La Voz

Guillermo Acosta repite la palabra “procesos”. Lo hace para explicar cómo piensa la baja de impuestos y también, cuando explica cómo llegó Córdoba a obtener U$S 800 millones en el mercado de crédito. Y como logró lo que el funcionario califica como destacado: plazo a 9 años y una tasa menor al 9%.

¿Qué hará con ese dinero? “El único destino de la deuda es infraestructura y administración de pasivos”, dijo en Voz y Voto.

–¿Cuál ha sido la respuesta de la gente frente a los impuestos a partir del nuevo esquema de baja?

–Muy positiva. Los últimos datos del sistema muestran un crecimiento en la cantidad de pagos en comparación con las mismas fechas del año pasado. A partir de este desempeño, el gobernador decidió extender hasta el 20 de febrero la posibilidad de pagar sin recargo. Estamos observando una mayor inclinación por el pago único respecto del año anterior, lo que sin dudas se vincula con el paquete de alivio impositivo anunciado. Más del 40% de las cuentas que recibieron cedulones tuvieron reducciones de hasta el 25% nominal; otro grupo recibió el mismo importe; y un grupo menor tuvo aumentos con tope en la inflación.

–¿Se puede trazar una comparación con los porcentajes? ¿Cuánta cuota única hubo el año pasado?

–Tenemos una cobrabilidad, en lo que va del año, del 54%: ese porcentaje de las casi 1.300.000 cuentas ya cumplió. Si se analiza por montos ingresados, el 72,2% corresponde a cuota única, lo que implica un crecimiento fuerte respecto del año anterior. Además, el 77% de los pagos se realiza por medios digitales y el 23% en efectivo, algo que seguramente tiene que ver con la informalidad que tiene la Argentina.

–El Gobierno Nacional desistió de una rebaja en Ganancias que afectaba la coparticipación. ¿Es positivo para las provincias?

–Para las cuentas provinciales, sí. El impacto fuerte comenzaba en 2027. La estimación para provincias de tamaño comparable al nuestro, como Santa Fe, era de alrededor de 100.000 millones de pesos anuales. Uno puede decir que esto está bien o que está mal; lo entendemos. Lo cierto es que es un proceso y allí se tienen que ir acomodando los distintos agentes. En un contexto de caídas interanuales reales en los envíos nacionales desde agosto, esa carga adicional parecía demasiado grande. En diciembre la caída fue leve por un plan de pagos de Arca.

–¿Cuál ha sido la caída de la recaudación y de los aportes de la Nación el año pasado?

–Vemos que, desde agosto, los envíos en términos reales interanuales están en terreno negativo. En diciembre fue leve porque hubo un plan de pagos que había armado Arca que impactó. Y ahora vemos, en la coyuntura inmediata, alguna cuestión con el IVA. Cuando uno abre el IVA y distingue entre el IVA-DGI, que corresponde a la economía doméstica, y el IVA-DGA, que tiene que ver con las importaciones. Ahí se observa que los envíos por el IVA-DGA están muy atrasados.

Este anuncio se da en el marco del Plan de Reducción de Impuestos 2026, impulsado por el Gobierno de Córdoba.

–Eso muestra un ritmo de actividad económica a la baja.

–De alguna manera, sí. También la Nación eliminó la doble imposición y esto impactó. Hay que ser cuidadosos porque no se pueden comparar los envíos en términos de montos sin tener en cuenta que no son estrictamente comparables en su origen, porque la Nación fue desarmando varios componentes.

–¿Cuánto preocupa eso en las finanzas públicas?

–Se monitorea permanentemente la recaudación nacional y los envíos por coparticipación. Entendemos que el Gobierno nacional va a seguir avanzando en estas reformas que se anunciaron, que no iban a ser integrales sino impuesto por impuesto. Detrás de todo está el nivel de actividad. Estamos observando qué sectores pueden impulsarla y el rol de la inversión extranjera directa. La iniciativa de la “Semana Argentina” en Nueva York apunta a mostrarse junto a gobernadores y atraer inversores, especialmente a quienes realizan inversión productiva.

