Talleres consiguió un triunfo vital en la sexta fecha del Torneo Apertura, al imponerse 1-0 a Rosario Central en el Gigante de Arroyito.

El equipo de Carlos Tevez mostró una identidad clara: lucha, sacrificio y paciencia para quedarse con los tres puntos. El gol de Ronaldo Martínez, a los 41 minutos del segundo tiempo tras una gran proyección de Ortegoza, coronó un partido en el que Talleres supo imponerse tácticamente y cuidar el resultado.

Claves del triunfo de la “T”

1. Cuatro volantes centrales y a pelear cada metro

Tevez sorprendió con un esquema de cuatro volantes centrales en el medio, con Ortegoza ubicado por izquierda para colaborar con Fernández y Schott en el control de Di María. La intención era clara: no dejar que la exfigura de la selección argentina se adueñara de la pelota y disputar cada balón con intensidad. La estrategia dio resultados: Central, incómodo, tuvo movilidad y momentos de peligro, pero nunca pudo dominar el ritmo del partido.

2. Ataque inteligente por la izquierda

Talleres eligió progresar por la banda izquierda, con Cáceres asociando con Ortegoza y Dávila. Allí generó las mejores ocasiones, mientras que Central buscaba desequilibrar con Sández y la velocidad de Véliz y Copetti. La “T” combinó paciencia y movimiento colectivo, sin desesperarse, a la hora de buscar el gol.

3. El gol decisivo de Ronaldo Martínez

Cuando parecía que Central podía abrir el marcador —Di María incluso estrelló un remate en el travesaño a los 38’ PT—, apareció la eficacia albiazul. A los 41’ ST, Ortegoza probó de media distancia, recogió un rebote y cedió a Martínez, quien definió con un potente zurdazo al medio, rompiendo el arco de Ledesma y poniendo el 1-0 definitivo.

4. Guido Herrera, la seguridad albiazul

El arquero fue otra gran clave del triunfo. En el segundo tiempo se agigantó: a los 28’ ST le sacó un mano a mano a Di María, a los 32’ conjuró otra a Cantizano y a los 40’ evitó un gol de Copetti. Herrera no solo fue decisivo en las jugadas de riesgo, sino que transmitió tranquilidad al equipo en los momentos más complicados.

Con paciencia, orden y sacrificio, Talleres logró una victoria que le permite sumar confianza y mirar con optimismo lo que viene en el Torneo Apertura, consolidando una identidad de equipo que se defiende con la cabeza y ataca con efectividad.

​Talleres consiguió un triunfo vital en la sexta fecha del Torneo Apertura, al imponerse 1-0 a Rosario Central en el Gigante de Arroyito. El equipo de Carlos Tevez mostró una identidad clara: lucha, sacrificio y paciencia para quedarse con los tres puntos. El gol de Ronaldo Martínez, a los 41 minutos del segundo tiempo tras una gran proyección de Ortegoza, coronó un partido en el que Talleres supo imponerse tácticamente y cuidar el resultado.Claves del triunfo de la “T”1. Cuatro volantes centrales y a pelear cada metroTevez sorprendió con un esquema de cuatro volantes centrales en el medio, con Ortegoza ubicado por izquierda para colaborar con Fernández y Schott en el control de Di María. La intención era clara: no dejar que la exfigura de la selección argentina se adueñara de la pelota y disputar cada balón con intensidad. La estrategia dio resultados: Central, incómodo, tuvo movilidad y momentos de peligro, pero nunca pudo dominar el ritmo del partido.2. Ataque inteligente por la izquierdaTalleres eligió progresar por la banda izquierda, con Cáceres asociando con Ortegoza y Dávila. Allí generó las mejores ocasiones, mientras que Central buscaba desequilibrar con Sández y la velocidad de Véliz y Copetti. La “T” combinó paciencia y movimiento colectivo, sin desesperarse, a la hora de buscar el gol.3. El gol decisivo de Ronaldo MartínezCuando parecía que Central podía abrir el marcador —Di María incluso estrelló un remate en el travesaño a los 38’ PT—, apareció la eficacia albiazul. A los 41’ ST, Ortegoza probó de media distancia, recogió un rebote y cedió a Martínez, quien definió con un potente zurdazo al medio, rompiendo el arco de Ledesma y poniendo el 1-0 definitivo.4. Guido Herrera, la seguridad albiazulEl arquero fue otra gran clave del triunfo. En el segundo tiempo se agigantó: a los 28’ ST le sacó un mano a mano a Di María, a los 32’ conjuró otra a Cantizano y a los 40’ evitó un gol de Copetti. Herrera no solo fue decisivo en las jugadas de riesgo, sino que transmitió tranquilidad al equipo en los momentos más complicados.Con paciencia, orden y sacrificio, Talleres logró una victoria que le permite sumar confianza y mirar con optimismo lo que viene en el Torneo Apertura, consolidando una identidad de equipo que se defiende con la cabeza y ataca con efectividad.  La Voz

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