenecía, eligió Buenos Aires, la ciudad donde se construyó como artista, a la que le cantó y donde deseaba pasar sus últimos días. La Voz

Más historias
Villa Dolores vive el Festival de la Papa, con folklore y cuarteto
Miradas opuestas de ¡FAlklore! #2: ¿formato novedoso o todavía le falta profundidad?
Con el “paraguas” del Padre Pepe, Embalse esquivó la lluvia y tuvo una gran apertura de su festival