El crucero MV Hondius permanece frente a las costas de Cabo Verde en medio de una situación sanitaria que se agrava con el paso de los días: ya son siete los casos de hantavirus confirmados o sospechosos, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que la naviera Oceanwide Expeditions confirmó la detección del virus en una de las pasajeras fallecidas. A bordo hay 149 personas de 23 nacionalidades, bajo un protocolo de emergencia activado en su nivel más alto —nivel 3 del plan SHIELD—, que implica medidas de aislamiento, controles sanitarios estrictos, monitoreo permanente y la imposibilidad de desembarcar sin autorización de las autoridades locales.

Oceanwide Expeditions informó en su último comunicado, en base a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se confirmó la presencia de una variante de hantavirus en la mujer neerlandesa que murió el 27 de abril de 2026. Se trataba de la esposa del primer pasajero fallecido: había acompañado el traslado del cuerpo tras su desembarco en la isla de Santa Elena y, durante ese proceso, comenzó a presentar síntomas. Posteriormente murió, ya fuera del barco. Con esta confirmación, ascienden a dos los casos positivos de hantavirus vinculados a este viaje: el de esa mujer y el del pasajero británico que fue evacuado desde el buque y permanece internado en terapia intensiva en Johannesburgo.

El reporte sanitario internacional detalló que hay siete casos detectados en total, entre confirmados y sospechosos de hantavirus. De ese grupo, tres corresponden a personas fallecidas, uno a un paciente en estado crítico y otros tres a personas con síntomas leves. Hasta el momento, solo dos casos fueron confirmados. En este contexto, la empresa informó que el ambiente a bordo se mantiene estable y que los pasajeros se encuentran, en general, serenos, mientras continúan bajo seguimiento médico. La compañía indicó que trabaja para “ofrecer claridad y tranquilidad” a quienes se encuentran en el buque y para agilizar tanto el desembarque como los exámenes médicos. También señaló que su equipo actúa de manera diligente para asistir a todas las personas a bordo y sostener las medidas de prevención establecidas.

El Gobierno de España tomó distancia de una posible escala en Canarias y pidió esperar la evaluación sanitaria completa
(AP Photo/Arilson Almeida)

El barco continúa frente a Cabo Verde por tercer día consecutivo, donde las autoridades sanitarias locales ya realizaron inspecciones a bordo y evaluaron la situación. Sin embargo, hasta el momento no autorizaron el desembarco de pasajeros para atención médica ni la evacuación de los casos que requieren asistencia urgente. La empresa aclaró que el traslado médico de las personas enfermas aún no se ha llevado a cabo y que cualquier operación depende de la autorización y coordinación con las autoridades locales.

En paralelo, las autoridades de los Países Bajos de donde es la empresa naviera avanzan en la preparación de una posible evacuación médica. El plan contempla el traslado de dos personas con síntomas, junto con una tercera persona relacionada con el pasajero que falleció el 2 de mayo, mediante dos aviones especializados equipados con material sanitario y personal médico cualificado. No obstante, la operación aún no está confirmada, está sujeta a cambios y no tiene por el momento un cronograma definido.

La compañía también confirmó que los pasajeros no desembarcarán en Cabo Verde, salvo las personas que eventualmente sean evacuadas por razones médicas. Para el resto, aún no se definió el punto de descenso final. Entre las alternativas en análisis figura la posibilidad de dirigirse hacia Las Palmas o Tenerife, en las Islas Canarias en España, donde podrían realizarse controles sanitarios adicionales bajo supervisión de la OMS y de los servicios sanitarios neerlandeses. Esa opción, sin embargo, todavía no fue confirmada.

En ese escenario, el Gobierno de España tomó distancia de una posible recepción del buque. El Ministerio de Sanidad indicó que no adoptará “ninguna decisión” hasta contar con datos epidemiológicos completos sobre la situación a bordo, lo que marca una diferencia con lo señalado previamente por la OMS. “En función de los datos epidemiológicos que se recojan del barco en su paso por Cabo Verde se decidirá qué escala es más pertinente”, señalaron fuentes oficiales. En la misma línea, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, consideró que sería “mejor” que el barco no llegara a las islas y que, en caso de hacerlo, se garantice un operativo sanitario completo.

El cronograma de los hechos médicos reconstruido por la empresa detalla que el 11 de abril murió un pasajero a bordo, sin que pudiera determinarse la causa en ese momento. El 24 de abril, su cuerpo fue desembarcado en Santa Elena, acompañado por su esposa. Días después, el 27 de abril, la compañía fue informada de que esa mujer también había enfermado durante el viaje de regreso y fallecido posteriormente; ambos eran ciudadanos neerlandeses. El 4 de mayo se confirmó la presencia de una variante de hantavirus en ella. Ese mismo 27 de abril, otro pasajero presentó un cuadro grave y fue evacuado a Sudáfrica, donde permanece internado en cuidados intensivos. El 2 de mayo se produjo una tercera muerte a bordo, correspondiente a un ciudadano alemán, cuya causa aún no fue establecida.

Mientras tanto, a bordo permanecen 149 personas distribuidas en 23 nacionalidades. Entre los pasajeros hay ciudadanos de España (13), Francia (5), Alemania (7, incluido uno de los fallecidos), Reino Unido (19), Canadá (4), Australia (4), Estados Unidos (17), Grecia (1), Japón (1), Países Bajos (8), Turquía (3), Bélgica (2), Irlanda (2), Nueva Zelanda (1) y Argentina (1), entre otros. La tripulación incluye personal de Filipinas (38), Ucrania (5), Países Bajos (5), Reino Unido (4), India (2), además de representantes de Polonia, Rusia, Portugal, Montenegro y Guatemala.

Las operaciones de desembarco, evacuación y controles médicos continúan supeditadas a la autorización de Cabo Verde y a la coordinación con organismos internacionales, entre ellos la OMS, el Instituto Nacional de Salud Pública de los Países Bajos (RIVM), las embajadas correspondientes y el Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés. Según la compañía, se mantiene contacto permanente con las personas afectadas y sus familias, mientras se aguardan definiciones sobre los próximos pasos en un escenario que sigue en desarrollo.

​El protocolo sanitario se mantiene en nivel 3, el más alto, con aislamiento estricto y sin autorización para desembarcar  

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