Con el objetivo de potenciar el juego ofensivo, mejorar las expectativas de los hinchas y, sobre todo, desalentar la difundida especulación futbolística por los empates, la Liga Japonesa de Fútbol decidió que en la fase inicial de la temporada 2026 se elimine la igualdad como resultado del juego. De este modo, si un partido termina igualado durante los 90 minutos, se define un ganador por penales. La novedad reglamentaria revolucionó al fútbol nipón, pero ya en la primera fecha generó una sobrecarga de trabajo en los arqueros debido a que cuatro partidos se definieron desde los 12 pasos.
No fue de extrañar, entonces, que una de las primeras consecuencias de este cambio reglamentario fuera el pedido de aumento de sueldo que presentaron los guardametas, quienes consideran que quedarse después de un partido empatado a atajar penales constituye un cambio drástico en las condiciones de trabajo. Concretamente, afirman que se trata de cumplir horas extras y que, por lo tanto, ese tiempo adicional en el lugar de trabajo (el arco) debe pagarse como tal, explicó un dirigente japonés sorprendido por el planteo.
Todo derivó en una reunión paritaria de urgencia sobre este punto, convocada por el titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión de Japón, Juan Domingo Hiroshi, en la que los clubes se mostraron inflexibles. Incluso llegaron a decirles a los representantes de los guardametas “que a las horas extras se las pague Nagoya” (en referencia a la cuarta ciudad más grande del país). Esta frase, introducida en la Argentina por la inmigración japonesa, derivó en la expresión “que te lo pague Magoya”, que alude a situaciones imposibles de saldar y que, según algunos, podría llegar a utilizarse con el FMI si no se consiguen los dólares para los próximos vencimientos.
Con las negociaciones en cuarto intermedio, el poderoso Sindicato Único de Cuidapalos y Guardavallas del Estado de Japón (Sucgej), integrante de las 62 Organizaciones Japonesas, advirtió que, en caso de dilatarse el tema, podría declarar una huelga de brazos caídos por 24 horas. Esto implicaría que sus afiliados solo podrían atajar pelotas a ras del piso o a media altura y que, en el caso de los centros, únicamente podrían salir a cabecear como cualquier defensor.
Más allá de la cuestión gremial, la novedad reglamentaria también generó ruidos entre los pateadores, sector que también se considera sobrecargado de trabajo con las definiciones por penales. “Una cosa es patear un penal de vez en cuando o en tandas en instancias definitorias, pero que haya series de penales cada vez que se empata es como pasar el limpiafondo cada vez que el perro se te mete en la pileta”, señaló un veterano ejecutor nipón. “Es algo que con el tiempo se vuelve pesado”, agregó, con gesto de agobio oriental.
Como para calmar las aguas, las autoridades del fútbol japonés señalaron que este cambio reglamentario se encuentra en fase experimental, lo que significa que no está definido si seguirá a lo largo de toda la temporada. Pero esta aclaración también generó polémicas. “Si está en fase experimental, entonces me siento como ratón de laboratorio. ¿Acaso quieren saber si los jugadores vamos a sufrir mutaciones físicas o cambios de conducta, o si vamos a sobrevivir a las tandas de penales? Experimentar con humanos no es bueno”, señaló otro futbolista de la liga del crisantemo. “Deberían experimentar con monos pateando penales y no con nosotros”, finalizó.
Penales sí, empates no: en Japón, la polémica está servida.
Nacionalizando a Olivera
Mientras en el Lejano Oriente la polémica por los penales involucra a los arqueros, en Paraguay la nacionalización de un arquero para que juegue el Mundial de América del Norte bajo la bandera tricolor fue exigida por el técnico argentino del seleccionado, Gustavo Alfaro, y considerada como “una cuestión de Estado” en el vecino país.
El arquero en cuestión es el uruguayo Gastón Olveira, que ataja en Olimpia y ya reconoció públicamente su deseo de adoptar la nacionalidad paraguaya para estar en el Mundial, aunque sea como guardameta suplente, puesto para el que Alfaro lo considera imprescindible. El problema, por ahora, es burocrático, ya que el Mundial está a la vuelta de la esquina y los trámites de nacionalización, como ocurre en la mayoría de los países, suelen ser engorrosos.
“Si la nacionalización le sale en diciembre, ya no nos sirve”, señalaron desde el entorno de Alfaro. Por eso ya se están poniendo sobre la mesa ideas que permitan acelerar el trámite. Una de ellas propone utilizar el pasaporte uruguayo de Olveira y, donde dice “Uruguay”, tapar con corrector las sílabas “Uru” y reemplazarlas por “Para”, conformando así el nombre “Paraguay”. “Sería un trámite exprés que llevaría algunos minutos, pero que debe hacerse con mucha precisión”, señaló un directivo, consciente de que se debe evitar que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, la temida ICE, retenga el pasaporte uruguayo-paraguayo y proceda a la detención y derivación de Olveira a un campo de concentración en Alaska bajo el cargo de “intento de ingreso irregular a los Estados Unidos”.
