En el marco del Día Mundial del Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó en Argentina la primera inmunoterapia inhibidora de PD-1 de administración subcutánea.
La nueva opción terapéutica está indicada para personas adultas con tumores sólidos en todas las indicaciones previamente autorizadas para su versión intravenosa, incluidos cánceres de alta mortalidad como el de pulmón y el melanoma.
La aprobación representa un avance relevante tanto desde el punto de vista clínico como en términos de acceso y eficiencia del sistema sanitario.
Una administración más simple y menos invasiva
La formulación subcutánea conserva el mismo mecanismo de acción que la inmunoterapia intravenosa: actúa sobre el sistema inmunológico para facilitar el reconocimiento y la destrucción de las células tumorales. Sin embargo, introduce una modalidad de aplicación más sencilla.
Mientras que la infusión intravenosa demanda alrededor de 30 minutos, sin contar tiempos de preparación y espera, la aplicación subcutánea consiste en una inyección debajo de la piel que demora entre tres y cinco minutos.
Además, elimina la necesidad de accesos venosos y catéteres, lo que reduce molestias y simplifica el procedimiento.
Especialistas señalan que esta modalidad podría favorecer la adherencia a tratamientos prolongados, especialmente en pacientes con dificultades para trasladarse o permanecer largos períodos en centros de salud.
Impacto en la organización del sistema de salud
La incorporación de esta tecnología también tiene implicancias para la gestión de los servicios oncológicos. Al reducir los tiempos de administración, se optimiza el uso de sillones de infusión, se amplía la disponibilidad de turnos y se disminuye la carga operativa de los equipos médicos y de enfermería.
Estimaciones de sistemas sanitarios internacionales indican que el uso de inmunoterapias subcutáneas podría liberar cientos de horas mensuales de atención combinada entre pacientes, personal de salud y farmacias hospitalarias, lo que permitiría responder con mayor capacidad a la creciente demanda oncológica.
Respaldo científico y participación argentina
La aprobación se basa en los resultados del estudio clínico fase III CheckMate-67T, que evaluó la formulación subcutánea en 495 pacientes con carcinoma de células renales avanzado o metastásico previamente tratados. El ensayo demostró niveles de eficacia, seguridad y exposición farmacológica comparables a la formulación intravenosa.
Argentina tuvo una participación destacada en la investigación, con 167 pacientes tratados en ocho instituciones médicas del país, lo que representó más del 30% del total de participantes.
El desarrollo de esta innovación forma parte de las líneas de investigación impulsadas por Bristol Myers Squibb, orientadas a transformar el abordaje del cáncer y otras enfermedades complejas.
El cáncer como desafío de salud pública
El avance cobra especial relevancia frente al impacto global de la enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran cerca de 20 millones de nuevos casos de cáncer y alrededor de 10 millones de muertes en el mundo. En Argentina, se estiman más de 130 mil diagnósticos anuales.
En ese contexto, las innovaciones que combinan eficacia clínica con mejoras en la accesibilidad y en la eficiencia operativa se consolidan como herramientas clave para fortalecer la respuesta del sistema sanitario.
En el marco del Día Mundial del Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó en Argentina la primera inmunoterapia inhibidora de PD-1 de administración subcutánea.La nueva opción terapéutica está indicada para personas adultas con tumores sólidos en todas las indicaciones previamente autorizadas para su versión intravenosa, incluidos cánceres de alta mortalidad como el de pulmón y el melanoma.La aprobación representa un avance relevante tanto desde el punto de vista clínico como en términos de acceso y eficiencia del sistema sanitario.Una administración más simple y menos invasivaLa formulación subcutánea conserva el mismo mecanismo de acción que la inmunoterapia intravenosa: actúa sobre el sistema inmunológico para facilitar el reconocimiento y la destrucción de las células tumorales. Sin embargo, introduce una modalidad de aplicación más sencilla.Mientras que la infusión intravenosa demanda alrededor de 30 minutos, sin contar tiempos de preparación y espera, la aplicación subcutánea consiste en una inyección debajo de la piel que demora entre tres y cinco minutos.Además, elimina la necesidad de accesos venosos y catéteres, lo que reduce molestias y simplifica el procedimiento.Especialistas señalan que esta modalidad podría favorecer la adherencia a tratamientos prolongados, especialmente en pacientes con dificultades para trasladarse o permanecer largos períodos en centros de salud.Impacto en la organización del sistema de saludLa incorporación de esta tecnología también tiene implicancias para la gestión de los servicios oncológicos. Al reducir los tiempos de administración, se optimiza el uso de sillones de infusión, se amplía la disponibilidad de turnos y se disminuye la carga operativa de los equipos médicos y de enfermería.Estimaciones de sistemas sanitarios internacionales indican que el uso de inmunoterapias subcutáneas podría liberar cientos de horas mensuales de atención combinada entre pacientes, personal de salud y farmacias hospitalarias, lo que permitiría responder con mayor capacidad a la creciente demanda oncológica.Respaldo científico y participación argentinaLa aprobación se basa en los resultados del estudio clínico fase III CheckMate-67T, que evaluó la formulación subcutánea en 495 pacientes con carcinoma de células renales avanzado o metastásico previamente tratados. El ensayo demostró niveles de eficacia, seguridad y exposición farmacológica comparables a la formulación intravenosa.Argentina tuvo una participación destacada en la investigación, con 167 pacientes tratados en ocho instituciones médicas del país, lo que representó más del 30% del total de participantes.El desarrollo de esta innovación forma parte de las líneas de investigación impulsadas por Bristol Myers Squibb, orientadas a transformar el abordaje del cáncer y otras enfermedades complejas.El cáncer como desafío de salud públicaEl avance cobra especial relevancia frente al impacto global de la enfermedad.Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran cerca de 20 millones de nuevos casos de cáncer y alrededor de 10 millones de muertes en el mundo. En Argentina, se estiman más de 130 mil diagnósticos anuales.En ese contexto, las innovaciones que combinan eficacia clínica con mejoras en la accesibilidad y en la eficiencia operativa se consolidan como herramientas clave para fortalecer la respuesta del sistema sanitario. La Voz

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