La deuda de la Provincia

–La Provincia tomó deuda por 800 millones de dólares. En un momento se dijo que iba a ser para gastos corrientes. ¿Para qué se utilizarán? ¿Para obra pública?

–El único destino es infraestructura y administración de pasivos. Parte se utilizó para financiar una recompra de deuda vigente, outstanding, del PDCAR 27. La operación se realizó en enero. En todas las colocaciones se aprende mucho. Por ejemplo, tuvimos que esperar una semana por una mención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto a Groenlandia. Y la espera permitió mejorar el contexto de mercado.

–Al final terminaron ganando porque bajó el riesgo país.

–Hay una cuestión de timing, de cuándo uno sale, de cómo está el mercado internacional y de cómo están las cosas en el país de origen. La ventana internacional tiene que coincidir con la doméstica, y la espera valió la pena. El riesgo país estaba algo más bajo, el mercado estaba mejor, y sin duda el asesoramiento de los grandes bancos internacionales tuvo mucho que ver. Había también actores nacionales, corporativos, que estaban en la escena: acababa de salir Telecom y estaba anunciado el roadshow de YPF.

Sesión en el Senado por la reforma laboral (Foto: Comunicación Senado)

–¿Cómo perciben los inversores a la Argentina? ¿Un paso como el de la reforma laboral ayuda?

–El mercado de capitales es una caja de resonancia. Todo impacta. En nuestro roadshow hubo preguntas sobre la provincia, pero también sobre la macroeconomía, y eso tenía que ver mucho con la gobernabilidad. La aprobación del Presupuesto y el avance en reformas laborales generan señales de gobernabilidad. En sentido positivo.

–Para salir al mercado tuvieron que tener la aprobación del Gobierno nacional. Tomaron más de 1.500 millones de dólares en dos ocasiones. ¿Cómo está la relación con la Nación?

–Es positiva. Institucionalmente es muy buena. Por supuesto que hay matices, donde el gobernador decide qué cosas puede acompañar y cuáles no. Pero hay hechos concretos, y la autorización es uno. Ninguna provincia puede salir sin la autorización del Ministerio de Economía de la Nación, ya sea por la Ley de Responsabilidad Fiscal o, cuando se trata de organismos multilaterales, porque se necesita garantía soberana.

–Y esa es una decisión política del Gobierno nacional.

–Debería ser estrictamente técnica.

–Pero la buena sintonía ayuda.

–Por supuesto. Con esa autorización fuimos al mercado internacional. Córdoba volvió a hacer lo que hizo el año anterior: tentar al inversor para ir un poco más lejos en la curva plazo-rendimiento. Lo más importante de la última colocación son los 9 años que logramos.

–¿Qué interés logró?

–El cupón es de 8,60%. Hablamos de cupón (interés fijo nominal) porque otras jurisdicciones subnacionales también lo hacen. Uno puede hablar de cupón o de TIR (Tasa Interna de Retorno). Lo importante fue el plazo, ir a 9 años con un título unsecured; es decir, sin garantía. El inversor confía en la propuesta que le hace la Provincia durante el roadshow. Eso hay que destacarlo. Es cierto que Córdoba es conocida porque, el año pasado, estuvo en el mercado internacional y también participó del doméstico. Dirán que hay otras jurisdicciones que alcanzaron 9 años. Hace algunos meses Santa Fe logró 9 años con 4 amortizaciones; y Córdoba, 9 años con 3 amortizaciones. Esto no es menor porque habla de la duration del título. Y no solo le sirve a Córdoba, también a todas las jurisdicciones subnacionales. Hoy hay provincias que están haciendo su non-deal roadshow y les sirve lo que lograron las otras. Lo que vimos fue un interés muy importante por el crédito de Córdoba, más allá de que eran semanas cargadas en la agenda argentina. Tuvimos ofertas por U$S 1.600 millones.

Ingresos Brutos

–Caputo defiende la apertura de la economía y dice que debe ir acompañada por una baja de impuestos, pero cuestiona a provincias y municipios.

