Instituto atraviesa un momento bisagra. La salida de Daniel Oldrá cuando apenas se habían disputado dos fechas del Torneo Apertura 2026 obligó a la dirigencia a acelerar decisiones en un contexto incómodo, con el torneo en marcha y poco margen para el error.

En ese escenario, el club avanzó con fuerza por Diego Flores, hoy el principal apuntado para hacerse cargo del equipo y comenzar un nuevo ciclo.

La primera alternativa que manejó la Gloria fue Omar De Felippe, un nombre con experiencia y recorrido, pero las dificultades de tiempo para asumir de inmediato hicieron que la opción se descartara. Mientras tanto, el plantel fue dirigido por la dupla interina conformada por Daniel Jiménez y Bruno Martelotto en los encuentros ante Lanús y Gimnasia de Mendoza, a la espera de una definición.

Con el calendario apretando, Instituto aceleró por Flores. La intención es clara: que el entrenador cordobés pueda asumir lo más pronto posible.

Este domingo, desde las 22, la Gloria reciba a Central Córdoba de Santiago del Estero en Alta Córdoba.

De acordar su arribo, su debut podría darse en la próxima fecha, también de local ante Atlético Tucumán (jueves 19, a las 19.30).

El DT cordobés Diego Flores, cuando fue presentado por San Martín de Tucumán. (Prensa San Martín).

Un camino largo, lejos de los flashes

Diego Flores no es un nombre surgido del circuito habitual de entrenadores de Primera. Nacido en Córdoba capital, su recorrido está lejos de los atajos. Jugó en el fútbol amateur y regional —Las Flores, Sportivo Belgrano de Almafuerte, Progreso de Noetinger— y nunca tuvo el respaldo de un gran apellido ni de un pasado en la elite.

Cuando dejó de jugar, eligió formarse. Se recibió de profesor de Educación Física, realizó el curso de DT en ATFA Córdoba y comenzó a dirigir en inferiores, fútbol infantil y ligas del interior. Allí empezó a construir una reputación basada en la intensidad, la planificación y una obsesión poco común por el detalle.

Esa búsqueda constante lo llevó a estudiar inglés y viajar a Irlanda para seguir capacitándose. El gran punto de quiebre llegó con su encuentro con Marcelo Bielsa, quien lo sumó a su cuerpo técnico y lo llevó a trabajar en Olympique de Marsella, Lille y Leeds United. En Europa, Flores fue analista de rivales, colaborador en entrenamientos y traductor, absorbiendo una metodología de trabajo que marcó su identidad.

Diego Flores, ex DT de Godoy Cruz. (Los Andes).

Volver para hacerse cargo

Tras varios años junto a Bielsa, Flores tomó una decisión clave: volver a la Argentina para iniciar su propio camino como entrenador principal. Presentó proyectos en distintos clubes, entre ellos Instituto, donde ya había dejado una buena impresión puertas adentro.

Su oportunidad llegó en Godoy Cruz, que apostó por él en la Liga Profesional, y luego continuó su recorrido con experiencias como su paso por San Martín de Tucumán, Gimnasia La Plata y, más recientemente, por el Maccabi Haifa de Israel.

Hoy, su nombre vuelve a aparecer en un contexto muy distinto. Instituto no busca sólo un entrenador, sino alguien capaz de asumir un momento delicado, con presión inmediata y la necesidad de ordenar un equipo en plena competencia.

El desafío que lo espera en Alta Córdoba

Si se concreta su llegada, Flores asumirá con la exigencia de dar respuestas rápidas. El equipo necesita recuperar confianza, orden, encontrar una idea clara y sostener resultados en un torneo corto que no espera a nadie.

Para Instituto, la apuesta es clara: un perfil de entrenador preparado, con ideas fuertes y un método trabajado, aunque sin el recorrido tradicional de otros nombres del mercado.

Para Flores, el desafío es enorme: demostrar que todo el camino recorrido, desde las ligas del interior hasta Europa, lo preparó para este momento.

