Después de una década y media bajo la lupa judicial, Agustina Kämpfer recibió una noticia que marca un punto de inflexión en su vida.

La Justicia determinó el sobreseimiento de la periodista en la causa en la que se investigaba su patrimonio, en el marco del expediente labrado a su expareja, el exvicepresidente Amado Boudou.

El eje de la investigación buscaba determinar si Kämpfer había cometido el delito de defraudación al Estado al comprar su departamento. Sin embargo, el fallo del Juzgado Criminal y Correccional Federal 4 fue contundente: las pericias financieras no revelaron elementos incompatibles con sus declaraciones juradas ni operaciones incongruentes con sus ingresos.

Agustina Kämpfer fue sobreseída: el documento que lo prueba. (Foto: web)

“No se advierte en la investigación la existencia de elemento probatorio alguno que permita sospechar que los bienes que conformaban el patrimonio de Agustina Kämpfer al año 2010 tuvieran un origen ilícito”, concluyó el dictamen.

De esta manera, ante la falta de medidas pendientes, se dictó su sobreseimiento, siendo ella la única imputada en la causa que resultó libre de culpa y cargo.

El descargo de Kämpfer: “No necesito a los Jonis ni a los Eduardos”

Minutos después de conocerse la resolución, la periodista utilizó su cuenta de Instagram para compartir un video cargado de alivio y también de reproches hacia ciertos sectores del periodismo.

Kämpfer se refirió al impacto personal de haber sostenido su verdad durante tanto tiempo frente a las presiones externas: “Durante todo este tiempo muchas veces intentaron decirme cómo tenía yo que expresar esta verdad, cómo tenía que defenderme, qué tenía que decir, qué imagen tenía que dar, casi quisieron decirme quién soy. Pero bueno, yo en cambio elegí sostenerme en la paciencia y en la certeza respecto de cómo fueron las cosas”.

Sin vueltas, la periodista lanzó una crítica clara hacia conocidos columnistas políticos. “No necesito ni a los Jonis (sic) ni a los Eduardos (sic) de la vida diciéndome ahora te creo. Definitivamente no”, sentenció.

Y concluyó: “No necesito que me pidan disculpas por todas las violencias. Mi conciencia, mi paz y mi integridad no dependen de una editorial periodística cualquiera”.

​Después de una década y media bajo la lupa judicial, Agustina Kämpfer recibió una noticia que marca un punto de inflexión en su vida. La Justicia determinó el sobreseimiento de la periodista en la causa en la que se investigaba su patrimonio, en el marco del expediente labrado a su expareja, el exvicepresidente Amado Boudou.El eje de la investigación buscaba determinar si Kämpfer había cometido el delito de defraudación al Estado al comprar su departamento. Sin embargo, el fallo del Juzgado Criminal y Correccional Federal 4 fue contundente: las pericias financieras no revelaron elementos incompatibles con sus declaraciones juradas ni operaciones incongruentes con sus ingresos.“No se advierte en la investigación la existencia de elemento probatorio alguno que permita sospechar que los bienes que conformaban el patrimonio de Agustina Kämpfer al año 2010 tuvieran un origen ilícito”, concluyó el dictamen. De esta manera, ante la falta de medidas pendientes, se dictó su sobreseimiento, siendo ella la única imputada en la causa que resultó libre de culpa y cargo.El descargo de Kämpfer: “No necesito a los Jonis ni a los Eduardos”Minutos después de conocerse la resolución, la periodista utilizó su cuenta de Instagram para compartir un video cargado de alivio y también de reproches hacia ciertos sectores del periodismo. Kämpfer se refirió al impacto personal de haber sostenido su verdad durante tanto tiempo frente a las presiones externas: “Durante todo este tiempo muchas veces intentaron decirme cómo tenía yo que expresar esta verdad, cómo tenía que defenderme, qué tenía que decir, qué imagen tenía que dar, casi quisieron decirme quién soy. Pero bueno, yo en cambio elegí sostenerme en la paciencia y en la certeza respecto de cómo fueron las cosas”.Sin vueltas, la periodista lanzó una crítica clara hacia conocidos columnistas políticos. “No necesito ni a los Jonis (sic) ni a los Eduardos (sic) de la vida diciéndome ahora te creo. Definitivamente no”, sentenció. Y concluyó: “No necesito que me pidan disculpas por todas las violencias. Mi conciencia, mi paz y mi integridad no dependen de una editorial periodística cualquiera”.  La Voz

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