Si Racing tuviera que marginar jugadores en un container, como hizo River con varios de sus futbolistas en el predio de Cantilo, el resto del equipo de la Academia entraría en una cabina telefónica. En una semana de conflictos, debido a que Santiago Sosa y Baltasar Rodríguez se habían negado a entrenar con el plantel para reclamar ser transferidos, la dirigencia albiceleste resolvió separarlos y, rápidamente, cerró sus salidas antes de visitar a Argentinos, este domingo a las 20.15.
Más allá de la bronca y/o sorpresa por la actitud de los implicados (también está Agustín García Basso, quien se entrena a contraturno hasta tener nuevo destino), la premisa en la Academia fue garantizar ingresos de dinero para concretar las llegadas de sus respectivos reemplazantes, en un contexto en el que destina la mayor parte del dinero a las obras en el predio de Ezeiza, según remarcan los dirigentes.
Leonel Pérez, ex Huracán que ya había figurado en el radar albiceleste durante el mercado de verano, tiene todo arreglado para dejar Gremio, volver al país y firmar un préstamo por un año. Racing tendrá una opción de compra de 3.500.000 de dólares por la totalidad del pase del mediocampista central de 21 años, que se convertirá en el quinto refuerzo del plantel de Juan Pablo Vojvoda.
En 3.500.000 de dólares se acordó el monto de la primera cuota correspondiente de la venta de Sosa a Vasco da Gama, club con antecedentes de incumplidor que tuvo que respaldar el compromiso de abonar las otras tres cuotas (de 1.333.333 dólares cada una) con avales de una firma brasileña de cuantiosa capacidad económica.
Baltasar Rodríguez, en tanto, se marchó a Estudiantes en una operación de dos etapas: el Pincha adquirió la mitad de la ficha y, en caso de que el mediocampista dispute 40 partidos, quedará obligado a comprar otro 30 por ciento. En función de otras variables, el número final puede oscilar entre los 2.000.000 o más de la moneda norteamericana.
Con el dinero de las transferencias, aseguran en la Academia ante las consultas de LA NACION, afrontan nuevos movimientos de un mercado que hasta el momento se desarrolló principalmente en “modo outlet”: montos bajos, nombres que no repercuten y búsquedas en función de lo que se priorizaba intentar cubrir. Con una evidente pérdida de jerarquía durante cada semestre, la falta de resultados agudizó los reclamos y la derrota con Tigre, en Avellaneda, detonó una bomba: los hinchas insultaron al presidente Diego Milito.

“¿Qué pasa en Racing?” o “¿dónde está plata?” figuran entre las preguntas que se escuchan entre grupos de hinchas, en la cancha, en grupos de WhatsApp y, también, en otras redes sociales. En el mundo virtual coexisten críticas con nombres y apellido y, en otros casos, expresiones –a veces sin identidad- cargadas de odio, y orientadas hacia algunos protagonistas en particular.
“Quedan distintas cuotas y sumas de ventas por cobrar todavía. Además estamos invirtiendo fuertemente en el predio de Ezeiza, será un legado de esta gestión”, coincidieron desde el seno de la dirigencia de Racing ante la pregunta de este medio sobre la situación económica del club. En ese sentido, una alta fuente fue categórica: “No vamos a endeudar a Racing por contrataciones, no vamos a hipotecarlo por los insultos del otro día”.
A excepción de Ulises Ortegoza, por quien acordó comprarle el pase a Talleres a 1.500.000 de dólares, el resto de los refuerzos no implicó una compra directa, ya que Matías Kranevitter y Alfonso Espino llegaron en condición de libres, mientras que Lautaro Díaz y Leonel Pérez pasarán su primera temporada a préstamo, con opciones de compra de 3.000.000 y 3.500.000, respectivamente.
Gastón Lodico, de Instituto, también será refuerzo del club, que desembolsará 2.000.000 de dólares a Instituto por el pase. En los últimos días, además, Racing también inició gestiones por Enzo Díaz, que milita en San Pablo. El ex River y Talleres, pese a no estar lesionado ni suspendido, no fue parte de la nómina del equipo tricolor ante Gremio, por el Brasileirao. “‘Entró la bala’ de las puteadas de la gente”, fue la lectura de oficialistas más críticos y también algunos opositores, en diálogo con LA NACION, sobre lo nuevos movimientos del mercado tras la caída con Tigre.
Si Enzo Díaz recalara en Avellaneda, su contratación sería el tácito reconocimiento sobre el arribo de Espino, de 34 años, quien perdió la titularidad apenas después de su segundo partido. Paradójicamente, quien pasó a ocupar el lateral izquierdo fue Ignacio Rodríguez, cuyo nivel resultó muy bajo en la mayoría de los partidos cuando intentaba suplir alguna ausencia de Gabriel Rojas, transferido en el receso a Cruzeiro por unos 6.000.000 de dólares. “Nacho y Espino lo van a poder hacer bien”, había dicho Juan Pablo Vojvoda, entrenador racinguista, pero Rodríguez se marcharía en caso de arribar Enzo Díaz.

