A raíz de la acción militar de Estados Unidos en Venezuela el fin de semana, la prensa recibió algo que rara vez ha oído del gobierno de Donald Trump: “Gracias”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, agradeció a los medios de comunicación que se enteraron con anticipación del ataque del sábado que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro por no poner en peligro la misión al no informar sobre ella antes de que ocurriera.
El reconocimiento de Rubio fue especialmente notable porque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mencionó una desconfianza en la capacidad de los periodistas para manejar de forma responsable la información sensible como una de las principales razones para imponer nuevas normas más restrictivas a los reporteros en el Pentágono. La mayoría de los medios más relevantes dejaron sus puestos en el Pentágono en lugar de aceptar la política de Hegseth.
El gobierno de Trump agradeció a los medios
En declaraciones hechas el domingo al programa “This Week” de la televisora ABC, Rubio dijo que la administración ocultó información sobre la misión al Congreso antes de que se produjese porque “se filtrará. Es así de simple”. Pero la razón principal fue la seguridad operativa, añadió.
“Francamente, varios medios de comunicación habían recibido filtraciones de que esto iba a suceder y lo ocultaron por esa misma razón”, declaró Rubio. “Y les agradecemos que lo hicieran, porque se podrían haber perdido vidas. Vidas estadounidenses”.
Filtración Semafor, que citó a “personas familiarizadas con las comunicaciones entre el gobierno y los medios”, dijo que The New York Times y The Washington Post se habían enterado de la incursión con antelación, pero no la reportaron para evitar poner en peligro al personal militar estadounidense. El lunes, representantes de ambos medios declinaron realizar comentarios a The Associated Press.
Ocultar información sobre una misión planificada por ese motivo es una práctica habitual en la prensa, apuntó Dana Priest, una veterana reportera de seguridad nacional en el Post que ahora da clases en la Universidad de Maryland. Incluso después del operativo, el diario consultó con las autoridades gubernamentales la revelación de ciertos detalles podría poner en peligro a alguien, agregó.
Medios no compartieron información sobre la ofensiva en Venezuela
Cuando la pasada primavera el editor de la revista The Atlantic, Jeffrey Goldberg, fue incluido por error en una cadena de mensajes en la que Hegseth revelaba información sobre un ataque militar en Yemen, el periodista no informó sobre los hechos hasta mucho después de que el personal estadounidense estuviera fuera de peligro y la información hubiera sido verificada minuciosamente.
La mayoría de los estadounidenses se enteraron del ataque en Venezuela en la madrugada del sábado, cuando el presidente Donald Trump lo anunció en su red social Truth Social tras su finalización.
Aunque The Associated Press no conocía de antemano la operación, sus periodistas en Venezuela escucharon y observaron las explosiones que se produjeron e informaron de la situación más de dos horas antes del anuncio de Trump. Sin embargo, la implicación de Estados Unidos no quedó clara hasta la publicación del presidente.
Las decisiones sobre la publicación tienen muchas dimensiones En su defensa de las normas que restringen los movimientos de los reporteros y la cobertura que ofrecen desde el Pentágono, Hegseth dijo a la cadena Fox News el año pasado que “esperamos que no soliciten información clasificada o sensible”. El mes pasado, el Times presentó una demanda para revocar esas reglas.
“Lo que el llamado cuerpo de prensa del Pentágono ha demostrado es que puede actuar de manera responsable, como siempre lo ha hecho, para proteger la vida de las tropas”, dijo Barbara Starr, antigua corresponsal de defensa de CNN. “Pero quizás aún más importante es que demuestra que los medios hacen todo lo posible por seguir cubriendo las noticias fuera del control de Pete Hegseth y sus interminables mensajes”.
La decisión sobre hacer pública información que podría poner en peligro vidas o una misión suele incluir debates de alto nivel entre editores y funcionarios gubernamentales. Pero Priest subrayó que, en un país con libertad de prensa, la decisión final recae sobre el propio medio.
Antecedentes
Hace varias generaciones, el presidente John F. Kennedy persuadió a los editores del Times para que no informaran acerca de un ataque de exiliados cubanos respaldados por Estados Unidos contra las fuerzas de Fidel Castro en la Bahía de Cochinos, Cuba, cuando se enteraron del operativo con antelación. La misión resultó ser un fracaso monumental y un editor del Times, Bill Keller, dijo más tarde que Kennedy lamentó que el periódico no hubiera publicado lo que sabía porque podría haber evitado el fiasco.
Muchos periodistas de los principales medios que cubren asuntos militares y de seguridad nacional tienen una amplia experiencia en el manejo de temas sensibles, indicó Priest. Pero hay una diferencia, señaló, entre dar una información que podría poner a alguien en peligro y la que podría resultar embarazosa para un gobierno.
“Los reporteros no se van a dejar intimidar por un edicto de censura ridículamente amplio del gobierno de Trump”, dijo. “Van a profundizar y trabajar aún más duro. Su misión no es congraciarse con el gobierno de Trump. Es informar a la población”.