El cambio de timón está en marcha.

No te pierdas el nuevo capítulo de “Mundo Gloria”:

​Instituto atraviesa un momento bisagra. La salida de Daniel Oldrá cuando apenas se habían disputado dos fechas del Torneo Apertura 2026 obligó a la dirigencia a acelerar decisiones en un contexto incómodo, con el torneo en marcha y poco margen para el error. En ese escenario, el club avanzó con fuerza por Diego Flores, hoy el principal apuntado para hacerse cargo del equipo y comenzar un nuevo ciclo.La primera alternativa que manejó la Gloria fue Omar De Felippe, un nombre con experiencia y recorrido, pero las dificultades de tiempo para asumir de inmediato hicieron que la opción se descartara. Mientras tanto, el plantel fue dirigido por la dupla interina conformada por Daniel Jiménez y Bruno Martelotto en los encuentros ante Lanús y Gimnasia de Mendoza, a la espera de una definición.Con el calendario apretando, Instituto aceleró por Flores. La intención es clara: que el entrenador cordobés pueda asumir lo más pronto posible.Este domingo, desde las 22, la Gloria reciba a Central Córdoba de Santiago del Estero en Alta Córdoba.De acordar su arribo, su debut podría darse en la próxima fecha, también de local ante Atlético Tucumán (jueves 19, a las 19.30).Un camino largo, lejos de los flashesDiego Flores no es un nombre surgido del circuito habitual de entrenadores de Primera. Nacido en Córdoba capital, su recorrido está lejos de los atajos. Jugó en el fútbol amateur y regional —Las Flores, Sportivo Belgrano de Almafuerte, Progreso de Noetinger— y nunca tuvo el respaldo de un gran apellido ni de un pasado en la elite.Cuando dejó de jugar, eligió formarse. Se recibió de profesor de Educación Física, realizó el curso de DT en ATFA Córdoba y comenzó a dirigir en inferiores, fútbol infantil y ligas del interior. Allí empezó a construir una reputación basada en la intensidad, la planificación y una obsesión poco común por el detalle.Esa búsqueda constante lo llevó a estudiar inglés y viajar a Irlanda para seguir capacitándose. El gran punto de quiebre llegó con su encuentro con Marcelo Bielsa, quien lo sumó a su cuerpo técnico y lo llevó a trabajar en Olympique de Marsella, Lille y Leeds United. En Europa, Flores fue analista de rivales, colaborador en entrenamientos y traductor, absorbiendo una metodología de trabajo que marcó su identidad.Volver para hacerse cargoTras varios años junto a Bielsa, Flores tomó una decisión clave: volver a la Argentina para iniciar su propio camino como entrenador principal. Presentó proyectos en distintos clubes, entre ellos Instituto, donde ya había dejado una buena impresión puertas adentro.Su oportunidad llegó en Godoy Cruz, que apostó por él en la Liga Profesional, y luego continuó su recorrido con experiencias como su paso por San Martín de Tucumán, Gimnasia La Plata y, más recientemente, por el Maccabi Haifa de Israel.Hoy, su nombre vuelve a aparecer en un contexto muy distinto. Instituto no busca sólo un entrenador, sino alguien capaz de asumir un momento delicado, con presión inmediata y la necesidad de ordenar un equipo en plena competencia.El desafío que lo espera en Alta CórdobaSi se concreta su llegada, Flores asumirá con la exigencia de dar respuestas rápidas. El equipo necesita recuperar confianza, orden, encontrar una idea clara y sostener resultados en un torneo corto que no espera a nadie.Para Instituto, la apuesta es clara: un perfil de entrenador preparado, con ideas fuertes y un método trabajado, aunque sin el recorrido tradicional de otros nombres del mercado. Para Flores, el desafío es enorme: demostrar que todo el camino recorrido, desde las ligas del interior hasta Europa, lo preparó para este momento.El cambio de timón está en marcha. No te pierdas el nuevo capítulo de “Mundo Gloria”:  La Voz

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