La figura de la secretaría técnica, recuperada en el club desde la asunción de Milito en diciembre de 2024, quedó en el ojo de la tormenta. Sebastián Saja, director deportivo y figura que acompañó a Milito durante la campaña electoral, recibe críticas porque la mayoría de los refuerzos no tuvo un rendimiento acorde. Pero lo más llamativo es que quien más reproches recibe en las redes sociales es Javier Wainer, el secretario técnico, quien había ocupado ese cargo cuando el director deportivo era Milito.
Salvando las distancias, lo que acontece con los embates a Wainer equivaldría a que las críticas al cuerpo técnico recaigan más sobre Gastón Liendo (ayudante de campo) que Vojvoda. O, también, que se atribuya una responsabilidad mayor sobre el resultado de la gestión a los vicepresidentes que al mismísimo Milito.
“Es más difícil ser vicepresidente de Racing que ministro de economía”, ironizó –en radio La Red- Hernán Lacunza, el vicepresidente primero de la Academia, quien en las últimas dos semanas protagonizó un raid mediático en el que buscó posicionarse como un eventual candidato a la presidencia de la Nación por el PRO. “Lacunza prácticamente no está, no tiene ninguna incidencia en el día a día”, subrayaron todas las fuentes consultadas sobre qué incidencia tiene el ex ministro de la cartera de Hacienda durante el gobierno de Mauricio Macri.

Mientras Lacunza anhela jugar en el campo político en las elecciones presidenciales del país en 2027, Milito atraviesa su momento más agitado. A la par, Fernando Marín, exgerenciador de la Academia, figura siempre valorada dentro del macrismo y repudiada por los hinchas de Racing, había reiterado públicamente –a Reinaldo “Mostaza” Merlo, en Infobae- su influencia para convertir al ídolo en mandamás: “Lo ayudé a Milito mucho para que consiga ser presidente de Racing. No me volvió a llamar, pero no guardo rencor”. En pleno maremoto político, la declaración de Marín es un salvavidas de plomo para la imagen de Milito.
“Hay que tener tranquilidad”, concluyó después de la derrota con Tigre Adrián “Maravilla” Martínez, el goleador cuyo nivel decayó desde aquel fatídico penal que picó y erró en el clásico con Independiente. Ante Argentinos en La Paternal, donde Maravilla estará desde el arranque, Racing tendrá que evitar los horrores que lo hicieron perder con Tigre. Nazareno Colombo, silbado por los hinchas por haber propiciado con un error el 1-0 del Matador, saldrá por su bajo nivel y entrará Marco Di Césare, ex defensor del Bicho.

Matías Zaracho, quien había estado disponible en todos los encuentros anteriores de la era Vojvoda, sufrió una lesión muscular en el sóleo y se perderá más que la visita a La Paternal (Ortegoza sería su reemplazante). El surgido del predio Tita Mattiussi, que fue el primer refuerzo del gobierno actual, nunca emuló la versión de su primer ciclo en Racing, con las lesiones permanentes como un obstáculo constante.
Matko Miljevic, quien salió por una molestia ante Tigre, se planteó públicamente el desafío de dar un mejor rendimiento en este semestre y jugaría desde el inicio, mientras que Vojvoda le devolverá la titularidad a Ezequiel Cannavo en lugar de Gastón Martirena. El uruguayo es otro de los jugadores que pondera marcharse, aunque se mantienen las diferencias entre lo ofrecido por CSKA de Moscú (unos 3.000.000 de dólares) y lo pretendido por Racing (un millón más).
“Somos convencidos del trabajo que venimos haciendo, no salió nada y realmente nos duele y molesta. Ya ahora no queda otra que cambiar el chip y pensar en Argentinos”, afirmó luego de la caída ante Tigre el arquero Facundo Cambeses, quien fue el capitán ante la salida de Sosa. Sin Bruno Zuculini y sin Rojas, el plantel perdió a varios referentes que también podían lucir el brazalete.
Sumar ante Argentinos asoma como una necesidad total para Racing, que después afrontará tres partidos sustanciales: por el Clausura recibirá tanto a Banfield (el 14 de agosto) como a Boca (el 23), en un clima que puede pasar del apoyo a la furia en función de los resultados, mientras que entre medio de ambos partidos se cruzará con Belgrano (el 19), por la Copa Argentina, en busca del pase a los cuartos de final.
La Academia está obligada a sumar en el torneo para no caer en el caótico escenario de ver por TV los certámenes internacionales de 2027 (hoy está fuera incluso de la Sudamericana), mientras que la Copa Argentina se presenta como el escenario más viable (por cantidad de partidos) a aspirar a regresar a la Copa Libertadores, ésa que estuvo tan cerca de ganar en 2025 y hoy figura tan lejana.
La Academia, que este domingo a las 20.15 visita a Argentinos, atraviesa días turbulentos, mientras Vojvoda aguarda por más refuerzos y se las ingenia con menos que antes.

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