–Entre las provincias grandes, Córdoba tiene la menor alícuota efectiva promedio de Ingresos Brutos. Coincidimos en que es un impuesto distorsivo porque es en cascada. En este marco, Córdoba preparó sus Ingresos Brutos para que se parezca a un impuesto a las ventas. Por ejemplo, el agro no paga al comercializar su producción, más allá de la discusión sobre insumos. En la industria, Córdoba tiene el régimen de promoción industrial más potente de la Argentina y la alícuota efectiva promedio es muy baja. ¿Dónde se concentran los Ingresos Brutos? En la etapa comercial y en algunos servicios; pero no en todos porque los vinculados a la economía del conocimiento también tienen un régimen potente. Aun así, el gobernador anunció, a fin del año pasado, rebajas en Ingresos Brutos. Insisto con la palabra “procesos” porque es eso: empezar a recorrer un camino. Ahora fue para pequeños comerciantes, pero también para la industria y la salud.

–¿No siente que Córdoba esté haciendo menos esfuerzo en ese camino de bajar impuestos?

–Absolutamente no. Hay un informe del IARAF que menciona que buena parte del esfuerzo de reducción de la carga tributaria lo hicieron las provincias, mientras que la Nación avanza sobre impuestos coparticipables.

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, en La Voz en Vivo. (Ramiro Pereyra / La Voz)

–El gobernador en Laboulaye dijo que el año que viene volverá a bajar impuestos. ¿Están pensando en eso?

–Está ratificando que es un camino. Por supuesto que se irá atendiendo qué pasa con la actividad económica y la recaudación. La Provincia entiende que la Nación quiere ir hacia una economía más abierta y por eso, a través de sus distintas agencias, está desarrollando programas que equipan al sector privado para adaptarse a la nueva coyuntura. El Pro-Córdoba ayuda a abrir mercados en el exterior; la Agencia de Competitividad impulsa 27 iniciativas de clusters, como el de petróleo, gas y minería, que acompaña a compañías que necesitan mejorar su competitividad. Esto no lo hacen solo los funcionarios, lo hace la máxima autoridad provincial, el gobernador. Llaryora acompaña personalmente muchos de estos clusters, como en Houston. Su presencia abre puertas que al sector privado le cuesta más abrir. Ese es el nivel de compromiso. El propio gobernador encabeza los non-deal roadshows, reuniones previas a la colocación de un título. Son señales que los inversores no ven en otras jurisdicciones y que deben destacarse.