Con el objetivo de potenciar el juego ofensivo, mejorar las expectativas de los hinchas y, sobre todo, desalentar la difundida especulación futbolística por los empates, la Liga Japonesa de Fútbol decidió que en la fase inicial de la temporada 2026 se elimine la igualdad como resultado del juego. De este modo, si un partido termina igualado durante los 90 minutos, se define un ganador por penales. La novedad reglamentaria revolucionó al fútbol nipón, pero ya en la primera fecha generó una sobrecarga de trabajo en los arqueros debido a que cuatro partidos se definieron desde los 12 pasos.No fue de extrañar, entonces, que una de las primeras consecuencias de este cambio reglamentario fuera el pedido de aumento de sueldo que presentaron los guardametas, quienes consideran que quedarse después de un partido empatado a atajar penales constituye un cambio drástico en las condiciones de trabajo. Concretamente, afirman que se trata de cumplir horas extras y que, por lo tanto, ese tiempo adicional en el lugar de trabajo (el arco) debe pagarse como tal, explicó un dirigente japonés sorprendido por el planteo.Todo derivó en una reunión paritaria de urgencia sobre este punto, convocada por el titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión de Japón, Juan Domingo Hiroshi, en la que los clubes se mostraron inflexibles. Incluso llegaron a decirles a los representantes de los guardametas “que a las horas extras se las pague Nagoya” (en referencia a la cuarta ciudad más grande del país). Esta frase, introducida en la Argentina por la inmigración japonesa, derivó en la expresión “que te lo pague Magoya”, que alude a situaciones imposibles de saldar y que, según algunos, podría llegar a utilizarse con el FMI si no se consiguen los dólares para los próximos vencimientos.Con las negociaciones en cuarto intermedio, el poderoso Sindicato Único de Cuidapalos y Guardavallas del Estado de Japón (Sucgej), integrante de las 62 Organizaciones Japonesas, advirtió que, en caso de dilatarse el tema, podría declarar una huelga de brazos caídos por 24 horas. Esto implicaría que sus afiliados solo podrían atajar pelotas a ras del piso o a media altura y que, en el caso de los centros, únicamente podrían salir a cabecear como cualquier defensor.Más allá de la cuestión gremial, la novedad reglamentaria también generó ruidos entre los pateadores, sector que también se considera sobrecargado de trabajo con las definiciones por penales. “Una cosa es patear un penal de vez en cuando o en tandas en instancias definitorias, pero que haya series de penales cada vez que se empata es como pasar el limpiafondo cada vez que el perro se te mete en la pileta”, señaló un veterano ejecutor nipón. “Es algo que con el tiempo se vuelve pesado”, agregó, con gesto de agobio oriental.Como para calmar las aguas, las autoridades del fútbol japonés señalaron que este cambio reglamentario se encuentra en fase experimental, lo que significa que no está definido si seguirá a lo largo de toda la temporada. Pero esta aclaración también generó polémicas. “Si está en fase experimental, entonces me siento como ratón de laboratorio. ¿Acaso quieren saber si los jugadores vamos a sufrir mutaciones físicas o cambios de conducta, o si vamos a sobrevivir a las tandas de penales? Experimentar con humanos no es bueno”, señaló otro futbolista de la liga del crisantemo. “Deberían experimentar con monos pateando penales y no con nosotros”, finalizó.Penales sí, empates no: en Japón, la polémica está servida.Nacionalizando a OliveraMientras en el Lejano Oriente la polémica por los penales involucra a los arqueros, en Paraguay la nacionalización de un arquero para que juegue el Mundial de América del Norte bajo la bandera tricolor fue exigida por el técnico argentino del seleccionado, Gustavo Alfaro, y considerada como “una cuestión de Estado” en el vecino país.El arquero en cuestión es el uruguayo Gastón Olveira, que ataja en Olimpia y ya reconoció públicamente su deseo de adoptar la nacionalidad paraguaya para estar en el Mundial, aunque sea como guardameta suplente, puesto para el que Alfaro lo considera imprescindible. El problema, por ahora, es burocrático, ya que el Mundial está a la vuelta de la esquina y los trámites de nacionalización, como ocurre en la mayoría de los países, suelen ser engorrosos.“Si la nacionalización le sale en diciembre, ya no nos sirve”, señalaron desde el entorno de Alfaro. Por eso ya se están poniendo sobre la mesa ideas que permitan acelerar el trámite. Una de ellas propone utilizar el pasaporte uruguayo de Olveira y, donde dice “Uruguay”, tapar con corrector las sílabas “Uru” y reemplazarlas por “Para”, conformando así el nombre “Paraguay”. “Sería un trámite exprés que llevaría algunos minutos, pero que debe hacerse con mucha precisión”, señaló un directivo, consciente de que se debe evitar que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, la temida ICE, retenga el pasaporte uruguayo-paraguayo y proceda a la detención y derivación de Olveira a un campo de concentración en Alaska bajo el cargo de “intento de ingreso irregular a los Estados Unidos”. La Voz

Más historias
Instituto vs Boca por la BCL Americas: días, horarios y cómo se juega la serie de cuartos de final
El TC abre su temporada 2026 en El Calafate con récord de marcas
Instituto se reordena: Flores analiza refuerzos y Cavagliatto habló cara a cara con el plantel