A raíz de la acción militar de Estados Unidos en Venezuela el fin de semana, la prensa recibió algo que rara vez ha oído del gobierno de Donald Trump: “Gracias”.El secretario de Estado, Marco Rubio, agradeció a los medios de comunicación que se enteraron con anticipación del ataque del sábado que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro por no poner en peligro la misión al no informar sobre ella antes de que ocurriera.El reconocimiento de Rubio fue especialmente notable porque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mencionó una desconfianza en la capacidad de los periodistas para manejar de forma responsable la información sensible como una de las principales razones para imponer nuevas normas más restrictivas a los reporteros en el Pentágono. La mayoría de los medios más relevantes dejaron sus puestos en el Pentágono en lugar de aceptar la política de Hegseth.El gobierno de Trump agradeció a los mediosEn declaraciones hechas el domingo al programa “This Week” de la televisora ABC, Rubio dijo que la administración ocultó información sobre la misión al Congreso antes de que se produjese porque “se filtrará. Es así de simple”. Pero la razón principal fue la seguridad operativa, añadió.“Francamente, varios medios de comunicación habían recibido filtraciones de que esto iba a suceder y lo ocultaron por esa misma razón”, declaró Rubio. “Y les agradecemos que lo hicieran, porque se podrían haber perdido vidas. Vidas estadounidenses”.Filtración Semafor, que citó a “personas familiarizadas con las comunicaciones entre el gobierno y los medios”, dijo que The New York Times y The Washington Post se habían enterado de la incursión con antelación, pero no la reportaron para evitar poner en peligro al personal militar estadounidense. El lunes, representantes de ambos medios declinaron realizar comentarios a The Associated Press.Ocultar información sobre una misión planificada por ese motivo es una práctica habitual en la prensa, apuntó Dana Priest, una veterana reportera de seguridad nacional en el Post que ahora da clases en la Universidad de Maryland. Incluso después del operativo, el diario consultó con las autoridades gubernamentales la revelación de ciertos detalles podría poner en peligro a alguien, agregó.Medios no compartieron información sobre la ofensiva en Venezuela Cuando la pasada primavera el editor de la revista The Atlantic, Jeffrey Goldberg, fue incluido por error en una cadena de mensajes en la que Hegseth revelaba información sobre un ataque militar en Yemen, el periodista no informó sobre los hechos hasta mucho después de que el personal estadounidense estuviera fuera de peligro y la información hubiera sido verificada minuciosamente.La mayoría de los estadounidenses se enteraron del ataque en Venezuela en la madrugada del sábado, cuando el presidente Donald Trump lo anunció en su red social Truth Social tras su finalización.Aunque The Associated Press no conocía de antemano la operación, sus periodistas en Venezuela escucharon y observaron las explosiones que se produjeron e informaron de la situación más de dos horas antes del anuncio de Trump. Sin embargo, la implicación de Estados Unidos no quedó clara hasta la publicación del presidente.Las decisiones sobre la publicación tienen muchas dimensiones En su defensa de las normas que restringen los movimientos de los reporteros y la cobertura que ofrecen desde el Pentágono, Hegseth dijo a la cadena Fox News el año pasado que “esperamos que no soliciten información clasificada o sensible”. El mes pasado, el Times presentó una demanda para revocar esas reglas.“Lo que el llamado cuerpo de prensa del Pentágono ha demostrado es que puede actuar de manera responsable, como siempre lo ha hecho, para proteger la vida de las tropas”, dijo Barbara Starr, antigua corresponsal de defensa de CNN. “Pero quizás aún más importante es que demuestra que los medios hacen todo lo posible por seguir cubriendo las noticias fuera del control de Pete Hegseth y sus interminables mensajes”.La decisión sobre hacer pública información que podría poner en peligro vidas o una misión suele incluir debates de alto nivel entre editores y funcionarios gubernamentales. Pero Priest subrayó que, en un país con libertad de prensa, la decisión final recae sobre el propio medio.AntecedentesHace varias generaciones, el presidente John F. Kennedy persuadió a los editores del Times para que no informaran acerca de un ataque de exiliados cubanos respaldados por Estados Unidos contra las fuerzas de Fidel Castro en la Bahía de Cochinos, Cuba, cuando se enteraron del operativo con antelación. La misión resultó ser un fracaso monumental y un editor del Times, Bill Keller, dijo más tarde que Kennedy lamentó que el periódico no hubiera publicado lo que sabía porque podría haber evitado el fiasco.Muchos periodistas de los principales medios que cubren asuntos militares y de seguridad nacional tienen una amplia experiencia en el manejo de temas sensibles, indicó Priest. Pero hay una diferencia, señaló, entre dar una información que podría poner a alguien en peligro y la que podría resultar embarazosa para un gobierno.“Los reporteros no se van a dejar intimidar por un edicto de censura ridículamente amplio del gobierno de Trump”, dijo. “Van a profundizar y trabajar aún más duro. Su misión no es congraciarse con el gobierno de Trump. Es informar a la población”. La Voz

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