​Guillermo Acosta repite la palabra “procesos”. Lo hace para explicar cómo piensa la baja de impuestos y también, cuando explica cómo llegó Córdoba a obtener U$S 800 millones en el mercado de crédito. Y como logró lo que el funcionario califica como destacado: plazo a 9 años y una tasa menor al 9%.¿Qué hará con ese dinero? “El único destino de la deuda es infraestructura y administración de pasivos”, dijo en Voz y Voto. –¿Cuál ha sido la respuesta de la gente frente a los impuestos a partir del nuevo esquema de baja?–Muy positiva. Los últimos datos del sistema muestran un crecimiento en la cantidad de pagos en comparación con las mismas fechas del año pasado. A partir de este desempeño, el gobernador decidió extender hasta el 20 de febrero la posibilidad de pagar sin recargo. Estamos observando una mayor inclinación por el pago único respecto del año anterior, lo que sin dudas se vincula con el paquete de alivio impositivo anunciado. Más del 40% de las cuentas que recibieron cedulones tuvieron reducciones de hasta el 25% nominal; otro grupo recibió el mismo importe; y un grupo menor tuvo aumentos con tope en la inflación.–¿Se puede trazar una comparación con los porcentajes? ¿Cuánta cuota única hubo el año pasado?–Tenemos una cobrabilidad, en lo que va del año, del 54%: ese porcentaje de las casi 1.300.000 cuentas ya cumplió. Si se analiza por montos ingresados, el 72,2% corresponde a cuota única, lo que implica un crecimiento fuerte respecto del año anterior. Además, el 77% de los pagos se realiza por medios digitales y el 23% en efectivo, algo que seguramente tiene que ver con la informalidad que tiene la Argentina.–El Gobierno Nacional desistió de una rebaja en Ganancias que afectaba la coparticipación. ¿Es positivo para las provincias?–Para las cuentas provinciales, sí. El impacto fuerte comenzaba en 2027. La estimación para provincias de tamaño comparable al nuestro, como Santa Fe, era de alrededor de 100.000 millones de pesos anuales. Uno puede decir que esto está bien o que está mal; lo entendemos. Lo cierto es que es un proceso y allí se tienen que ir acomodando los distintos agentes. En un contexto de caídas interanuales reales en los envíos nacionales desde agosto, esa carga adicional parecía demasiado grande. En diciembre la caída fue leve por un plan de pagos de Arca.–¿Cuál ha sido la caída de la recaudación y de los aportes de la Nación el año pasado?–Vemos que, desde agosto, los envíos en términos reales interanuales están en terreno negativo. En diciembre fue leve porque hubo un plan de pagos que había armado Arca que impactó. Y ahora vemos, en la coyuntura inmediata, alguna cuestión con el IVA. Cuando uno abre el IVA y distingue entre el IVA-DGI, que corresponde a la economía doméstica, y el IVA-DGA, que tiene que ver con las importaciones. Ahí se observa que los envíos por el IVA-DGA están muy atrasados.–Eso muestra un ritmo de actividad económica a la baja.–De alguna manera, sí. También la Nación eliminó la doble imposición y esto impactó. Hay que ser cuidadosos porque no se pueden comparar los envíos en términos de montos sin tener en cuenta que no son estrictamente comparables en su origen, porque la Nación fue desarmando varios componentes.–¿Cuánto preocupa eso en las finanzas públicas?–Se monitorea permanentemente la recaudación nacional y los envíos por coparticipación. Entendemos que el Gobierno nacional va a seguir avanzando en estas reformas que se anunciaron, que no iban a ser integrales sino impuesto por impuesto. Detrás de todo está el nivel de actividad. Estamos observando qué sectores pueden impulsarla y el rol de la inversión extranjera directa. La iniciativa de la “Semana Argentina” en Nueva York apunta a mostrarse junto a gobernadores y atraer inversores, especialmente a quienes realizan inversión productiva.La deuda de la Provincia–La Provincia tomó deuda por 800 millones de dólares. En un momento se dijo que iba a ser para gastos corrientes. ¿Para qué se utilizarán? ¿Para obra pública?–El único destino es infraestructura y administración de pasivos. Parte se utilizó para financiar una recompra de deuda vigente, outstanding, del PDCAR 27. La operación se realizó en enero. En todas las colocaciones se aprende mucho. Por ejemplo, tuvimos que esperar una semana por una mención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto a Groenlandia. Y la espera permitió mejorar el contexto de mercado.–Al final terminaron ganando porque bajó el riesgo país.–Hay una cuestión de timing, de cuándo uno sale, de cómo está el mercado internacional y de cómo están las cosas en el país de origen. La ventana internacional tiene que coincidir con la doméstica, y la espera valió la pena. El riesgo país estaba algo más bajo, el mercado estaba mejor, y sin duda el asesoramiento de los grandes bancos internacionales tuvo mucho que ver. Había también actores nacionales, corporativos, que estaban en la escena: acababa de salir Telecom y estaba anunciado el roadshow de YPF. –¿Cómo perciben los inversores a la Argentina? ¿Un paso como el de la reforma laboral ayuda?