“Flamenco y Son”, la nueva gira de Diego “El Cigala”, prevé una fecha para Córdoba. Será la del 15 de abril en Ciudad de las Artes y las entradas se venden aquí.

Con producción de Damián Sequeira, esta entrega fusiona el flamenco con ritmos latinos como el son cubano y la salsa, ofreciendo un viaje “íntimo y apasionado” que celebra la esencia del género y los sonidos de América Latina.

“Es un recorrido musical por sus éxitos y canciones de otros autores que con su particular estilo se han convertido en las favoritas de su público”, dice la presentación oficial del espectáculo en que Diego “El Cigala” estará acompañado por su grupo musical de marcado talento e interpretará “un repertorio que se destaca por su expresividad y riqueza musical”.

“Además, contará con la presencia de una bailarina en escena, añadiendo un elemento visual que complementa la interpretación”, precisa el respaldo.

A lo largo de 20 años, Diego “El Cigala” ha logrado fusionar géneros y culturas, desarrollando la música flamenca y explorando con respeto los terrenos del latin jazz, el bolero, el tango y la salsa, y visitando más de treinta países.

“Su inigualable voz, con la que suele hipnotizar y conmover a sus audiencias alrededor del mundo, llega nuevamente al país para deleitar al público”, cierra la promoción de una nueva visita de este artista, que a fines de 2024 fue condenado a dos años de cárcel por malos tratos cometidos sobre su expareja.

Biografía de Diego El Cigala

Ramón Jiménez Salazar es el nombre que aparece en el pasaporte de El Cigala. Lo de Diego es el fruto de una disputa familiar en la misma pila bautismal y lo de Cigala se lo pusieron los hermanos Losada en una de sus primeras giras. Nació en el frío diciembre de 1968 en la calle de Provisiones del Rastro madrileño.

Comenzó a cantar para el baile solicitado por artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya, Manolete, Farruco, Manuel Camacho o el Güito, entre otros. Músicos como Camarón, Tomatito, Gerardo Núñez o Vicente Amigo fueron reclamando la colaboración del cantaor en los estudios de grabación.

Su carrera solista comenzó, como su talento, arrolladora. Los discos Undebel y Entre vareta y canasta fueron sucedidos por Corren tiempos de alegría, en el que colabora con músicos de jazz latino que habían participado en la película de Trueba Calle 54.

Tras los primeros acercamientos con Bebo Valdés empieza a gestarse el legendario Lágrimas negras, que se convierte en un boom imparable que traspasa las fronteras de lo flamenco y se corona en lo más alto del imaginario cultural colectivo. Tras aquella presentación del álbum en el Gusman Theatre de Miami, la prensa sitúa al pianista como “clásico vivo de la música cubana” y al cantaor como “Sinatra del flamenco”.

A partir de esas fructíferas y diversas alianzas artísticas, Cigala se aproxima al tango, el bolero, la salsa y la música mexicana; un trabajo de mestizaje que la BBC le reconoce con el premio “Boundary Crossing”.

En ese camino ayuda a establecer la universalidad del flamenco por todo el mundo, hermanando distintos estilos pero manteniendo la identidad y la pureza del folklore que le corre por las venas. Se convierte en una de las voces españolas más internacionales por derecho propio, con la música siempre impulsándolo como oxígeno y refugio.

Cada gira de Diego ha llegado a todos los rincones del mundo en más de 30 países, dejando su huella en los mejores escenarios del globo: el Bunkamura Orchard Hall de Tokio, el Carnegie Hall en Nueva York, El Disney Hall y el Hollywood Bowl en Los Ángeles.

También cantó en el State Sidney Theater, el Auditorio de Ciudad de México, la Ópera de Montecarlo, el Olympia de París y el Barbican en Londres.

Como le gusta decir, citando a Picasso: “Yo no busco, encuentro”.

​“Flamenco y Son”, la nueva gira de Diego “El Cigala”, prevé una fecha para Córdoba. Será la del 15 de abril en Ciudad de las Artes y las entradas se venden aquí. Con producción de Damián Sequeira, esta entrega fusiona el flamenco con ritmos latinos como el son cubano y la salsa, ofreciendo un viaje “íntimo y apasionado” que celebra la esencia del género y los sonidos de América Latina. “Es un recorrido musical por sus éxitos y canciones de otros autores que con su particular estilo se han convertido en las favoritas de su público”, dice la presentación oficial del espectáculo en que Diego “El Cigala” estará acompañado por su grupo musical de marcado talento e interpretará “un repertorio que se destaca por su expresividad y riqueza musical”. “Además, contará con la presencia de una bailarina en escena, añadiendo un elemento visual que complementa la interpretación”, precisa el respaldo.A lo largo de 20 años, Diego “El Cigala” ha logrado fusionar géneros y culturas, desarrollando la música flamenca y explorando con respeto los terrenos del latin jazz, el bolero, el tango y la salsa, y visitando más de treinta países. “Su inigualable voz, con la que suele hipnotizar y conmover a sus audiencias alrededor del mundo, llega nuevamente al país para deleitar al público”, cierra la promoción de una nueva visita de este artista, que a fines de 2024 fue condenado a dos años de cárcel por malos tratos cometidos sobre su expareja. View this post on Instagram Biografía de Diego El CigalaRamón Jiménez Salazar es el nombre que aparece en el pasaporte de El Cigala. Lo de Diego es el fruto de una disputa familiar en la misma pila bautismal y lo de Cigala se lo pusieron los hermanos Losada en una de sus primeras giras. Nació en el frío diciembre de 1968 en la calle de Provisiones del Rastro madrileño.Comenzó a cantar para el baile solicitado por artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya, Manolete, Farruco, Manuel Camacho o el Güito, entre otros. Músicos como Camarón, Tomatito, Gerardo Núñez o Vicente Amigo fueron reclamando la colaboración del cantaor en los estudios de grabación.Su carrera solista comenzó, como su talento, arrolladora. Los discos Undebel y Entre vareta y canasta fueron sucedidos por Corren tiempos de alegría, en el que colabora con músicos de jazz latino que habían participado en la película de Trueba Calle 54. Tras los primeros acercamientos con Bebo Valdés empieza a gestarse el legendario Lágrimas negras, que se convierte en un boom imparable que traspasa las fronteras de lo flamenco y se corona en lo más alto del imaginario cultural colectivo. Tras aquella presentación del álbum en el Gusman Theatre de Miami, la prensa sitúa al pianista como “clásico vivo de la música cubana” y al cantaor como “Sinatra del flamenco”. A partir de esas fructíferas y diversas alianzas artísticas, Cigala se aproxima al tango, el bolero, la salsa y la música mexicana; un trabajo de mestizaje que la BBC le reconoce con el premio “Boundary Crossing”. En ese camino ayuda a establecer la universalidad del flamenco por todo el mundo, hermanando distintos estilos pero manteniendo la identidad y la pureza del folklore que le corre por las venas. Se convierte en una de las voces españolas más internacionales por derecho propio, con la música siempre impulsándolo como oxígeno y refugio. Cada gira de Diego ha llegado a todos los rincones del mundo en más de 30 países, dejando su huella en los mejores escenarios del globo: el Bunkamura Orchard Hall de Tokio, el Carnegie Hall en Nueva York, El Disney Hall y el Hollywood Bowl en Los Ángeles. También cantó en el State Sidney Theater, el Auditorio de Ciudad de México, la Ópera de Montecarlo, el Olympia de París y el Barbican en Londres. Como le gusta decir, citando a Picasso: “Yo no busco, encuentro”.  La Voz

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