–El mercado de capitales es una caja de resonancia. Todo impacta. En nuestro roadshow hubo preguntas sobre la provincia, pero también sobre la macroeconomía, y eso tenía que ver mucho con la gobernabilidad. La aprobación del Presupuesto y el avance en reformas laborales generan señales de gobernabilidad. En sentido positivo.–Para salir al mercado tuvieron que tener la aprobación del Gobierno nacional. Tomaron más de 1.500 millones de dólares en dos ocasiones. ¿Cómo está la relación con la Nación?–Es positiva. Institucionalmente es muy buena. Por supuesto que hay matices, donde el gobernador decide qué cosas puede acompañar y cuáles no. Pero hay hechos concretos, y la autorización es uno. Ninguna provincia puede salir sin la autorización del Ministerio de Economía de la Nación, ya sea por la Ley de Responsabilidad Fiscal o, cuando se trata de organismos multilaterales, porque se necesita garantía soberana.–Y esa es una decisión política del Gobierno nacional.–Debería ser estrictamente técnica.–Pero la buena sintonía ayuda.–Por supuesto. Con esa autorización fuimos al mercado internacional. Córdoba volvió a hacer lo que hizo el año anterior: tentar al inversor para ir un poco más lejos en la curva plazo-rendimiento. Lo más importante de la última colocación son los 9 años que logramos.–¿Qué interés logró?–El cupón es de 8,60%. Hablamos de cupón (interés fijo nominal) porque otras jurisdicciones subnacionales también lo hacen. Uno puede hablar de cupón o de TIR (Tasa Interna de Retorno). Lo importante fue el plazo, ir a 9 años con un título unsecured; es decir, sin garantía. El inversor confía en la propuesta que le hace la Provincia durante el roadshow. Eso hay que destacarlo. Es cierto que Córdoba es conocida porque, el año pasado, estuvo en el mercado internacional y también participó del doméstico. Dirán que hay otras jurisdicciones que alcanzaron 9 años. Hace algunos meses Santa Fe logró 9 años con 4 amortizaciones; y Córdoba, 9 años con 3 amortizaciones. Esto no es menor porque habla de la duration del título. Y no solo le sirve a Córdoba, también a todas las jurisdicciones subnacionales. Hoy hay provincias que están haciendo su non-deal roadshow y les sirve lo que lograron las otras. Lo que vimos fue un interés muy importante por el crédito de Córdoba, más allá de que eran semanas cargadas en la agenda argentina. Tuvimos ofertas por U$S 1.600 millones.Ingresos Brutos–Caputo defiende la apertura de la economía y dice que debe ir acompañada por una baja de impuestos, pero cuestiona a provincias y municipios.–Entre las provincias grandes, Córdoba tiene la menor alícuota efectiva promedio de Ingresos Brutos. Coincidimos en que es un impuesto distorsivo porque es en cascada. En este marco, Córdoba preparó sus Ingresos Brutos para que se parezca a un impuesto a las ventas. Por ejemplo, el agro no paga al comercializar su producción, más allá de la discusión sobre insumos. En la industria, Córdoba tiene el régimen de promoción industrial más potente de la Argentina y la alícuota efectiva promedio es muy baja. ¿Dónde se concentran los Ingresos Brutos? En la etapa comercial y en algunos servicios; pero no en todos porque los vinculados a la economía del conocimiento también tienen un régimen potente. Aun así, el gobernador anunció, a fin del año pasado, rebajas en Ingresos Brutos. Insisto con la palabra “procesos” porque es eso: empezar a recorrer un camino. Ahora fue para pequeños comerciantes, pero también para la industria y la salud.–¿No siente que Córdoba esté haciendo menos esfuerzo en ese camino de bajar impuestos?–Absolutamente no. Hay un informe del IARAF que menciona que buena parte del esfuerzo de reducción de la carga tributaria lo hicieron las provincias, mientras que la Nación avanza sobre impuestos coparticipables.–El gobernador en Laboulaye dijo que el año que viene volverá a bajar impuestos. ¿Están pensando en eso?–Está ratificando que es un camino. Por supuesto que se irá atendiendo qué pasa con la actividad económica y la recaudación. La Provincia entiende que la Nación quiere ir hacia una economía más abierta y por eso, a través de sus distintas agencias, está desarrollando programas que equipan al sector privado para adaptarse a la nueva coyuntura. El Pro-Córdoba ayuda a abrir mercados en el exterior; la Agencia de Competitividad impulsa 27 iniciativas de clusters, como el de petróleo, gas y minería, que acompaña a compañías que necesitan mejorar su competitividad. Esto no lo hacen solo los funcionarios, lo hace la máxima autoridad provincial, el gobernador. Llaryora acompaña personalmente muchos de estos clusters, como en Houston. Su presencia abre puertas que al sector privado le cuesta más abrir. Ese es el nivel de compromiso. El propio gobernador encabeza los non-deal roadshows, reuniones previas a la colocación de un título. Son señales que los inversores no ven en otras jurisdicciones y que deben destacarse.  ​

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